En una casa situada en la calle de Dr. Olvera, en la colonia Doctores, se encuentra el Museo del Juguete Antiguo, propiedad del arquitecto mexicano de origen japonés Roberto Shimizu, quien por espacio de cincuenta años se ha dedicado a reconstruir las historias que han dejado tras de sí los más de 10 mil juguetes que componen su colección.
Para Shimizu, el juguete forma parte de la vida del individuo, y en el momento en que este lo abandona, una parte de su vida se va, por lo que en este espacio lo que hay son recuerdos de la infancia, del pasado, el cual se prolonga hasta el siglo XIX, ya que a esta época pertenecen los objetos más antiguos de la exposición.
El museo cuenta entre sus piezas con aviones, locomotoras barcos, muñecas, robots, pistolas, relojes, carritos y peluches, juguetes que cómo el dice, “fueron pensados para fomentar la sociabilidad entre los menores", motivo por el cual no hay juguetes electrónicos, ya que estos tienden a aislar a los niños.
La afición de Shimizu le ha permitido incorporar más de un millón de objetos a su colección, entre obsequios y adquisiciones propias conseguidas en almacenes y mercados, tanto de Japón como de México y Europa, razón por la cual este museo representa también un homenaje al arte popular a nivel mundial.
Para más información visita: http://www.toymuseummexico.com/museo_del_juguete_antiguo.html
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