![]() |
||
|
| Texto: |
El día amaneció tal y como lo habíamos pronosticado, una densa neblina envolvía totalmente al hotel Taninul. Habíamos llegado la noche anterior y decidimos pernoctar aquí para estar en mayor contacto con la naturaleza. A la hora convenida, Alfredo Ortega, el delegado de Turismo de A fuerza de remo Al llegar a la comunidad del Aserradero, punto de embarque elegido, nos dividimos en dos grupos, partimos en las mismas canoas que utilizan para la pesca y la recolección de arena. Aunque la idea es adquirir lanchas tipo trajinera para realizar los recorridos turísticos, en esta ocasión utilizaríamos éstas para medir a fuerza de remo el tiempo del trayecto. Para evitar contaminar el río y perturbar la fauna silvestre, está prohibido el uso de lanchas de motor. El primer tramo del viaje lo hicimos en silencio, disfrutando de los murmullos de la naturaleza y fascinados por la magia del río cubierto por la neblina. Hay momentos en que uno debe permanecer callado y éste era uno de ellos. Avanzábamos lentamente, pues íbamos a contracorriente y buscando los puntos menos profundos que permitieran apoyar los remos en el lecho del río y así impulsarnos a mayor velocidad. La neblina no cedía, lo que pronosticaba que el calor del día iba a ser intenso. A mitad de camino, finalmente se dispersó la neblina y entonces pudimos apreciar perfectamente el paisaje. Garzas y pájaros zapapicos, papanes y tuliches, acompañaban nuestro viaje. Con la claridad del sol, podíamos observar el fondo del río y una gran variedad de peces que se alborotaban a nuestro paso. En este río, los habitantes de la ribera acostumbran pescar el bagre, tilapa, langostino, róbalo, carpa, lisa y el peje. También aprovechan el manto arenoso para extraer arena. Al cabo de una hora con 40 minutos, avistamos nuestro destino, lo que parecía una colina en el horizonte, se trataba de la estructura mayor del sitio arqueológico. Para llegar a él desde el embarcadero, caminamos a través de una extensa planicie que revelaba a cada paso la grandeza del lugar. Un anfitrión de lujo En la palapa que da acceso a la ciudad prehispánica, nos recibió el arqueólogo Guillermo Ahuja, director del proyecto arqueológico Tamtoc, quien nos contó que no sólo está interesado en el rescate del sitio arqueológico, sino también en la inserción de las comunidades ribereñas en la prestación de servicios complementarios. Por ello su interés en escuchar nuestra experiencia sobre el recorrido. Después nos relató con lujo de detalle el proceso de rescate del sitio, enfatizando en el enorme valor de los nuevos hallazgos. Los trabajos de excavación se iniciaron formalmente en el año 2001 (hubo otras excavaciones parciales en 1960) y el sitio arqueológico fue abierto al público el 11 de mayo de 2006. Fue a principios de 2005 cuando se dieron a conocer los afortunados hallazgos de dos esculturas antropomorfas con representaciones femeninas, que vendrían a replantear el estudio de las culturas de Mesoamérica y a confrontar algunas teorías, como la que se refiere a la presencia de la cultura olmeca en el Norte de México. Ciudad femenina Tamtoc es una ciudad de mujeres, y no precisamente porque ellas gobernaran, si no por la fuerte presencia femenina que se aprecia en el sitio arqueológico. Basta mencionar que más del 87% de los restos encontrados en las tumbas del lugar, corresponden a mujeres. Igualmente, de las cinco representaciones antropomorfas en escultura encontradas hasta el momento en Tamtoc, sólo una posee atributos masculinos. Esto da muestra del importante papel que desarrollaba la mujer en la cultura huasteca. Así nos enseñan una escultura tridimensional que se encuentra al centro de la palapa, una pieza que puede considerarse única en su tipo –con referencia a otras encontradas en Mesoamérica– pues la representación con gran detalle del cuerpo, espalda, columna vertebral, glúteos y la proporción de las cadera, guarda mayor semejanza con el prototipo de esculturas encontradas en La ciudad antigua Aunque el sitio arqueológico es muy extenso, sólo se ha explorado una mínima parte. Visitamos primeramente las tres plazas principales, en donde se puede apreciar claramente en las estructuras mayores, el remate circular en las banquetas del centro de las escalinatas, características de la arquitectura huasteca. Las estructuras están orientadas hacia diferentes