Texto: León Béjar
Si en el pasado los vacacionistas suspiraban al escuchar los nombres de los paraísos turísticos que se hicieron famosos a lo largo del siglo XX, lo cierto es que en las últimas dos décadas los turistas de todo el mundo, al hacer su elección, deciden viajar al Caribe mexicano, y especialmente a un lugar paradisiaco conocido con el nombre de Cancún. A esto ha contribuido la impresionante infraestructura turística enclavada en un medio natural de extraordinaria belleza, en donde el clima, el mar azul turquesa, la arena blanca, los vestigios de la cultura maya y la hospitalidad de la gente se conjugan para producir en los visitantes la sensación de estar, efectivamente, en el paraíso.
La enorme diversidad de ofertas hace posible que el visitante desarrolle una actividad plena, que bien pudiera clasificarse en tres tiempos: la que se dedica al mar, al disfrute de sus aguas cristalinas y de su blanca arena, y a la práctica de los deportes acuáticos, contando para ello con todas las facilidades y las instalaciones de primer orden que brindan la mayoría de los hoteles enclavados a lo largo de la costa; la de las compras, ya que Cancún cuenta con las más modernas plazas comerciales en las que operan las firmas de mayor renombre en el mundo, con la ventaja adicional de que por tratarse de una zona libre es posible ejercitar el placer de comprar a menor precio que en Estados Unidos y Europa; y la de la diversión nocturna, que ofrece espectáculos de gran categoría y calidad en noches interminables, donde coinciden el confort, la alegría y el esparcimiento que se disfruta en restaurantes, bares y discotecas.
Pero no sólo esto, Cancún es también un centro gastronómico de fama mundial. La oferta culinaria reúne a las mejores cocinas del mundo, y hoy en día un ejército de reconocidos chefs han sentado las bases de lo que es ya una rica y cosmopolita tradición gastronómica.
No hay palabras para expresar plenamente la magia que encierra esta ciudad y su entorno geográfico, ni espacio suficiente para presentar todas las opciones que Cancún puede brindar a quienes acarician el sueño de conocerlo. No dejes ir la oportunidad de verlo con tus propios ojos.
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