Atrévete a emprender una original aventura a pie. Te decimos cómo hacerlo para disfrutar de cinco de las regiones más bellas del país “abriendo camino” por diferentes suelos, climas y paisajes.
Ruta 5.
Por la Selva Lacandona en Chiapas
Tiempo estimado: 4 días.
Objetivo: Conocer y vivir unos días con auténticas comunidades lacandonas
La Selva Lacandona es un lugar mágico. Una vez que la visitas, quedarás atrapado de por vida y tendrás que regresar. Esta es una tierra salvaje y fascinante con montañas, grutas, ríos, cascadas, sitios arqueológicos y comunidades indígenas, que te brindarán un sinfín de opciones para descubrir los secretos del mundo maya.
En este viaje por la selva se visitan las comunidades lacandonas de Nahá y Metzabok, en donde un guía lacandón te llevará a navegar en canoa por la laguna del mismo nombre, donde se pueden ver pinturas rupestres, explorar cuevas y realizar una caminata por la selva hasta un increíble mirador. Desde lo alto de los acantilados, la vista vuela por encima de las espectaculares lagunas de Metzabok, que en total suman 21. Por la noche se puede pernoctar en Nahá, donde hay unas cómodas cabañas.
De Metzabok se va a Lacanjá Chansayab, el punto de partida para numerosas caminatas por la selva. Ahí los guías lacandones comparten su gran conocimiento sobre la flora y fauna. En esta misma zona se visita el sitio arqueológico de Bonampak, con varios edificios que datan del 580 al 800 d.C. Algunos de ellos poseen estelas muy bien labradas. Sin embargo, el principal atractivo es el Templo de los Murales que contiene en su interior espléndidas pinturas hechas durante el periodo Clásico (790 d.C.). En Lacanjá hay alrededor de ocho hoteles rústicos atendidos por lacandones.
Contacto
México Verde
www.mexicoverde.com
Na Bolom
www.nabolom.org
Antes de salir a la aventura no olvides tomar en cuenta:
-No llevar tenis o botas nuevas. Si te salen ampollas, reviéntalas, limpia y desinfecta la herida y sigue adelante.
-Llevar sombrero o gorra, gafas de sol, protector solar y electrolitos para evitar una deshidratación.
-La mochila tiene que ser cómoda, ligera y que se adapte bien a tu espalda.
-Los básicos: lámpara, repelente para insectos, manta especial que te sirve para cubrirte del frío y refugiarte de la lluvia, navaja, cerillos contra agua, mapas necesarios, brújula o gps, chamarra ligera y térmica.






