Agosto 20, 2008  |  Ciudad de México
HOME
 Hacer página de inicio
HOME DESTINOS TIPO DE VIAJE RECORRIDOS Historia Naturaleza Cultura Gastronomia
Adquiere ya nuestra edición de agosto  y conoce más de las aventuras que vivió nuestro equipo en la Expedición Usumacinta 2008, en su segunda etapa. Descubre también cuáles son las catedrales más bellas de México en nuestro especial de este mes.  

El mercado de la magia (Distrito Federal)

Entrar aI mercado Sonora significa sumergirse en un espacio de magia, esperanzas, deseos y anhelos tejidos entre murmullos, pasos, risas y pregones de vendedores. Heredero de la vieja tradición de los mercados prehispánicos nos remite a experiencias ya olvidadas y evoca en nosotros un México que poco a poco vamos perdiendo.

ENVIAR A UN AMIGO | IMPRIMIR
Texto:
Texto: Ma. Cristina Suárez y F.

Entrar aI mercado Sonora significa sumergirse en un espacio de magia, esperanzas, deseos y anhelos tejidos entre murmullos, pasos, risas y pregones de vendedores. Heredero de la vieja tradición de los mercados prehispánicos nos remite a experiencias ya olvidadas y evoca en nosotros un México que poco a poco vamos perdiendo.

Fundado hace cerca de cuarenta años, treinta y seis para ser exactos, inició su actividad al mismo tiempo que Ios nuevos mercados de Jamaica y Ia Merced; ya lo largo de todos estos años ha cumplido una función primordial en Ia vida de nuestra ciudad: Ia de ayudar a Ia curación deI cuerpo y deI espíritu de muchos citadinos.

EI mercado se ubica en Ia colonia Merced Balbuena, en una zona de tradición comercial, cerca de Ia vieja estación de bomberos; ahora, rodeado de ejes viales, ha perdido parte deI encanto que tenía el llegar a él por calles y callejones saturados de Ia esencia deI México Viejo.

La mañana deI sábado es especialmente movida; Ias calles que lo rodean se encuentran llenas de camiones, camionetas y otros vehículos. EI mercado se expande hacia Ias áreas deI estacionamiento, hacia Ios callejones, invade espacios donde Ios gritos, Ias voces y Ios ruidos se entremezclan con Ia música y eI crepitar de Ios variados puestos de antojitos. Durante Ia mañana se expenden frescos nopales y elotes de Milpa Alta, macetas y tierra de Xochimilco, así como hierbas medicinales provenientes de Puebla, Morelos y eI Estado de México.

EI mercado cuenta con una amplia nave en Ia que se encuentran Ios puestos fijos, sección que ha crecido en respuesta a una demanda cada vez mayor de ciertos productos.

En sus bulliciosos pasillos se venden Ios más variados productos. Sonespecialmente llamativos Ios dedicados a Ios juguetes tradicionales: graciosos trompos, juegos de té para que Ias niñas «aprendan desde chiquitas», carritos, camiones, matatenas y baleros de esos que ya «no se encuentran», cunas y cochecitos para bebés, cristalinas canicas y dulces muñecas; objetos que ofrecen juegos que educan y que quizá se recrearán en Ia vida adulta. Junto con los juguetes tradicionales de madera, trapo y barro aparecen los de plástico, que poco a poco desplazan a los añejos disenos modificando el gusto y creando modas.

En otros puestos encontramos loza de Guanajuato, platos para el pozole, jarros atoleros, juegos de café con sus jarras de gracioso pico, platones para los postres tradicionales y tazas para el chocolate. También aquí Ia modernidad irrumpe y sustituye Ia loza por el vidrio y el barro por termo crisa; además de los cambios en Ias formas, ya que los gustos evolucionan.

Una sección muy especial es Ia de los disfraces, trajes que muchos niños han soñado tener: amarillos y emplumados atavíos de pollito con sus caritas de cartón y amarillos picos de cartulina. Calurosos vestidos de perro o conejo con los que los niños se convierten en protagonistas de dulces historias; hermosísimos vestidos de hada o de princesa que sumergen a Ias niñas en cuentos con final feliz; bailarinas merecedoras de los mejores aplausos o mariposas de alegres colores y vida efímera. Más sencillos, pero no menos bonitos, son los trajes de «indita» o de «indito» para Ias fiestas escolares o el día de Corpus. También hay instrumentos musicales: sonajas, panderos y cascabeles, tenabaris para los concheros y maracas de guaje llenas de piedritas.

