La demanda de agua y el escaso apoyo por parte de las instituciones federales para preservar la supervivencia de los organismos milenarios que habitan en las “pozas” de este lugar, son algunas de las razones que están provocando su desaparición
Cuatrociénegas, maravilla geológica del estado de Coahuila por las especies biológicas de antigüedad milenaria que alberga en el interior de sus “pozas”, se enfrenta al reto de la extinción debido al desecamiento paulatino de los mantos freáticos que las han alimentado desde hace 90 millones de años.
Tal situación se debe al aumento en la demanda de agua para riego de las comunidades avecindadas en el valle, así como a la falta de un compromiso serio por parte de las autoridades mexicanas de destinar recursos económicos suficientes para proteger este santuario de la vida prehistórica, que es sin duda uno de los registros más valiosos que tiene la ciencia moderna para aclarar los enigmas de la vida primitiva en la tierra.
La denuncia ha sido interpuesta por científicos del Instituto de Ecología de la UNAM, una de las instituciones más interesadas en estudiar los microrganismos que habitan en Cuatrociénegas, junto con la Universidad de San Diego y la NASA, quienes han confirmado la importancia del Valle de Cuatrociénegas en el estudio del llamado Mar Jurásico, que cubrió esta parte del planeta hace aproximadamente 200 millones de años.
De este mar prehistórico, los únicos organismos que han sobrevivido son los llamados caracolitos y estromatolitos, los cuales existen en pocos lugares, entre ellos Cuatrociénegas. De acuerdo con los científicos, estos seres pudieron ser el origen del oxígeno que dio origen a todas las formas de vida que conocemos hoy en día.






