Dentro del fantástico universo de las aves hay algunas que, por su presencia o simbolismo, se han convertido en íconos de nuestro país a nivel mundial. ¡Conoce estos cinco emplumados que todavía surcan cielos aztecas!
3. Pavo ocelado (Meleagris ocellata)
Descripción:
Los pavos o guajolotes ocelados no son tan ruidosos como sus vecinos del norte debido a que tienen que pasar desapercibidos ante sus enemigos, por esta razón, sólo emiten su tenue cloqueo en temporada de apareamiento. Los nódulos de su cabeza son distintivos de esta especie y pueden variar entre el naranja y el rojo. Es un ave totalmente terrestre, muy parecida a los pavos comunes, sin embargo, su colorido plumaje la diferencia de su pariente domesticado.
Hábitat:
Selvas caducifolias.
Distribución:
Belice, Guatemala y México. En México se distribuye en toda la Península de Yucatán.
Estatus:
Por el tamaño de sus poblaciones moderadamente pequeñas esta especie se encuentra catalogada como "amenazada".
Datos curiosos:
A diferencia del pavo que comúnmente conocemos (Meleagris gallopavo), el pavo ocelado no tiene barba en el pecho. Por otro lado, el cortejo lo lleva a cabo de la misma forma que los pavos reales, desplegando su cola en un abanico para mostrar los colores de su vistoso plumaje. Su nombre común “ocelado” le fue adjudicado por la raíz latina ocellata que significa ojos.






