Si quieres vivir una experiencia retro pero chic en el puerto más famoso del mundo: Acapulco, no dejes de conocer Boca Chica. Sus instalaciones te harán evocar los mismísimos años 50.
Personalidad e interiorismo
- Glamour y nostalgia son dos de las constantes en este recién renovado hotel, legendario en los años cincuenta, ya que los arquitectos responsables de este resplandor estudiaron su historia, la respetaron y el resultado fue fenomenal.
- Celosías, mosaicos, madera y muebles clásicos tropicalizados resaltan con fino estilo en toda la propiedad, la cual conserva incluso el color original: verde y blanco.
- Lámparas de caracol, finos tapetes mexicanos en blanco y negro, regadera integrada a la propia habitación, amenidades orgánicas Dr. Bronner, sandalias de playa y batas de toalla son algunas de las joyas que se pueden agradecer durante la estancia.
- En las habitaciones, como todas en el Grupo Habita, se cuidan todos los detalles, empezando por la decoración blanca donde resalta como una obra de arte la terraza con hamaca tejida a mano en color negro, obviamente, todas con vista al mar acapulqueño y a la mítica isla La Roqueta.
- La alberca conservó su forma original y es aún disfrutada por visitantes que descienden de sus yates por su exclusiva marina.
- En el Spa de varios niveles reina la serenidad que se adereza de magníficas vistas con su área de jacuzzis, cama de piedra con temperatura regulada, vapor con vista al mar y una extensa carta de tratamientos y masajes.
- Otra exquisitez es el servicio 100% profesional y disponible para cualquier requerimiento especial; jóvenes acertivos y de buen humor dispuestos para hacer la experiencia aún más perfecta.
- Cosa aparte es el bar con barra de barco y el restaurante estratégicamente ubicado sobre el mar y frente a La Roqueta. Tanto su menú de día como el de tarde-noche son excepcionales. El segundo, comandado por el chef japonés Keisuke Harada, ofrece platillos muy especiales. Por otro lado, el roomservice es sin igual y por suerte, las 24 horas.
- Un mural de mosaico veneciano de Francisco Eppens y unos petroglifos son tesoros que cuida celosamente el Boca Chica Acapulco.
Entorno
- Se hacen sentir las playas de Caleta y Caletilla de otra forma, como si se fuera espectador de una película clásica de nuestro cine. Cangrejos y yates de todo tipo se vislumbran desde la terraza de la alberca.
Actividades
- Kayak.
- Esnórquel.
- Pesca deportiva.
- Paseo en lancha o yate hasta La Roqueta.
- Caminando se llega a la Cabaña de Caleta, restaurante y club de playa de gran tradición.
- También muy cerca está el hotel Flamingos, para ver el atardecer más espectacular del puerto de Acapulco.
¿Conoces este magnífico hotel en Acapulco? Cuéntanos tu experiencia... ¡Comenta esta nota!






