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El arte popular en Chiapas, maravillosas manos artesanas

Las manifestaciones artesanales de los indígenas de Chiapas son espléndidas y muy variadas. Hablando particularmente de los textiles con los que confeccionan su vestimenta, en su gran mayoría están hechos en telar de cintura.

Escrito por: Georgina Luna Parra

Los atuendos varían según cada grupo; por ejemplo, hacia Ocosingo las mujeres visten una blusa de escote redondo bordada de flores y una blonda de tul recamada; su falda o enredo es negra y va decorada con listones de colores.

Por su parte, los lacandones llevan una sencilla túnica blanca, aunque también usan un cotón ceremonial, cuya tela está hecha de pulpa de madera, decorado con símbolos astronómicos. Subiendo a los Altos de Chiapas encontramos el elegante traje del hombre de Huistán, que consta de un cotón blanco con flores bordadas, un amplio pantalón a las rodillas, un ceñidor rojo con puntas colgantes y un sombrero plano. La mujer usa un chal bordado. En Carranza, la falda de la mujer luce en el frente una cruz maya bordada, con grecas al final; de fino algodón tejen las mujeres su huipil, su rebozo y la camisa de los hombres; éstos llevan un pantalón amplio, ceñido en los tobillos, con círculos de colores bordados.

Otros atuendos magníficos son los de Tenejapa. El huipil va tejido con grecas mayas, al igual que el rebozo, negro, de lana. El pantalón corto y el ceñidor de los hombres van bordados en las orillas. Estas prendas son similares a las que usan los chamulas y los indígenas de Magdalena Chenalhó. También en Larráinzar los huipiles llevan grecas rojas, el ceñidor va igualmente rojo y el rebozo es blanco con rayas negras. Los zinacantecos visten un cotón rayado en blanco y rojo con guirnaldas de flores bordadas, un pañolón en los hombros y un sombrero de copa baja del que sale una cauda de coloridos listones. La mujer luce una blusa y un chal ricamente bordados. Finalmente, el traje de la mestiza chiapaneca está compuesto por una falda amplia y una blusa de escote redondo con blonda, todo en tul bordado con grandes flores de colores.

En cuanto a otras artesanías, en Amatenango del Valle y en Aguacatenango hacen el milenario cántaro de tres asas con el que las serranas transportan el agua, además de utensilios y figurillas de animales (jaguares, palomas, tecolotes, gallinas) de barro. Destacan asimismo la orfebrería en oro y plata y las maravillosas piezas de ámbar. En San Cristóbal encontramos joyas de jade, lapislázuli, coral, cristal de roca y perlas de río, además de los excelentes trabajos de herrería en las casas y en las famosas Cruces de Pasión, símbolo de la ciudad.

Con las maderas, desde las más corrientes hasta las más preciosas, se tallan esculturas, altares, utensilios, muebles, portones entablerados, techos artesonados, celosías, arcos con columnatas, etcétera; en este rubro no podemos dejar de mencionar la alegre marimba, que se hace con finísimas maderas.

En Chiapa de Corzo se trabaja la laca al estilo tradicional, con arenas y pigmentos naturales, en piezas tales como xicapextles, jícaras, bules, nichos y muebles, y también se confeccionan las máscaras de Parachicos. Los lacandones fabrican arcos y flechas, pipas, figuras rituales y tambores.

La juguetería en todo el estado es abundante e ingeniosa, siendo muy famosos hoy en día los muñecos “zapatistas”. Por otra parte, en las fiestas o ceremonias se usa mucho la cerería escamada de flores, las máscaras y los coloridos atuendos.

Fuente: Tips de Aeroméxico No. 26 Chiapas / invierno 2002