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Cuixmala, edén protegido

Por: Karla Otero

Descubre Cuixmala, un verdadero paraíso, en la Costalegre de Jalisco, y vive una verdadera experiencia “verde” en medio de bosques, mar y abundante fauna.

Pocos se imaginan que en la llamada Costalegre de Jalisco existe un lugar así, una extensión que no sólo cuenta con unas playas espectaculares sino que da cobijo a una de las reservas ecológicas más importantes de nuestro país.

Además de ser por esto una excelente opción para pasar unas largas vacaciones, en esta enorme propiedad existe algo que más que un hotel convencional, se asemeja más a un palacio del lejano oriente y no podíamos quedarnos con las ganas de descubrirlo.

La manera más rápida de llegar es tomando un avión a Manzanillo, Colima, así que eso hicimos, después tomamos la carretera hacia el norte y pasamos Cihuatlán, Barra de Navidad y Melaque. Un poco antes de llegar, le dimos una vuelta en el auto a dos pequeños poblados: Emiliano Zapata y Francisco Villa, para abastecernos de algunas cosas que habíamos olvidado en la maleta. Después, la maravillosa vista del el río Cuitzmala nos anunciaba que ya estábamos cerca de la entrada a la reserva. El trayecto desde el aeropuerto de Manzanillo hasta Cuixmala es de más o menos una hora y media. Ya dentro de ella, la exhuberancia de la naturaleza fue apabullante y nos preparaba para las maravillas que estábamos por descubrir.

Dedicados a la conservación
Este lugar tiene 10,000 hectáreas, en las que se encuentran varias lagunas y más de 3 kilómetros de playa frente al Océano Pacífico. Es parte de la Reserva de la Biosfera Chamela-Cuixmala, que cuenta con el grado de protección más alto dentro de las áreas protegidas a nivel mundial y es la primera reserva específicamente planeada para proteger las selvas caducifolias del occidente de México. Dentro del lugar conviven 1,200 especies de plantas, 72 especies de mamíferos (entre los que destacan el puma y el jaguar), 270 especies de aves además de otras tantas especies de reptiles y anfibios. Cuando llegamos ya casi estaba oscureciendo y no podríamos ver mucho, así que nos instalamos en una de las encantadoras casitas de Cuixmala, cenamos y nos acostamos temprano.

Las Mil y una noches…
Cuixmala ofrece distintas opciones dentro de su extensa propiedad. Las más accesibles son las “casitas”, sumergidas, literalmente en la selva y resguardadas por un sinfín de árboles frutales; cuatro villas privadas (un poco más costosas), totalmente equipadas, a unos 15 minutos en auto de la entrada principal, con vista a la laguna, al palmar y, mirando un poco más hacia el sur, se alcanza a ver el mar. Hay que tener en cuenta que ésta es una propiedad de más de 10,000 hectáreas, por lo que no es de extrañar que los lugares para hospedarse sean todos privados y se encuentren a una distancia considerable los unos de los otros. Sin embargo, la más impresionante es, sin duda, La Loma, una majestuosa residencia que combina varios estilos arquitectónicos como mudéjar, mexicano y mediterráneo. Es considerada “La joya de Cuixmala” y no es para menos. Situada en una loma frente al mar, tan sólo visitarla es sumergirse en un mundo de exótico lujo. Los blanquísimos espacios de su interior atrapan inmediatamente a quien la visita. Cada rincón está decorado con un gusto exquisito e impecable. Los muebles, las obras de arte, incluso los tapetes, las sábanas y todo lo que viste a La Loma fue traído de varias partes del mundo. Objetos de la India y Marruecos, conviven armoniosamente con alebrijes, ollas y textiles mexicanos resultando ser un deleite para los sentidos. Así que maravillados por la extensión y majestuosidad del lugar, nos dejamos consentir hasta caer el sol.

¡Como biólogos expertos!
Al otro día decidimos visitar la playa en la que las tortugas depositan sus huevos, éstos son recogidos por biólogos expertos que trabajan en la reserva y son puestos a salvo de los depredadores hasta que estén listas para caminar hacia el mar. Ahí tuvimos la oportunidad de liberar a varias pequeñas tortugas en la playa, los biólogos que nos acompañaron hablaron sobre este proyecto que permite proteger hasta 1,100 nidos de la especie golfina durante la temporada de anidación, lo que la vuelve la playa más productiva por metro lineal en la costa del estado. En dicha playa también anidan, en menor medida, la tortuga laúd y prieta.

Estuvimos un buen rato cargándolas, observándolas y ayudándolas a llegar al mar hasta que llegó el momento de conocer las otras playas que se pueden visitar: Caleta Blanca y Playa Escondida, la primera es un pequeño paraíso en donde se puede descansar, comer, nadar en el mar y realizar varias actividades como esnórquel o kayak. La segunda es para los más aventureros, es más salvaje y aislada, está rodeada de grutas en las que se cree que los piratas que llegaban hasta allí escondían sus tesoros. Decidimos quedarnos a comer ahí, platillos preparados con ingredientes orgánicos con gran frescura y sabor inmejorable.

Atardecer en la laguna
Al caer el sol recorrimos la zona en la que se encuentran animales exóticos como el coati mundi, cebras, antílopes y venados que pastan y corren libremente por la vasta extensión de pastizales. Llegamos hasta una de las lagunas, en donde presenciamos cómo un sinfín de aves luchaban por los mejores lugares para pasar la noche. También fue emocionante ver cómo en esta reserva los cocodrilos nadan apacibles por los arroyos.

La caída de la noche marcó el final de nuestra feliz estancia en Cuixmala, un paraíso manejado por personas con un amor genuino por la conservación y la ecología, que se esfuerzan no sólo por conservar las áreas turísticas sino todo en su conjunto, el bosque, el mar y a quienes en ellos habitan.

5 Imprescindibles

1. Dar un paseo a caballo por la propiedad, de preferencia al atardecer.
2. Tomar una clase de yoga en una de las terrazas de La Loma.
3. Disfrutar de un romántico picnic en Playa Escondida, en una casa de campaña estilo marroquí.
4. Pasear al atardecer en las bicicletas de montaña que tienen disponibles para los huéspedes.
5. Desayunar en Casa Gómez, uno de sus restaurantes, para probar los deliciosos yoghurts orgánicos de frutas hechos en casa.

Cuixmala
Costa Cuixmala kilómetro 46.2, Carretera Melaque-Puerto Vallarta, La Huerta, Jalisco.
T. 01 (52) 312 316 0300.
www.cuixmala.com

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