En esta interesante población indígena, ubicada entre las estribaciones de la Sierra Mixteca y el volcán Popocatépetl, a 45 km al suroeste de la ciudad de Puebla, se representa entre el 1 y 2 de noviembre uno de los más impresionantes despliegues rituales para honrar a los difuntos en el centro de México. Hacia allá nos dirigimos para admirar los hermosos altares que han hecho célebre a este lugar, independientemente de su importancia histórica como antigua guarnición azteca y por el espectacular convento franciscano del siglo XVI.