Texto: Antonio AldamaConocido originalmente como Taxco Viejo, la bella ciudad de Taxco deriva su nombre del vocablo náhuatltlachtlico(“lugar del juego de pelota”). Los españoles se ubicaron en un lugar cercano, llamado Tetelcingo y posteriormente Taxco Nuevo, a finales de la década de 1520. Originalmente fue un campamento minero y su estructura urbana refleja el crecimiento caótico de estas poblaciones cuando tenían que extenderse en lugares de topografía accidentada. Sus calles presentan grandes pendientes, a veces con escalones y recorridos tortuosos, pero esto sólo contribuye, posteriormente, a aumentar el atractivo de sus perspectivas urbanas.Entre los mayores atractivos de Taxco se encuentra lo que se considera su mayor joya arquitectónica de Taxco: el templo de Santa Prisca. Esta valiosa obra se construyó de 1751 a 1758, y es representativa de una de las versiones más referidas de la última etapa del barroco, cuando ya no es solo la cantidad de los ornamentos lo que llama nuestra atención, sino la calidad de la concepción decorativa. Posiblemente su calidad y unidad de estilo obedecen a la brevedad de sus edificación. Su costo fue cubierto completamente por el opulento minero de origen francés José de la Borda, y el autor del proyecto se llamó Cayetano de Sigüenza. La esbelta fachada del templo con torres profusamente labradas es inconfundible, y ve hacía un ángulo de la plaza principal pudiendo adivinarse desde una calle que asciende frente a ella, en una vista de enorme belleza. La plaza es un jardín público muy acogedor por su reducida escala.En esta misma plaza se ubica la Casa de José de la Borda, actualmente Casa de la Cultura de Taxco. También son interesantes los templos de San Bernardino, fundado en 1592, de La Trinidad, del siglo XVIII, y de San Nicolás, del siglo XIX. En arquitectura civil se puede mencionar la llamada Casa de Humboldt (hoy Museo Sacro Virreinal) por haberse alojado ahí este personaje y la Casa del Conde de la Cadena.Dando un nuevo impulso a la producción de artículos de platería, el norteamericano William Spratling instaló su primer taller en 1937, convirtiendo a Taxco en un importante destino del turismo nacional y extranjero que daría nueva vida a la ciudad.Taxco fue declarada Zona de Monumentos Históricos en 1990. Fuente: Exclusivo de Mexico Desconocido on line
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