Sor Juana Inés de la Cruz
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Nació en la hacienda de San Miguel Nepantla (Estado de México) como Juana Ramírez de Asbaje, en noviembre de 1651.
Por: Leonor L
Pasó gran parte de su infancia con su abuelo materno, propietario de una considerable biblioteca y de quien Juana tomó el apellido. Aprendió a leer a los tres años, a los siete pidió ser enviada a la universidad y a los ocho compuso una loa al Santísimo. Cuando tenía 14 años entró al convento de San José de las Carmelitas Descalzas, pero tuvo que dejarlo a causa de su salud. A los 18 años profesó en la orden de San Jerónimo ocupando importantes cargos, negándose sin embargo a ser priora. Alternó sus deberes religiosos con el estudio de filosofía, teología, lenguas, astronomía, música y pintura. Reunió cerca de 4000 libros. En 1690 ya se le conocía en todo el mundo hispánico como "poetisa única y décima musa". Ante la severa crisis social de la Nueva España decidió vender su biblioteca y sus numerosos instrumentos científicos y musicales para ayudar a los pobres y dedicarse con más ahínco a los "asuntos sagrados". Cultivó el teatro, la prosa y la poesía, tanto profanos como religiosos. Contagiada de peste durante una epidemia, murió en abril de 1695, al socorrer a sus compañeras enfermas del convento. En su obra "Respuesta a Sor Filotea de la Cruz" (respuesta a la feroz crítica que, amparado en un seudónimo, hizo de ella el padre Vieyra) se aprecian rasgos de su vida cotidiana y de su talento excepcional.





