Éste es uno de los países con mayor riqueza natural en el mundo y con casi medio millón de kilómetros cuadrados de alto potencial espeleológico. Te invitamos a recorrer con nosotros ese mundo subterráneo que pocos tienen el privilegio de conocer.
Abundan las calizas del terciario y cuaternario, las que combinadas con su inmenso acuífero nos han dado los cenotes, es decir cavidades inundadas que se encuentran en todo su largo y ancho. Hay miles de cenotes. Y aunque la exploración de estas formas viene desde los antiguos mayas, en tiempos prehispánicos, su registro y exploración sistemática es ciertamente reciente, de 30 años para acá. Los hallazgos han sido espectaculares como lo demuestran los últimos avances en los sistemas Sac Aktún y Ox Bel Ha, en Quintana Roo. En ambos se han sobrepasado los 170 km de longitud, todos bajo el agua, por lo cual son las cavidades inundadas más largas conocidas hasta ahora en México y en el mundo. La península igualmente encierra algunas de las cavidades más hermosas de México como Yaax-Nik y Sastún-Tunich.
En las sierras de Chiapas
Contienen calizas más viejas, del cretácico, las que además están muy
fracturadas, afolladas y deformadas, además de que ahí llueve mucho. La región
contiene tanto cavidades verticales como horizontales. Así tenemos al Sistema
Soconusco, con casi 28 km de longitud y 633 m de hondura; la cueva del Río La
Venta, con 13 km; la conocida cueva de Rancho Nuevo, con un desarrollo superior
a los 10 km y una profundidad de 520 m; la cueva del Arroyo Grande, también con
10 km; y la del Chorro Grande con un poco más de 9 km. Posee cavidades muy
verticales como el Sótano de la Lucha, uno de los más voluminosos de México,
con un pozo vertical de casi 300 m, además de contener un río subterráneo; el
tiro de entrada del Sótano del Arroyo Grande es una vertical de 283 m; la Sima
de Don Juan es otro gran abismo con una caída de 278 m; la Sima Dos Puentes
tiene un tiro de 250 m; en el Sistema Soconusco está la Sima La Pedrada con una
vertical de 220 m; la Sima Chikinibal, con un tiro absoluto de 214 m; y el
Fundillo del Ocote, con una caída de 200 metros.
En la Sierra Madre del Sur
Es una de las provincias fisiográficas más complejas, con formaciones rocosas
de diversos orígenes, y una inestabilidad sísmica actual. En su parte oriental
se levantan sierras de calizas cretácicas muy tectonizadas en una de las zonas
más lluviosas del país, en donde han sido explorados algunos de los sistemas de
cavernas más profundos del mundo. Se conocen en esta provincia, en los estados
de Oaxaca y Puebla, las cavidades más hondas de México y del continente
Americano, es decir, todas las que pasan de los 1,000 m de desnivel, que son
nueve. Algunas son de extensión considerable, ya que presentan desarrollos de
varias decenas de kilómetros de longitud. Esto sólo por mencionar uno de los
rasgos subterráneos más notables de esta provincia. Destacan en esta región el
Sistema Cheve, con 1,484 m de hondura; y el Sistema Huautla, con 1,475 m; ambas
en Oaxaca.
En la Sierra Madre Oriental
Presenta una secuencia montañosa en donde predominan calizas cretácicas que se
encuentran muy deformadas en grandes pliegues. Sus cavernas son básicamente
verticales, teniendo algunas muy hondas como el Sistema Purificación, con 953
m; el Sótano del Berro, con 838 m; el Sótano de la Trinidad, con 834 m; el
Resumidero Borbollón, con 821 m; el Sótano de Alfredo, con 673 m; el de Tilaco,
con 649 m; la Cueva del Diamante, con 621, y el sótano Las Coyotas, con 581 m,
entre las más notables. En algunas partes llega a presentarse un desarrollo
horizontal muy importante, como en Tamaulipas, donde el Sistema Purificación
presenta una longitud de 94 km, y la Cueva del Tecolote con 40. Esta región ha
sido famosa desde hace mucho tiempo debido a la presencia de sus grandes simas
verticales. Dos le han dado fama mundial, ya que están consideradas entre las
más hondas del planeta: el Sótano del Barro, con su tiro en caída libre de 410
metros, y el de las Golondrinas con su vertical de 376 m. Y no sólo se les
incluye entre las más profundas, igualmente entre las más voluminosas, ya que
la primera tiene un espacio de 15 millones de metros cúbicos, mientras que el
de Golondrinas es de 5 millones. Otros grandes abismos verticales de esta
provincia son el Sótano de la Culebra, con 337 m; el Sotanito de Ahuacatlán,
con 288 m; y el Sótano del Aire, con 233 m. Mención especial merece El
Zacatón, en Tamaulipas, un amplio cenote, de los pocos existentes fuera de
Yucatán, cuyo cuerpo de agua encierra un abismo vertical de 329 metros.
En las sierras y llanuras del Norte
Son las provincias más secas de México y se extienden principalmente por
Chihuahua y Coahuila. Esta zona consta de una serie de extensas llanuras
salpicadas por numerosas sierras medianas, muchas de ellas calcáreas. Las
llanuras conforman la provincia biogeográfica del Desierto Chihuahuense. La
provincia ha sido poco explorada por los espeleólogos y presenta una variedad
de formas subterráneas con cavidades esencialmente horizontales, aunque también
las hay verticales, como el Pozo del Hundido, con un tiro en caída libre de 185
m. Las cavernas horizontales que se conocen son de poca extensión, destacando
la Cueva de Tres Marías, con un desarrollo de 2.5 km y la gruta de Nombre de
Dios, en la ciudad de Chihuahua, con casi 2 km. En esta provincia sobresalen
las cuevas de Naica, sobre todo la Cueva de los Cristales, considerada la
cavidad más bella y extraordinaria del mundo.






