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Detalle de mural del palacio de Tetitla / Ignacio Guevara -
Pirámide de la luna. / Ignacio Guevara -
Detalle de la pintura mural del tlalocan en el palacio de Tepantitla. / Ignacio Guevara -
Caracol prehispánico en el Museo de Sitio de Teotihuacan / Ignacio Guevara -
Pirámide del Sol durante un 21 de marzo. / Ignacio Guevara -
Almena de ónix en el Museo de Sitio de Teotihuacan. / Ignacio Guevara -
Panel superior de la pintura mural del tlalocan en el palacio de Tepantitla. / Ignacio Guevara -
Plaza de la pirámide de la luna. / Ignacio Guevara -
Detalle de relieve en Teotihuacan / Mauricio Ramos -
Vista panorámica de la zona arqueológica de Teotihuacán. / Rafael Doniz -
Vista panorámica de la zona arqueológica de Teotihuacán. / Ignacio Guevara -
Vista de la Pirámide del Sol desde el Museo de Sitio / Ignacio Guevara
Teotihuacan: la ciudad de los dioses
Tan sólo 50 km al noreste de la Ciudad de México se encuentra Teotihuacan, la zona arqueológica más visitada del país. Se localiza en el Estado de México, dentro del municipio de San Juan Teotihuacan.
A pesar de su popularidad, la civilización teotihuacana permanece envuelta en misterio, pues se conoce relativamente poco acerca de la también llamada “Ciudad de los dioses” o “Lugar donde fueron hechos los dioses” (nombre otorgado por los mexicas al descubrir estas impactantes ruinas), pues fue abandonada y olvidada en el siglo VIII.
Aunque la etnia de sus pobladores, su nombre original y su estructura social se desconocen, datos como su etapa de mayor esplendor (siglos III y IV), su fundación (500 a.C., aproximadamente) y a lo que se dedicaban sus habitantes (el comercio, sobre todo) son sabidos gracias a los esfuerzos de restauración e investigación arqueológica. Éstos han permitido conocer que Teotihuacan fue el epicentro de una cultura extensa, que funcionó como parteaguas para el desarrollo político, económico, social y religioso de Mesoamérica.
La belleza del lugar le permitió ser nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987.
El conjunto arqueológico invita a estar ahí todo un día, pues además de las edificaciones prehispánicas, hay museos, exhibiciones de bailes tradicionales y varios puestos para “chacharear” sin prisas.
SI VAS A TEOTIHUACAN NO TE PIERDAS:
PIRÁMIDE DEL SOL
Aunque al final de sus 63.5 metros de altura se piensa que había una especie de templo enorme, hoy en día la superficie de la estructura más grande de la zona está vacía, posibilitando así una maravillosa vista de 365 grados. Para llegar a la cumbre se necesita subir igual número de escalones, uno por cada día del año. En 1971 se descubrió una gruta debajo de la pirámide, a la que se accede por un pozo de 7 metros de largo ubicado al pie de la escalinata. El descubrimiento de esta gruta demostró que, aun antes de la pirámide, ese lugar tenía gran relevancia religiosa.
CALZADA DE LOS MUERTOS
Es el eje de la ciudad. Empieza en la Plaza de la Ciudadela y termina en la Pirámide de la Luna, pero está flanqueada a lo largo de sus 2 km por palacios, pirámides y conjuntos habitacionales.
PIRÁMIDE DE LA LUNA
En el extremo norte de Teotihuacan, al final de la Calzada de los Muertos, se ubica esta pirámide de 42 metros de altura, que por su ubicación puede parecer incluso más alta que la del sol, aunque no lo es. Frente a ella existe una estructura cuadrangular con 10 pequeños altares en su interior, y junto a ella una pequeña pirámide.
PALACIO DE QUETZALPAPÁLOTL
Al suroeste de la Pirámide de la Luna se encuentra esta construcción, que se piensa fue ocupada por un importante sacerdote. Vale la pena por sus murales y los bellos pilares del patio interior, que están adornados con bajorrelieves.
