Por: Arturo Chairez
La ciudad capital del estado, que se alza orgullosa entre sus dos viejos vigías: el volcán Sangangüey y el cerro de San Juan.
Asentada en un amplio valle que le provee casi todo el año de una abundante vegetación. Hoy también la ciudad se ha vuelto cosmopolita y exhibe sus plazas, parques y edificios plenos de historia y tradición, que dejan ver su glorioso pasado y su feliz presente.






