¿Te has imaginado alguna vez descansando entre los muros de un antiguo casco de hacienda hoy convertido en un original y lujoso hotel boutique? Descubre los veinte mejores espacios para hacerlo realidad.
13. Haciendas en Michoacán
Michoacán fue otro de los estados en donde floreció la minería. Pueblos como Tlalpujahua se enriquecieron enormemente alrededor del siglo XVII y vivieron un renacimiento en la época de don Porfirio. Durante la Colonia, la riqueza estuvo en pocas manos: un ejemplo de ello fue la Tercera Condesa de Miravalle, que llegó a tener más de 50 haciendas de todos los giros tan sólo en Michoacán, y su familia estuvo vinculada con la del Conde de Regla. Gracias a su producción minera, Tlalpujahua tiene una increíble parroquia del siglo XVIII que hace que valga la pena el viaje. Además se pueden visitar sus minas en desuso y el Santuario de la Mariposa Monarca en los alrededores.
Tip: En la plaza de Tlalpujahua prueba el delicioso atole de guayaba. Lo venden en puestitos.
Hacienda recomendada
Una propiedad que se rescató en el año 2000 para convertirla en lujoso fraccionamiento y hotel es Cantalagua. Construida en 1744 como hacienda cerealera, se dice que durante la guerra de Independencia el cura Hidalgo pasó allí la noche y ofició una misa en su capillita. Además de un campo de golf de 18 hoyos, tiene una presa bastante grande y muchos jardines para pasear.
Contacto
Cantalagua
Tipo: Cerealera
Tel. (55) 5211 4820.
www.haciendacantalagua.com
Precio: $$$$