SI VAS A TEOTIHUACAN NO DEJES DE PROBAR:
En Teotihuacan y alrededores pueden disfrutarse algunas de las mejores especialidades mexiquenses. Además de platillos como el pozole o el caldo de barbacoa, no dejes de probar las setas al ajillo y los guisos elaborados con conejo y codorniz, acompañados con nopales o xoconostles. Algunas especialidades más extravagantes son:
ESCAMOLES
El caviar mexicano, los escamoles son larvas de hormiga que se comen fritos en mantequilla y epazote, con huevo, mixiote o barbacoa, con salsas, en tortas, tacos, gorditas o simplemente acompañados con frijoles o arroz.
CARACOLES
Se comen en caldo o acompañados con nopales o con una especie de ensalada parecida al pico de gallo. Aunque antes se recolectaban de troncos de nopales, hoy en día la mayoría proviene de criaderos.
MICHICUILES
También llamados chinicuiles, son gusanos rojos que se encuentran en el tallo del maguey. Se comen fritos o tostados en comal, aunque hay quienes prefieren molerlos y agregarlos a la salsa de su elección.
LAS PRINCIPALES FIESTAS Y EVENTOS EN TEOTIHUACAN SON:
EQUINOCCIO DE PRIMAVERA
El 21 de marzo de cada año miles de personas acuden vestidas de blanco a Teotihuacan durante el equinoccio de primavera para “recargarse de energía”, visita que tiene un importante carácter ritual.
FERIA DE LA OBSIDIANA
Entre el 16 y el 25 de marzo, también se realiza en el municipio de San Juan Teotihuacan la Feria de la Obsidiana, mineral predilecto de los antiguos teotihuacanos. El programa incluye charreadas, coronación de la reina, presentación del juego de pelota prehispánico, desfile de autos clásicos y hasta meditación masiva.
FERIA DE LA TUNA
En agosto se lleva a cabo la Feria de la Tuna en el vecino municipio de San Martín de las Pirámides, famosa por su exposición agrícola y gastronómica.
FERIA DE LA PIÑATA
Si no puedes visitar Teotihuacan en marzo, entonces recomendamos ir en diciembre, pues además de que hace menos calor, hay un concurso de piñatas durante todo el mes, vinculado con la Feria de la Piñata del vecino pueblo de Acolman.
Volar a más de 1000 pies por encima de las pirámides es inolvidable. La altura del vuelo, cuya duración va de los 45 minutos a la hora entera, puede variar dependiendo de las condiciones climáticas. El vuelo sale del globopuerto, en San Francisco Mazapa. Consulta www.flyvolare.com.mx.
Prácticamente 60% de las cactáceas que existen en territorio nacional están presentes a lo largo de las 13 hectáreas que mide este inmenso jardín. El área cuenta, además, con camping y actividades de rappel y tirolesa, para los que caminar no es ejercicio suficiente.
El Museo de Sitio y el Museo de la Cultura Teotihuacana están al sur de la Pirámide del Sol; el Museo de la Pintura Teotihuacana está al oeste de la Pirámide de la Luna, y el Centro de Estudios Teotihuacanos y Museo Manuel Gamio están en el km 46 de la carretera México–Pirámides.
En Acolman, que podrás ver desde la carretera a las pirámides, se encuentra el Ex Convento de Acolman. Es uno de los ejemplos más brillantes de arquitectura plateresca del siglo XVI en nuestro país. No te lo pierdas.
Esta importante obra hidráulica de mitad del siglo XVI, de casi 50 km, llevaba agua desde las faldas del volcán de Tecajete hasta Otumba. Vale la pena visitarlo. Se encuentra después de las pirámides rumbo a Hidalgo (seguir carretera a Ciudad Sahagún y después a Tepeyahualco).
Este gran zoológico está muy cerca de las pirámides (5 minutos), en el camino que lleva a la localidad de Belén. Puede complementarse con la visita a Teotihuacan, pues abre de 10 a 17:30. Más información aquí.
Alrededor de Acolman pueden realizarse recorridos en sitios como el parque ecoturístico Cuevas de la Amistad, unas extrañas formaciones rocosas no subterráneas, o la Sierra Patlachique, un parque estatal que cuenta con ciclopista.






