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La fiesta del Buen Temporal en Salvatierra (Guanajuato)

Por: Federico Vargas Somoza

El segundo domingo de noviembre, el barrio de San Juan se viste de fiesta para venerar al Señor del Socorro y pedirle una buena cosecha.

La ciudad de Salvatierra se localiza a escasos 37 kilómetros al sur de Celaya –ambas en el histórico estado de Guanajuato–, y se caracteriza por su enorme patrimonio histórico-arquitectónico; pese a ello, aún sigue sin figurar en la mayoría de las guías especializadas de turismo. Nosotros llegamos a esta hermosa ciudad para presenciar una festividad pagano-religiosa que se celebra en uno de sus barrios más antiguos: la fiesta del Buen Temporal en el barrio de San Juan, ubicado al sureste de la población.

EL BARRIO DE SAN JUAN

Las fuentes históricas nos dicen que el más antiguo poblador de este barrio fue un indio de nombre Juan Miguel, hijo de Diego Hernández y de doña Catalina de la Cruz, vecinos ambos del cercano valle de Huatzindeo. Al poco tiempo de fundada la ciudad de Salvatierra llegó a ella el indio Juan Miguel, buscando un lugar propicio para vivir en compañía de su familia; luego de establecerse decidió fundar un barrio de indios otomíes en las orillas de la ciudad, para lo cual convocó a varios indígenas de esa etnia, quienes se comprometieron a poblar dicho barrio y nombraron alcalde a Juan Miguel; hacia 1659 éste se presentó ante el cabildo de Salvatierra para que se le otorgara una merced de tierra de unas 500 varas (una vara equivale a 838 mm) en cuadro, que abarcaba del puente grande (hoy Puente de Batanes) a la acequia de don Juan de Sámano (hoy canal de Reforma).

El recién nombrado alcalde Juan Miguel tomó posesión de un terreno para fincar su casa entre el espacio que hoy ocupa el templo del Señor del Socorro y la calle Ignacio Rodríguez. Posteriormente, en una visita del entonces obispo de Michoacán, fray Marcos Ramírez de Prado, se concedió la licencia para la edificación de una pequeña capilla que se dedicaría a San Juan Bautista, patrono titular del naciente barrio. Esta antigua capilla forma parte del actual templo, el cual fue terminado hacia 1735.

El templo de San Juan está techado con bóvedas de arista y posee un crucero con cúpula de media naranja sobre un tambor cilíndrico. Su portada es bastante austera y en los muros con aplanados de cal aún se observa parte de la pintura original con que se decoró el templo. En el atrio se conserva todavía una hermosa y antigua cruz de Misiones, de la que, desafortunadamente, sólo es posible ver su parte posterior, pues su cara principal da hacia una huerta privada. El Cristo que se observa sobre el retablo principal es conocido como el Señor del Socorro y se venera en este sitio desde 1682. Cuenta la leyenda que los vecinos del barrio de San Juan encontraron un singular árbol en el que, según le desprendían la corteza, se iba descubriendo la imagen del Cristo, por lo que decidieron llevarlo a la entonces capilla para venerarlo; como lo encontraron en un campo, bajo la corteza de un árbol, la fiesta que se realiza en su honor es con el fin de tener un buen temporal que propicie una abundante cosecha.

LA FIESTA DEL BUEN TEMPORAL

La fiesta, como mencionamos, se lleva a cabo el segundo domingo de noviembre en el antiguo barrio indígena de San Juan y se remonta, prácticamente, a los inicios del barrio, allá por 1660. La fiesta se inicia con la decoración de la calle Ignacio Rodríguez, que consiste en colocar, en cada una de las esquinas de la calle y a la entrada al atrio del templo, unos singulares arcos ornamentados con un Cristo al centro, rodeado de frutas, verduras, panes, flores y, en fin, de todos los productos que provee esta fértil tierra guanajuatense. Asimismo, la fachada del templo se decora con guirnaldas hechas de tejocotes y rematadas con un adorno de calabazas. El retablo principal es engalanado como los arcos exteriores, sólo que más profusamente. Una vez decorado el barrio se inicia, alrededor de las cinco de la mañana, la “alborada”, en la plazuela y en el atrio del templo.

Durante la “alborada” se desarrollan singulares “duelos” musicales entre las distintas bandas de viento que acuden a honrar al Señor del Socorro. La mayoría de las bandas vienen de las comunidades vecinas de Santo Tomás de Huatzindeo y de San Nicolás de los Agustinos, ambas del municipio de Salvatierra, pero también vienen de otros municipios, como la Tarimoro. A partir de esta hora se toca continuamente y la gente baila al compás de las melodías, todo acompañado de grandes cantidades de alcohol. En cuanto las calles salvaterrenses son iluminadas por el sol, “la alborada” sale a recorrerlas para despertar al pueblo y notificarle que la fiesta ha comenzado.

Este recorrido se efectúa en diferentes lapsos y cada vez termina en la plazuela del barrio, donde las personas descansan unos momentos antes de salir nuevamente a las calles. Esto transcurre entre las 5:00 y las 12:30 horas, momento en que inicia la solemne celebración religiosa en honor del Señor del Socorro, en la que se agradece la buena cosecha anterior y se pide un buen temporal para el próximo ciclo agrícola. Una vez finalizada la misa se truenan cohetes en el atrio del templo mientras en la plazuela se reinician los duelos musicales. Como ocurre en la mayoría de las fiestas celebradas en nuestro estado, a la del Buen Temporal acuden infinidad de vendedores de ocasión que ofrecen ya sea el recuerdo religioso (rosarios, imágenes, escapularios, etc.) o bien algo con qué poder continuar nuestra faena: gorditas, enchiladas, pan, café... Esta alternancia de música y misas se prolonga durante todo el día; al anochecer se celebra la última misa y se prende fuego al famoso castillo, cuyas luces iluminan el cielo de Salvatierra, mostrando la destreza de los “cueteros” de la región.

Alrededor de las nueve de la noche se dan por finalizadas las fiestas del Buen Temporal en honor del Señor del Socorro y se concerta la cita para el próximo año. Así pues, si usted desea conocer la hermosa ciudad de Salvatierra, bien puede hacerlo durante el segundo fin de semana de noviembre, y así tendrá oportunidad de presenciar esta singular y colorida fiesta además de disfrutar de una rica nieve en la plaza principal o de las deliciosas guayabas que tanta fama le han dado a la región.

SI USTED VA A SALVATIERRA

Desde la ciudad de Celaya se toma la carretera federal núm. 51, y a 37 kilómetros está Salvatierra. Para llegar al barrio de San Juan se toma toda la calle Hidalgo y, frente al convento de las Monjas Capuchinas, se encuentra la calle Ignacio Rodríguez, que conduce directamente al templo.

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