Tal y como se acostumbraba en los mercados prehispánicos, hay una sección fija de animales vivos. EI piar de los pollitos se confunde con los débiles ladridos de perritos y maullidos de pequeños gatos que esperan ansiosos un dueño. También encontramos aves espectaculares: tucanes de enorme pico; guacamayas multicolores; loros que, según los vendedores, hablan «todo» y hasta en «varios idiomas», y graciosos tecolotes. En estos ruidosos pasillos encontramos hámsteres, ratas blancas, gallos, gallinas, patos, conejos y hasta diversas especies de serpientes; además de que es posible conseguir casi cualquier animal con sólo encargarlo. Si lo que uno desea es tener su propio criadero, es posible adquirir huevos de casi todas Ias aves, incluso pavorreaIes.

Las dos secciones que han hecho más famoso aI mercado son Ia de plantas medicinaIes y Ia de magia; ambas bien diferenciadas, si bien comparten un mismo espacio.

EI uso de Ias plantas medicinales tiene una larga tradición en México. Producto de cientos de años de observación empirica y experiencia compartida, su utilización está estrechamente vinculada a conceptos religiosos y mágicos, además de ser un elemento cnlturaI que en un país con tantas tradiciones como es el nuestro, constituye una práctica muy arraigada. Tanto los jardines botánicos como los mercados de plantas medicinaIes han persistido en México, conservando el conocimiento y preservando Ias especies botánicas.

La enorme variedad de plantas medicinaIes que encontramos en el mercado nos habla de lo extendida que está Ia costumbre de utilizarIas. En los pletóricos pasillos donde se expenden, podemos encontrar hojas de aguacate para Ias inflamaciones, flor de manita para el corazón, flores de jacaranda para el estómago, «tripas de Judas» para los dolores musculares, axocopaque contra el reumatismo, árnica para aliviar los dolores producidos por golpes, manzanilla para los tés, toloache para el amor, y Ia «cabeza de negro" tan popular en los últimos años porque en ella se encontró materia prima para Ia obtención de Ia cortisona; pericón para cocer los elotes y para proteger Ias casas y los cultivos; flores de buganbilia para Ia tos, toronjil para los “corajes", y un sinfín de plantas con aplicaciones en todas Ias ramas de Ia medicina. En estos puestos también se venden víboras de cascabel, enteras o encapsuladas, Ias cuales tienen fama de curar el cáncer; zorrillos desecados con los que se prepara un caldo que “fortalece Ia sangre", estrellas de mar , y cruces de ocote para Ia buena suerte; trenzas de ajos machos para proteger Ias casas de Ias envidias; chupamirtos que se emplean como amuletos y ojos de venado para proteger del “mal de ojo".

Medicina impregnada de magia en Ia que Ia intervención de Ias divinidades se conjuga con Ia experiencia.

Finalmente llegamos a los puestos que más fama han dado al mercado: aquellos en los que se venden objetos directamente relacionados con Ias prácticas mágicas. Desde Ia remota antigüedad, Ia magia ha sido un recurso muy efectivo para influir sobre el destino y lograr que Ias cosas resulten a Ia medida de nuestros deseos. Estos puestos tienen características especiales, y aun cuando en ellos también expenden aigunas plantas, su giro más importante son los amuletos: Ias herraduras para proteger Ias casas, Ias velas y veladoras de todos colores para «trabajos» específicos: verdes, azules, rojas, blancas, amarillas o negras; polvo de oro, sal negra y de otros colores, alumbre, polvos en bellos sobrecitos de diseños antiquísimos, agua de San Ignacio para deshacerse de Ias personas indeseables, lociones de fuertes aromas y jabones para reforzar el efecto, sobre todo usados para «conseguir novio» o para que Ia pareja nos ame eternamente. Pero quizá más importantes que los objetos en sí, son Ias recetas que los vendedores proporcionan según sea el caso y ajustándose a Ias necesidades del cliente.

Sonora es un mercado versátil en el que se conjugan Ia tradición y Ia modernidad, Ia magia y lo eminentemente práctico, Ia medicina y la fe; en fin, en él encontramos todos los elementos para hacernos Ia vida más agradable recurriendo a todos los medios posibles.

Fuente: México en el Tiempo No. 1 junio-julio 1994

Selecciona tu destino:
Nombre del Hotel:
Desde:
Hasta:

HOME DESTINOS TIPO DE VIAJE RECORRIDOS Historia Naturaleza Cultura Gastronomia
¿quiénes somos? . contacto . políticas de privacidad
Grupo editorial:
 
Copyright 1999-2007
Suscríbete al Newsletter y vive México todo el año
Email:
¡Suscríbete a la revista!
México Desconocido: La mejor guía de viajes y turismo de México: destinos, historia, comidas, cultura, fines de semana, parques y hoteles para ir de vacaciones.