-
Pescadores en el puerto de la ciudad de Campeche. / Rodrigo Fernández -
Azotea y cañones en un baluarte de la ciudad de Campeche. / Ignacio Guevara -
Catedral de la Purísima Concepción en la ciudad de Campeche. / Rodrigo Fernández -
Calle y casas en el centro histórico de la ciudad de Campeche. / Ignacio Guevara -
Exterior de un baluarte en la ciudad de Campeche. / Ignacio Guevara -
Fachada del templo de San Luis Obispo en Calkiní. / Ignacio Guevara -
Muralla del baluarte de San Miguel. / Ignacio Guevara -
Museo de la Cultura Maya en el Fuerte de San Miguel. / Ignacio Guevara -
Exterior del fuerte de San Miguel en la ciudad de Campeche. / María de Lourdes Alonso -
Baluarte de San Miguel, Campeche / Ignacio Guevara
CAMPECHE: LA CIUDAD AMURALLADA
Urbe amurallada y antiguo puerto estratégico que hacía posible el intercambio de mercancías entre la Nueva España, el Viejo Mundo y el resto de América. Los planes portuarios de los Montejo, familia que se dio a la tarea de la conquista de la península de Yucatán, convirtieron a Campeche en una importante villa comercial de la que salían cera, palo de tinte, miel, sal, maíz y mantas de algodón. A la vez, llegaban de España armas, productos de hierro, plata, porcelana, trigo, aceite y vinagre.
Asimismo, la ciudad vivió siglos de asaltos a manos de célebres filibusteros; fue atacada sistemáticamente por varios piratas, destacándose Laurent Graff o "Lorencillo", de quien se dice se llevó hasta las puertas y ventanas de las casas en 1685, razón por la que los colonos españoles convirtieron a Campeche en una de las urbes amuralladas más imponentes del territorio americano, dotada de un riquísimo legado en su interior, conformado por templos, plazas y elegantes casonas estilo español que aún se conservan hasta nuestros días y son la razón de que esta ciudad se haya declarado Patrimonio de la Humanidad.
Campeche conserva sus diferentes barrios que han existido desde su fundación como el de San Román, donde habitaron los aztecas traídos por los españoles para conquistar la península; el de San Francisco, donde se desarrolló originalmente el puerto prehispánico de Ah Kin Pech; y el de Guadalupe, que fue en sus inicios la prolongación del anterior.
CENTRO HISTÓRICO
Camina por sus calles para encontrarte con varios atractivos que aguardan a ser visitados como Museo de las Estelas Doctor Román Piña Chan, también conocido como Museo de Arquitectura Maya; el Parque de Patrimonio de la Humanidad con su fuente interactiva; la Plaza de la Independencia y en torno a ella, los edificios erigidos para dar legitimidad a los conquistadores, como el Astillero, la Aduana, la Audiencia y la Catedral.
BALUARTE DE SAN FRANCISCO
Es el segundo más grande del antiguo puerto, pues tenía una extensión de
1,342 metros cuadrados antes de ser dividido por el paso del tren. Fue construido a finales del siglo XVII para proteger la Puerta de la Tierra. Hoy en día exhibe una exposición permanente de museografía pirata, donde podrás ver réplicas de cofres y arcos a escala.
BALUARTE DE SANTIAGO
Nombrado por el santo protector español, fue el último de los colosos erigidos para defender la ciudad de Campeche y que cerró la muralla que protegía la ciudad.
Hoy es sede del Jardín Botánico Didáctico Xmuch´Haltún, nombre maya que significa “Conjunto de sartenejas”. Reúne cerca de doscientas especies vegetales, entre ellas la ceiba, el palo de tinte (un árbol de madera dura del que se extraía un colorante muy solicitado por la industria textil), la palma de jipijapa, al árbol del balché y el achiote, entre otras.
PRINCIPALES FIESTAS Y EVENTOS
Dentro de las celebraciones que caracterizan a esta ciudad están el Carnaval, con sus bailes de comparsa durante el mes de febrero; la Feria de San Román, del 14 al 30 de septiembre, con su tradicional procesión; y la Fiesta de la Fundación de Campeche y Fiesta de San Francisco, del 1 al 11 de octubre con eventos religiosos, exposiciones y juegos mecánicos.
INDISPENSABLES GASTRONÓMICOS
Podemos mencionar algunas especialidades de la cocina campechana que son dignas del gourmet más exigente, como los ostiones fritos, el pámpano empapelado con achiote y una pizca de cominos, o el calamar relleno de camarón y los tamales rellenos de hoja de chaya y huevo cocido envueltos en hojas de plátano. Tanto en restaurantes como en pequeñas fondas, en el extenso territorio del estado de Campeche encontraremos siempre un rincón, en donde saborear otros guisos de la invención de los lugareños, como el pámpano poc-chuk, camarones al coco, el pámpano en salsa verde, los cangrejos en distintas formas, la carne de venado asada a las brasas con achiote y, para concluir, los inmejorables cocteles preparados con los más ricos y variados mariscos frescos que llegan prácticamente desde el mar hasta su paladar.
Relacionadas










