PUBLICIDAD
Tapijulapa: Para los amantes de la naturaleza
PUBLICIDAD
Rankings
Newsletter de México Desconocido México Desconocido en Facebook México Desconocido en Twitter México Desconocido en Google+ México Desconocido en YouTube México Desconocido en Flipboard RSS de México Desconocido
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

5 zonas arqueológicas y su entorno natural

  • 5 zonas arqueológicas y su entorno natural
  • 5 zonas arqueológicas y su entorno natural: Tzintzuntzan, Pátzcuaro, Michoacán
  • 5 zonas arqueológicas y su entorno natural: Loltún, Yucatán
  • 5 zonas arqueológicas y su entorno natural: Cuarenta casas, Chihuahua
  • 5 zonas arqueológicas y su entorno natural: Kohunlich, Quintana Roo
Siguiente
Anterior
Página 2 de 5
Por: Édgar Tavares

Conoce cinco santuarios indígenas de México que, basando su equilibrio en el máximo aprovechamiento de los recursos naturales o geológicos de su región, lograron “trascender eternamente en el tiempo”.

2. Tzintzuntzan, Michoacán


Entorno natural: la zona lacustre de Pátzcuaro.
Maravilla del lugar: El imponente paisaje de lagos y montañas que domina la región.

Tzintzuntzan fue la altiva y hermosa capital del pueblo tarasco, ubicada en la Meseta Purépecha, localizada al pie del Eje Volcánico. Esta región, de clima templado y tierra fértil, es regada por las aguas del río Lerma y sus afluentes, y cuenta con varios lagos atractivos: Cuitzeo, Zirahuén y Pátzcuaro. Es precisamente en el centro de la cuenca de este último donde se levantó la urbe sobre el cerro Yahuarato, a una altura de 2,050 msnm, lo que permitía dominar visualmente gran parte de la cuenca para defenderse mejor y con antelación ante cualquier intento de invasión o rebelión. Sus habitantes se dedicaban a la agricultura, silvicultura y desde luego, a la pesca de la abundante fauna acuática, en especial, del exquisito y tradicional pescado blanco, realizada en el lago de Pátzcuaro, generoso proveedor de agua también.

Desde esta ciudad se controlaba la vida política, económica y religiosa de todo el Imperio Tarasco. La existencia del diminuto colibrí en esta zona originó el nombre de la población: Tzintzuntzan, pues al igual que los aztecas veían en esta pequeña ave a su dios tutelar, al cual los tarascos llamaron Tzintzuuquixu o “colibrí del sur”.

Siguiente
Anterior
Página 2 de 5
Compartir

ComScore
IASA Comunicación