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El Concilio de Texcalyacac (Estado de México)

Por: Nicolás Triedo

La representación de la obra Vida, Pasión y Muerte de Jesucristo, del doctor Manuel M. Acal, contribuyó a fortalecer la identidad de los habitantes de Texcalyacac.

La historia de Texcalyacac se halla en estrecha relación con la región lacustre, con la laguna de Chiconahuapan, con los primeros asentamientos agrícolas de los arcaicos otomíes y de los matlatzincas, con los pescadores, con la cultura del agua y con una rica tradición pueblerina. Al conquistar los tenochcas el valle de los matlatzincas y tomar el control político militar, se implanta una nueva cultura, la mexica.Texcalyacac proviene del náhuatl y se compone de texcalli, pedregal; yácatl, nariz, y c, lugar. El pueblo, en efecto, se localiza en la cima de un pedregal de encinos y ocotes, que forman el escenario de la parte sur de la población.Texcalyacac se encuentra en lo que los antiguos mexicanos conocieron como Matlatzinco. Cuando llegaron los conquistadores a esta región le dieron el nombre de provincia de Matlatzinco.

El municipio se ubica al sur del Valle de Toluca. Texcalyacac, como población, nació de los nuevos asentamientos mexicas a su llegada al valle en 1472. Al ser derrotados por los mexicas, los matlatzincas huyeron y se dispersaron por distintos rumbos del valle, integrándose a otros pueblos. Los que permanecieron se asentaron en los montes aledaños de la actual población y fundaron el barrio de Matlatzincapan. Éstos aún reconocen a la laguna de Chiconahuapan como parte de su territorio, el cual comparten con los antiguos habitantes: los otomíes.

Los primeros grupos humanos de la región, cazadores, pescadores y recolectores se asentaron en la laguna formando las primeras aldeas. Eligieron este espacio por ser propicio para su desarrollo, con abundante agua, tierra fértil y monte boscoso.El relieve del entorno se formó por tres taludes o niveles escalonados; la parte más baja la ocupa la laguna de Chiconahuapan, en náhuatl “el que posee siete manantiales”. La parte media está formada por tierras de labranza, algunas colonias y ranchos, y en la parte alta, donde se encuentran los vestigios de lo que fuera el asentamiento matlatzinca, abundan flores y fauna, y aún se ven tejones, tuzas, armadillos, gato montés, conejos, lechuzas, tlacuaches, etc. Año tras año las aves migratorias viajan de Canadá a la laguna.

Durante la evangelización, los matlatzincas mantuvieron los mismos preceptos de su cultura, practicando sus ritos. En 1611 el obispo envía a investigar sobre los ritos que se realizan en los cerros de Texcalyacac, y en el documento se asienta que aún no habían abandonado sus prácticas y creencias religiosas.Hoy, en lo agreste del monte, se ven vestigios de casas donde habitaron los matlatzincas, antes y después de la fundación de San Mateo Texcalyacac.Entre las obras arquitectónicas más importantes de Texcalyacac destaca el templo de San Mateo, que data de finales del siglo XVI. Allí se venera a San Mateo Apóstol. El templo fue autorizado por el primer arzobispo de México, fray Juan de Zumárraga, en 1535. Está construido en forma basilical; tiene un retablo en el sagrario que data del siglo XVII en estilo barroco, y otro en el altar mayor de estilo neoclásico. Frente al templo se encuentran el quiosco y la presidencia municipal.A sólo tres kilómetros del pueblo se encuentra el templo de Almoloya del Río, también basilical, de hermosa fachada y amplio y atractivo atrio cuya visita es muy recomendable.En 1953, la comunidad da inicio a la construcción de la capilla del Cerro de la Gloria. Con esta primera obra, apoyándose en una tradición comunitaria, nació el ejército del trabajo comunitario, que ha dado las mejores obras al municipio.

Además de la capilla, construida en piedra y en la que destaca una bella colección de mosaicos de talavera, encontramos una reproducción de La Trinidad, de El Greco, varias del Rosario y el Vía Crucis que se construyeron en la parte alta del pueblo, en el llamado cerro del “Cocorito”. Aquí se ubica el museo municipal, hecho completamente en piedra y que hoy conserva una interesante exposición sobre la historia del lugar.Recientemente se ha construido la plaza de toros, la biblioteca municipal, el parque recreativo y deportivo Tecuala, y está en proceso una magnífica casa de cultura.El ejército del trabajo creció y llegó a muchas otras comunidades del Estado de México para hacer obras y beneficios sociales que aún es posible apreciar.Otro importante acontecimiento que contribuyó al crecimiento y fortalecimiento de la identidad de los texcalyaquenses es, sin lugar a duda, la obra teatral Vida, Pasión y Muerte de Jesucristo, del doctor Manuel M. Acal, la cual se representa en el pueblo desde 1955.

