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Semana Santa por los rumbos de San Luis Potosí

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Por: México desconocido

Esta temporada, la ciudad de San Luis Potosí y sus alrededores te aguardan con numerosos atractivos para que vivas días llenos de tradición, pero también de alegría y diversión.

Hablar de Semana Santa es para muchos hablar de vacaciones, paseos y viajes. Bien sabemos que las alternativas para esas fechas son muy variadas, y que van desde una playa de lujo hasta un camping en cualquier sierra, río o lago; ahora bien, si pensamos en el folclor lo primero que evocamos son las festividades y sus consabidas crucifixiones, como la de Iztapalapa en el Distrito Federal. Así que las opciones son múltiples, y para viajar en esta semana lo único que realmente se necesita son ganas (y algo de dinero también). 

En México, vivamos donde vivamos, todo, o casi todo, se nos antoja lejano. Si revisamos los mapas y estudiamos las distancias, lo normal es calcular como mínimo tres horas de carretera. No hay lugar cercano, de acuerdo, mas el corazón del país, por encontrarse en el “centro”, es a donde casi todo mundo puede converger. ¿Qué les parece, por ejemplo, unas vacaciones de Semana Santa alrededor de la capital potosina?  Podemos iniciar el viaje el día que deseemos, aunque es recomendable estar en tierras del altiplano potosino para el Jueves Santo. Vale decir que en la ciudad de San Luis Potosí se organiza un buen número de eventos culturales para la semana entera, sin embargo el plato fuerte es, sin duda, la noche del viernes, con su Procesión del Silencio. Pero mejor no nos apresuremos y conozcamos primero las demás alternativas. 

Real de Catorce

Mucho se ha hablado sobre este mítico pueblo. Que si es fantasma, que si es paraíso de neojipis y bohemios, que sus peregrinaciones, que el ecoturismo, etcétera. No hay fecha mala para visitarlo (casi nunca llueve), pero la Semana Santa ofrece magníficas opciones. Veamos: el camino empedrado llama mucho la atención; la subida a esa sierrita promete vistas maravillosas (las horas para tomar las mejores fotografías son las de la tarde). Luego puede visitarse el túnel Ogarrio con su capilla interior de frontón neoclásico.  El gobierno estatal y las autoridades del municipio organizan diversos eventos culturales y populares para toda la semana. Sin falta, el miércoles a las ocho de la noche hay teatro en el palenque.

El Jueves Santo dan inicio las actividades relacionadas con la Semana Santa: primero la misa del lavatorio de pies, la cual resulta cautivadora por algunos aspectos que rompen los esquemas tradicionales, como el de la comunión, que en vez de la típica hostia se realiza con un pedazo de pan. Después viene la escenificación de la Última Cena en la Plaza de Armas, muy llena de color y devoción. Luego se efectúa la Oración del Huerto y la aprehensión de Jesús en la fuente Centenario. ¡Impresionante! Acto seguido se celebra la negación de Pedro en la calle Constitución, y finalmente el encarcelamiento de Jesús en la antigua Casa de Moneda.

El viernes es el día más esperado en Catorce. Desde temprano arriban decenas de turistas dispuestos a presenciar el momento culminante de la Semana Santa. Como a las once empieza el Via Crucis viviente. Destaca el colorido de los atuendos: Herodes, Barrabás y Caifás portan túnicas muy vistosas de terciopelo rojo, azul y verde.

El Cristo se muda de ropa en dos ocasiones, una para el Proceso y la otra para la pasión y su crucifixión. Dimas y Gestas siempre andan de blanco y andrajosos. La procesión camina lentamente, al paso del Cristo. Los romanos, la Magdalena y el resto de las mujeres completan el cuadro. Es digno de acentuar que el entorno de Real de Catorce  resulta perfecto para este tipo de conmemoración: los alrededores desérticos, las casas de cantera derruidas y las callejuelas empedradas e inclinadas, todo transporta al visitante a dos mil años atrás, a las tierras de Medio Oriente. Es como si tiempo y espacio fuesen estáticos.

La crucifixión es impactante. Para cuando el séquito llega, la mayoría del gentío ya está congregada en lo alto del cerro, donde el viento fluye, sin tornarse incómodo. A continuación se alzan las tres cruces, bajo un hermoso cielo azul, limpio y brillante, que a la postre resulta un eximio contraste con los tres cuerpos crucificados y sus taparrabos blancos.  Al terminar la crucifixión sigue la sepultura en el palenque. Minutos antes Judas se cuelga de un pino en la plaza. Es difícil atender ambos acontecimientos, aunque apurándonos podemos lograrlo.

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