-
Portales frente al Jardín Principal. / Ernesto Polo -
Patio colonial. / Ernesto Polo -
Escalinata del Museo Casa de Ignacio Allende. / Ernesto Polo -
Vista nocturna a un costado del Jardín Principal. / Ernesto Polo -
Vista interior de la Parroquia de San Miguel Arcángel. / Ernesto Polo -
Estatua ecuestre de Ignacio Allende en la Plaza Cívica. / Ernesto Polo -
Detalle de la fachada de la Parroquia de San Miguel Arcángel. / Ernesto Polo -
Calle colonial. / Ernesto Polo -
Calles empedradas de la ciudad. / Ernesto Polo -
Gente caminando frente al Jardín Principal. / Ernesto Polo
Esta pequeña y encantadora ciudad de México fue fundada como misión a mediados del siglo XVI por el fraile Juan de San Miguel, en un esfuerzo por evangelizar a los grupos purépechas que poblaban estas tierras. De allí tomó su nombre la ciudad, y se complementó con el apellido del héroe independentista Ignacio Allende, quien nació aquí mismo un par de siglos después.
Durante los siglos XVI y XVII, San Miguel fue un importante cruce entre las ciudades mineras de los alrededores y la capital de la Nueva España, pero realmente adquirió relevancia como ciudad en el siglo XVIII, cuando se construyeron algunos de sus edificios más vistosos. Durante el siglo siguiente jugó un papel fundamental en la Guerra de Independencia. Hoy es una ciudad cautivadora, que además de conservar invaluables muestras de arte religioso y arquitectónico en iglesias, casonas y plazas, tiene una población cosmopolita y un programa cultural interesante durante todo el año, así como decenas de galerías de arte, bares y restaurantes.
San Miguel de Allende es la más flamante de nuestras Ciudades Patrimonio Cultural de la Humanidad, ya que la UNESCO la nombró como tal apenas en 2008. Comparte el título con el Santuario de Atotonilco, un impresionante conjunto barroco localizado a menos de 15 km de distancia.
• Jardín Principal y Parroquia de San Miguel
Este agradable jardín plagado de laureles permanece verde durante todo el año. Al sur, cruzando la calle, está la parroquia de San Miguel, que es la más famosa de la ciudad; tiene un aspecto neogótico en el exterior, mientras que su interior es ecléctico. A un costado está otro templo importante conocido como la Escuela de Cristo.
• Casa de los Condes de la Canal
Esta casona virreinal de admirables portones de madera está en la esquina noreste del Jardín Principal.
• Barrio del Chorro
Este bonito barrio plagado de jardines y fuentes se extiende al sur del centro histórico.
Más arriba, hacia la salida Real a Querétaro, hay un mirador que ofrece vistas excepcionales de San Miguel.
• Templo de la Inmaculada Concepción o de las Monjas
Fue precisamente el Conde de la Canal quien donó los recursos para construir este templo y su convento adyacente. Este último es hoy el Centro Cultural Ignacio Ramírez “El Nigromante”, donde se conservan murales de David Alfaro Siqueiros.
• Otros templos
Unas cuadras al noreste del Jardín Principal hay un conjunto de iglesias de distintas características. Las más famosas son la de San Francisco, la de Nuestra Señora de la Soledad y la del Oratorio. La primera destaca por su minuciosa fachada churrigueresca; la segunda, porque en su interior guarda varios lienzos de pintores virreinales famosos, del nivel de Miguel Cabrera; y la tercera porque alberga una magnífica capilla dedicada a la Virgen de Loreto.
La primera gran fiesta del año se realiza el 17 de enero, día del santo protector de los animales, San Antonio Abad, por lo que los feligreses llevan a sus mascotas a recibir la bendición. Le sigue la conmemoración del natalicio de Allende, el 21 de enero, que incluye desfiles y actos cívicos.
El viernes anterior a Semana Santa se montan altares de Dolores en la ciudad, y el Viernes Santo se organiza la Procesión del Silencio.
En junio se celebra a San Antonio de Padua, festividad que incluye el “Desfile de los Locos”, en el cual participan más de 10,000 personas disfrazadas con peculiares máscaras.
En julio, el Festival de Música de Cámara trae a San Miguel los mejores ensambles internacionales de cámara, desde 1979.
En septiembre se rinde honores a San Miguel Arcángel, con rezos y verbena popular. Durante noviembre se realiza la Feria de la Lana y del Latón, en la que participan más de cien expositores. Y, finalmente, a principios de diciembre se lleva a cabo el Festival de Jazz.