La calidad de la obra y su originalidad han hecho que gente de diferentes regiones asista el Viernes Santo de cada año. El teatro comunitario tuvo un importante impacto en la región. La obra ha tenido un éxito creciente; desde que se presentó por primera vez en el atrio de la iglesia de San Mateo Apóstol, logró la aceptación de los habitantes. El público aumentó de tal manera que fue necesaria la construcción del teatro al aire libre en 1960. Desde que inició la representación participaron miembros de la comunidad y algunos familiares del doctor Acal. Actualmente toman parte más de 150 actores originarios del pueblo. Los lugareños insisten acerca de la importancia de la obra, la cual ha tenido un enorme impacto cultural, pues ha abierto caminos y ha dado fama y prestigio al pueblo de Texcalyacac: “cada año hace que lleguen miles de espectadores de diferentes rumbos del país y hasta extranjeros que quedan siempre sorprendidos de su calidad”.

La organización para esta singular puesta en escena requiere de mucha preparación, además de un importante equipo de producción. Sólo las locaciones implican arduo trabajo, ensayos, vestuario, maquillaje, utilería y staff. Desde que en 1954 el doctor Manuel M. Acal adaptara algunas escenas teatrales sobre la Pasión de Jesucristo para representarlas en su lugar de origen, los amigos y familiares de inmediato prepararon los ensayos y todo lo necesario para la primera puesta en escena en 1955.Con el tiempo se han ido anexando cuadros como el nacimiento del niño Jesús, el niño Jesús perdido y hallado en el templo, Juan el Bautista, Herodes, Herodias y Salomé, el sermón de la montaña, la resurrección de Lázaro, la conversión de San Mateo, el Domingo de Ramos, la Última Cena, el huerto de los Olivos, el juicio, etc.; actualmente se representan 27 cuadros.

La representación o Concilio, como lo llaman los lugareños, se desarrolla en varios escenarios. En la parte baja del pueblo, a un lado de la carretera que va a la Marquesa, se ha construido un escenario que hace las veces de corte romana. A un lado del lugar para la Última Cena, en el teatro al aire libre en el cerro del “Cocorito”, se lleva a cabo la mayoría de los cuadros, y en el cerro de enfrente se crucifica a Cristo.Los más de 150 actores van ataviados con trajes de época perfectamente elaborados y los diálogos son aprendidos a la perfección. Los principales participantes han representado el mismo papel por varios años; para otros, ésta es la primera oportunidad para integrarse al grupo de teatro.

El público es muy numeroso y se instala en las partes altas para tener una mejor visibilidad. El Concilio inicia a las diez de la mañana y termina a las cinco de la tarde. Nadie se va antes del final, el público presencia los diferentes actos con atención y en silencio. Otros buscan, entre una multitud de soldados romanos, todo tipo de fritangas y platillos típicos de la región, como el famoso chorizo verde, que tiene su origen aquí, atole dulce de maíz tierno, el chileatole, el champurrado, variedades de tamales, cecina seca, tlacoyos y en tiempos de lluvia los lugareños preparan tamales de rana, pescaditos y diferentes platillos elaborados con acociles, ajolotes, pescado blanco de la laguna, etcétera. 

Cabe destacar que la más importante actividad artística de la región es la música. El siglo pasado se conformaron los primeros grupos musicales que generaron arraigo, afición y vocación. Había, desde entonces, el primer conjunto de cuerdas que amenizaba bodas, convites y danzas tradicionales.A principios de 1900 se formó la orquesta Hidalgo y en 1930 el grupo Jazz band Texcalyacac; después, La Guazanga, que era una banda de viento. Iniciando 1960 se establece el primer mariachi, lo cual originó el auge de este género musical en la localidad. Hoy varios músicos locales trabajan en la plaza Garibaldi, en la ciudad de México.

CORRIDO DE TEXCALYACAC (fragmento)

Así es mi tierra, tierra adorada.Así es mi pueblo Texcalyacac,con sus guitarras bien afinadascantan cancionessiempre en tu honor.Semana Santa, fecha grandiosa.Pasión y muerte del redentor,pueblo de artistas,concilio hermoso, ya eres famosopor tu esplendor.

SI USTED VA A TEXCALYACAC

Saliendo de la ciudad de México tome la autopista núm. 15 rumbo a Toluca; una vez allí salga por la autopista núm. 55 y en Tenango de Arista siga por la desviación de la izquierda por la carretera federal núm. 106 hasta llegar a San Mateo Texcalyacac.

Fuente: México desconocido No. 290 / abril 2001

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