Fin de semana en Tapalpa (Jalisco)
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Camine por las calles empedradas de Tapalpa, se adentrará a un pueblo lleno de magia y color.
Por: Homero Adame Mart
Por fin llegamos al “mágico” pueblo de Tapalpa, en Jalisco. Así nos lo describió una amiga al contarnos sobre las maravillas de este lugar. Las expectativas son grandes y esperamos no sentirnos defraudados al regreso a casa.
Caminar las empedradas calles a cualquier hora es advertir que Tapalpa tiene una similitud impresionante con Valle de Bravo, en el Estado de México, o con muchos pueblos de Michoacán; es decir, existe una armonía arquitectónica con las casas pintadas o caleadas en blanco y sus techos de teja de dos aguas, todo en un ambiente muy tranquilo y pueblerino.
VIERNES
17:00 Las impresiones iniciales son más que satisfactorias. Primero, el camino desde el entronque entre AMACUECA y SAYULA, que empieza a ascender para ofrecernos algunas panorámicas de los valles; luego, los cambios de clima y vegetación, para finalmente divisar una población que aparenta ser muy pintoresca. En efecto, las calles empedradas, las casas pintadas en blanco con marrón y techos de teja, además de algunos burros por ahí, dan el toque pintoresco esperado. Luego, nos metemos al primer hotel que encontramos, LAS MARGARITAS, no muy lejos de la plaza.
20:00 Entramos al restaurante LOS GIRASOLES, a media cuadra de la plaza, muy pintoresco, donde el borrego al pastor es una de las especialidades de la localidad.
SÁBADO
8:30 Resulta imposible no platicar sobre la singular experiencia de dormir en un lugar como Tapalpa, pues no encender el televisor es como volver a experimentar los tiempos del ayer, ya que en la noche el silencio es casi absoluto luego que el bullicio humano ha decaído y los sonidos nocturnos surgen para inundar el ambiente, como el susurro de los grillos, el tecuruquear de los tecolotes, el silbido de las lechuzas o el croar de las ranas; incluso, el rebuzno de algún burro a medianoche inevitablemente termina por despertarnos. También descubrimos que al amanecer nos despiertan el canto de los gallos y enseguida las bucólicas llamadas a misa desde las campanas de la iglesia. Para la tercera llamada todo el mundo ya está despabilado.
9:30 Ahora sí, ya es hora de conocer más del pueblo. Primero vamos a la iglesia, no muy interesante. A un lado admiramos un mural y leemos una inscripción que dice: “Éste es el pueblo de San Antonio de Tapalpa que lo inventó Dios y lo evangelizaron los franciscanos en 1538 y por la devoción de la gente lo protege la Santísima Virgen. Yo José Manuel Caballero y Bernal lo diseñé y lo dibujé sin copiarle a nadie en el invierno de 1990-91”.
Enfrente de este templo DE SAN ANTONIO DE PADUA existe un antiguo campanario de la iglesia original del siglo XVI, pero está en desuso, al igual que el recinto, y nunca se abre al público, según nos dijeron. Detrás del templo hay un ruinoso campanario que corresponde al antiguo templo de la PURÍSIMA CONCEPCIÓN, que raras veces se utiliza para oficiar misa.
11:00 Es el momento de ir a conocer otros atractivos en los alrededores. Primero manejamos hacia el sur por un camino de terracería para luego de 2.5 km llegar a ATACCO, una comunidad aledaña en la que por cierto se ubica la primera fundación de Tapalpa y todavía existen las ruinas del primer templo levantado en 1533. En el poblado, cuyo nombre significa Lugar donde nace el agua, hay un balneario, el único en la región.
12:30 Regresamos al centro de Tapalpa para de ahí tomar otro camino, ahora de bordo, hacia el poniente, pues deseamos conocer y recorrer las inmediaciones de la PRESA EL NOGAL. Las expectativas nos hicieron pensar en algo similar a Valle de Bravo, pero en esta ocasión la realidad fue menos impresionante. La presa está relativamente lejos del pueblo y por lo mismo no es parte integral del mismo; poco a poco se han ido construyendo algunas casas de fin de semana en los alrededores, además del citado hotel y club de golf.
14:30 Es hora de comer. Volvemos al centro de la ciudad para ir directamente al RESTAURANTE LOS ARCOS, cuya especialidad son las parrilladas y las comaladas, una delicia para los carnívoros.
16:30 Luego de esperar que el sol caiga un poco, nos dirigimos a LAS PIEDROTAS, motivo principal de nuestro viaje por ser muy “misterioso”. Para llegar hay que tomar el camino a Chiquilistlán, cuya desviación se localiza a pocos metros de la única gasolinera de la ciudad. Son cinco km por una terracería en buen estado, salvo en un punto donde en alguna ocasión existió pavimento.
