Sigue los pasos de este viaje en sus primeros 160 kilómetros, por los ríos Lacantún y Usumacinta, a bordo de un cayuco maya.
Salida desde Las Guacamayas por el río Lacantún
Tiempo de navegación: 3 horas
Este día inauguramos nuestra tan esperada expedición por el Usumacinta. A pesar de que habíamos decidido zarpar de madrugada, nos tomó varias horas hacer todos los preparativos y dejar las embarcaciones listas, por lo que iniciamos nuestro recorrido a las 13:30 horas por el río Lacantún. Desde el primer instante en que tomamos nuestros lugares y pusimos los remos en el agua, miramos a nuestro alrededor para darnos cuenta de lo frágil y hermosa que es la selva tropical, con sus ríos y canales naturales perforándola por todos lados.
Además del cayuco en el que navegamos por turnos cinco o seis exploradores dispuestos a remar con todas las ganas, nos apoyaron otras cuatro embarcaciones: tres lanchas inflables y un pequeño catamarán inflable con motor.
Lo más valioso de este primer día de expedición fue darnos cuenta de que formamos un gran equipo: todos tuvimos algo que contar, entre experiencias y anécdotas; todos remamos, ayudamos, contamos algún chiste y también guardamos silencio para admirar, oler y escuchar todas las maravillas que ofrece esta selva.
Cuando el cielo se pintó de rojo y violeta, anunciando la caída del sol, encontramos una playita de piedra prácticamente escondida en donde pasar la noche. Allí anclamos las embarcaciones y armamos el campamento donde por fin descansaríamos, no sin antes preparar una cena deliciosa a la luz de la luna llena y tomar unas buenas fotos nocturnas de nuestro cayuco maya que se portó genial:es mucho más estable de lo que pensábamos, ¡además de rápido!