cuerpos celestes o constelaciones, pues quienes habitaron esta ciudad, tenían un gran conocimiento de la astronomía y por consiguiente, de los ciclos agrícolas. Prueba de ello el marcador solar que se encuentra en una de las plazas. Durante los últimos días de abril y los primeros de mayo, el sol reproduce el fenómeno de proyectar la sombra de una estela sobre el centro de la escalinata, lo que representaba en aquella época, que daba inicio el año agrícola. Antes de llegar a la estela principal, visitamos a “Tomás, el cinco caracol”, como le llaman cariñosamente los arqueólogos del sitio. Se trata de la única escultura antropomorfa masculina de Tamtoc, pues aunque sólo se ha recuperado la parte inferior, en ella se aprecia un enorme pene perforado a manera de auto sacrificio, muy similar a la representación del mito de la creación del hombre, en donde Quetzalcóatl, al bajar al inframundo, se perfora el miembro para mezclarlo con los huesos de generaciones anteriores y así concebir al hombre. La piedra del tiempo Para el final del recorrido nos tenían reservada otra sorpresa. Se trataba de un monolito de más de De vuelta al río Antes de regresar nuevamente al Aserradero, aprovechamos para visitar Tampacoy, una de las comunidades tenek incluidas en el circuito ribereño. Este lugar será una escala en el trayecto al sitio arqueológico, en donde se podrá conocer directamente una comunidad indígena tenek, comer, comprar artesanías o pernoctar. Ya con el sol a plomo, iniciamos el retorno hasta el Aserradero, pero esta vez teníamos la ventaja de llevar la corriente a favor. Por ello nuestro tiempo de trayecto fue de una hora y nuestros guías-remeros, tuvieron un canotaje más relajado. Aquí concluía nuestra aventura, pero todavía nos esperaba una mesa puesta en la casa de nuestro guía. Junto a su familia, en el frescor de su bohío, compartimos una comida que nos supo a gloria. Estábamos satisfechos por haber reinaugurado el antiguo camino a Tamtoc. Imagine llegar a esta misteriosa ciudad envuelto por la neblina del legendario río Tampaón… una experiencia que nunca olvidará. La cultura Tenek Son un grupo indígena de origen mayense. Durante la época prehispánica tuvieron un desarrollo cultural temprano, en comparación con otros grupos de Mesoamérica. Los montículos o plataformas redondas hechas de arcilla y piedra, sobre las cuales se levantaron los templos, son características de la arquitectura prehispánica huasteca. Además de ser feroces guerreros, se distinguieron por sus magníficas esculturas de roca arenisca, tallada o en bajorrelieve. Uno de los más bellos ejemplos que se conocen sobre este trabajo –además de las esculturas encontradas en Tamtoc– es el Adolescente huasteco. En la actualidad, muchas tradiciones de esta cultura permanecen vivas, como la celebración del xantalo, en honor a los difuntos. Existe una pieza única en su tipo que guarda mayor semejanza con el prototipo de esculturas encontradas en Las estructuras están orientadas hacia diferentes cuerpos celestes o constelaciones. Dónde dormir Tamuín es la ciudad más cercana al sitio arqueológico. Otra opción es el Hotel Balneario Taninul, localizado en el km 25 de la carretera Ciudad Valles -Tampico, en donde además podrá disfrutar de sus aguas termales. Dónde comer En Tamuín y Ciudad Valles hay una gran variedad de restaurantes, así como algunas palapas de pescados y mariscos en el camino que lleva al sitio arqueológico. Una buena opción es el Restaurante Teenek, una agradable palapa que se encuentra muy cerca del sitio arqueológico y cuya vista del río Tampaón es extraordinaria. Una buena experiencia es visitar la comunidad tenek incluida en el circuito ribereño. Horario De la zona arqueológica: de 9:00 a 17:00 horas, de martes a domingo. Cómo llegar Desde la ciudad de Tamuín: se toma el camino con dirección a San Vicente y aproximadamente a Por el río: para saber la temporada de circuitos turísticos hacia la zona, que depende de la temporada de lluvias, es necesario contactarse con Alfredo Ortega, delegado de Turismo de Agradecemos el apoyo para la realización de este reportaje, al arqueólogo Guillermo Ahuja, a Alfredo Ortega, Delegado de Turismo de
|
![]() |
||



![]() |
||
![]() |
||
![]() |
||
![]() |
||
![]() |
||
![]() |
||
![]() |
||
![]() |
||
![]() |
||
|
|
![]() |
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|||||||