Por esa ruta, en el km 2, a la derecha, encontramos las ruinas de una antigua hacienda construida con piedra y ladrillo rojo, la cual fue una fábrica de papel que en un pasado dio vida y trabajo al pueblo. Como las ruinas se ubican dentro de una propiedad privada no hay acceso al público, aunque desde el camino y entre la maleza pueden fotografiarse y apreciar lo que resta de las paredes, arcos, el trapiche o los molinos de agua.
Continuamos el trayecto y ahora sí llegamos a LAS PIEDROTAS, también conocido como VALLE DE LOS ENIGMAS. Se trata de un lugar con un buen número de rocas monolíticas colo-sales diseminadas y de las cuales hay varias hipótesis o creencias. La más generalizada habla de meteoritos que cayeron en este punto hace miles de años; quienes esto suponen sustentan su teoría con el hecho de que el entorno carece de vegetación y arguyen que aquí no puede crecer nada de pasto. Pero esto no resulta muy creíble, pues a simple vista parece que el pastoreo exhaustivo ha sido el causante primordial de la desertificación, incluyendo la evidente tala de árboles. Otra teoría dice que las rocas estaban bajo tierra hasta que fueron descubriéndose debido al intemperismo y el correr del agua.
Hay también algunas leyendas sobre el origen del lugar. Y como todo va cambiando de acuerdo con las necesidades ideológicas del tiempo en que vivimos, las últimas versiones sobre el enigmático sitio han corrido por voz de los new agers, quienes afirman que aquí hay un centro de energía muy poderoso, una especie de chakra muy magnético. No por nada se ha vuelto muy popular y recurrido durante los equinoccios, al igual que las zonas arqueológicas, gracias a las afirmaciones de sus propiedades especiales.
Lo cierto es que LAS PIEDROTAS es un paraje que ha sido ocupado desde tiempos inmemoriales de la prehistoria y posteriormente por algunas tribus prehispánicas, lo cual se puede corroborar porque al parecer existen petroglifos o pinturas rupestres en algunas rocas, lo cual no se sabe con precisión.
Tal vez este VALLE DE LOS ENIGMAS fungió como centro ceremonial. Lugares como éste no son únicos en el país, pues nos ha tocado visitar similares en otras regiones, como en Cumbres de Majalca, Chihuahua, o Piedras Encimadas, en Puebla. De todos modos, vale destacar lo impresionante de los monolitos.
Algo interesante que de inmediato salta a la vista en estas rocas son las perforaciones que parecen hechas ex profeso. No son muy profundas pero sí tienen la marca circular de cómo fueron trabajadas. Por más que buscamos no fue posible localizar signos del pasado en la pintura o los grabados, salvo dichas perforaciones, sin duda de índole ritual o astronómico.
20:30 Ya estamos de nuevo cenando, ahora enchiladas regionales en el RESTAURANTE LA VILLA, frente a la plaza, un platillo de la comida del lugar.
DOMINGO
7:30 Hoy parece que las campanas han sonado más temprano. Ya se escucha el ajetreo en las calles. Suponemos que es día de tianguis.
Estábamos tan cansados que ni siquiera el rebuzno del burro nos despertó. Nuestro plan es aprovechar la mañana al máximo antes de dejar este hermoso rincón de México y nos hablaron del SALTO DEL NOGAL, la cascada más alta del estado de Jalisco, con una caída de 105 m.
8:30 Hay bullicio en las calles. Caminamos en torno a la plaza y entramos al mercado, a una tienda de artesanías que vende productos confeccionados en la localidad, en la región y en el estado. Ahí descubrimos todo tipo de objetos hechos por manos anónimas.
10:00 Volvemos al auto y manejamos de nuevo el camino que pasa por Atacco. Seguimos unos 15 km más hasta llegar a LAGUNILLAS, otro de los muchos pueblos pintorescos de los alrededores, al que dos características le dan cierta relevancia. La HACIENDA “LA MEDIA LUNA”, antigua y desolada, que según la versión de varios historiadores sirvió a Juan Rulfo para escribir Pedro Páramo, su célebre obra maestra.
14:30 Todavía con el sabor del borrego al pastor ya vamos en el camino a la carretera Cd. Guzmán-Guadalajara. Llevamos con nosotros un dejo de nostalgia y las leyendas de gigantes. Ha sido un fin de semana demasiado corto; nos faltó mucho por conocer. Sin embargo, eso mismo nos hace ya planear otra visita un día de estos.
Fuente: México desconocido No. 338 / abril 2005