Son tradicionales de San Miguel los tumbagones, rollitos crujientes de harina cubiertos con azúcar glass, así como el atole de maíz crudo y el fiambre estilo San Miguel, que incluye varios tipos de carne, acompañada con verduras en vinagre. Además, en la ciudad encontrarás todo tipo de platillos guanajuatenses, como las enchiladas mineras, las carnitas y los dulces regionales.
En San Miguel hay decenas de deliciosos restaurantes que ofrecen desde comida mexicana tradicional hasta gastronomía francesa o comida mexicana fusión. También hay restaurantes de comida china, italiana, española y libanesa, muchos de ellos atendidos cariñosamente por sus propietarios.
Además de que juega un papel esencial en la organización de actividades culturales, exposiciones, talleres y cursos, este centro cultural es muy visitado porque guarda los murales que pintó David Alfaro Siqueiros en la década de 1940, cuando el recinto funcionó como Escuela de Bellas Artes.
Esta casona, en la que nació el líder independentista Ignacio Allende, hoy funciona como museo. Éste no sólo aporta información sobre el caudillo, sino que muestra la historia de la ciudad, la forma de vida de las familias novohispanas, así como numerosos detalles de la Guerra de Independencia.
Este conjunto tiene un inmenso valor artístico y arquitectónico; incluye retablos, óleos, esculturas y murales, muchos de los cuales son del famoso artista Antonio Martínez de Pocasangre. De aquí provenía el estandarte guadalupano que ondeó Miguel Hidalgo al inicio de la Guerra de Independencia.
Hay infinidad de galerías de arte en San Miguel. De hecho, muchos artistas nacionales y extranjeros se han trasladado a vivir allí. En el Centro de Arte y Diseño La Aurora, también conocido como “La Fábrica” hay desde talleres de arte y artesanías, hasta venta de antigüedades.
Son típicos de la región los artículos de lana (entre los que destacan los tapetes), de latón y de lámina (entre los que abundan los espejos, marcos, cajitas y lámparas). Hay un Mercado de Artesanías en la esquina de Colegio y Ánimas, donde encontrarás esto y más.
Esta zona de preservación ecológica constituye un inmenso jardín botánico, con más de mil especies de cactáceas en cien hectáreas de terreno. Te recomendamos ver el atardecer desde su espectacular mirador natural. El lugar cuenta con un interesante programa de actividades ecológicas y comunitarias.
Estos dos poblados al noreste de San Miguel son excelentes destinos para el ecoturismo. El primero sirve de entrada a la Sierra Gorda y está rodeado de grutas, montañas y ríos. El segundo organiza recorridos al pueblo fantasma Mineral de Pozos y a Tierra Blanca, una zona de cactáceas gigantes.
Como su nombre lo indica, este bar tiene una increíble terraza con vista a la Parroquia de San Miguel, el Templo de las Monjas y el valle. Te recomendamos llegar temprano, para ver el atardecer con una margarita en la mano. Muy cerca está La Capilla, un restaurante bar donde se come delicioso.
Música folk, country, jazz y clásicos norteamericanos inundan este peculiar restaurante bar, ubicado en una añosa casona con dejos de Nueva Orleans. Las especialidades de la casa son el huracán (bebida típica) y los mariscos, aunque la comida, en general, es buena. Suele estar lleno de extranjeros.
Está en la carretera a Atotonilco (hacia Dolores Hidalgo) y tiene numerosas albercas, aguas termales de manantial, toboganes y áreas verdes.
De camino a Atotonilco (carretera a Dolores Hidalgo), este balneario tiene aguas termales a 40°C, albercas techadas, plantas en abundancia, jardines y estanques, además de un área de asadores y mesas.
En San Miguel hay varios campos de golf: Las Ventanas de San Miguel, a 1.6 km del centro histórico; el Club de Golf Malanquín, en el km 3 de la carretera a Celaya; y la Hacienda Santuario Golf & Spa, de camino a Atotonilco. Además hay otros campos en los alrededores de Celaya y rumbo a Querétaro.
La empresa HQM (www.hqm.com.mx) organiza saltos en paracaídas saliendo desde el aeródromo de Celaya, así como otros recorridos alrededor de San Miguel. Su tour de paracaidismo es perfecto para principiantes, pues ofrecen clases y vuelos tándem.
Es posible ir a correr o andar en bici de montaña en el jardín botánico El Charco del Ingenio, desde donde se aprecian admirables vistas de San Miguel y el valle circundante. Junto está el Parque Landeta, donde también se puede practicar bici de montaña, aunque su geografía es menos espectacular.
Relacionadas










