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Todos Santos, oasis multicolor en el desierto

Por: Kayla T. Zald

Camino a Todos Santos, inevitablemente llega una canción a la mente: "On a dark desert highway, cool wind in my hair…", y es que a este pueblo escondido en el desierto sudcaliforniano, entre cardones y saguaros, se le conoce, y se le ha conocido por años, por su leyenda urbana sin fundamentos: el Hotel California.

Arte en todas partes

Esta localidad sudcaliforniana se distingue hoy por su personalidad artística, sobre todo  en lo relativo a las artes plásticas, aquí hay alrededor de 25 galerías, contra una avenida principal, la Juárez, que comprende apenas ocho cuadras. El tamaño de este Pueblo Mágico se adivina recorriendo sus calles y sorteando las aceras de alturas diversas; una tarde resulta suficiente para saber que hay nueve restaurantes, cinco cafeterías, cinco taxis y un banco.

La inmigración de personas relacionadas con las Bellas Artes, principalmente de pintores, que provienen de la frontera norte y a veces del otro lado del Océano Atlántico, ha creado una amalgama entre las influencias de novedades internacionales y las habilidades de los artesanos nacionales y locales. En esta hoy morada de artistas se puede comprar desde una sencilla artesanía hasta una elaborada escultura o pintura.

Por eso, el Festival de las Artes, que se celebra en la primera semana de febrero, es uno de los principales eventos del lugar. Muestras gastronómicas y de cine, exposiciones de artesanías extranjeras y locales, espectáculos de danza y canto, concursos de poesía, y conciertos de música al aire libre... Todo sucediendo en una misma semana.

A la par de este movimiento cultural, Todos Santos muestra su magia, tanto arquitectónica como geográfica: es un lugar lleno con casas coloniales iluminadas en azul y rosa, rodeadas por árboles de mango, aguacate y palmeras datileras, y más allá, como a tres kilómetros de distancia, el mar con sus olas empinadas que seducen surfistas de todas latitudes.

Los viejos edificios que albergaron molinos de azúcar hasta 1965, hoy son casonas de estilo mexicano contemporáneo y hoteles boutique en los que resalta la exquisitez.

Un pueblo privilegiado

A pesar del entorno, y por estar en el Trópico de Cáncer, este pueblo es un oasis de frescor, por lo que su temperatura entre los 18 y los 28 grados centígrados a lo largo del año, es decir hasta 10 grados menos en comparación con sus reconocidos vecinos: La Paz y Los Cabos. Su clima templado crea envidia en la zona. Aquí es el punto donde el desierto se rompe con vegetación y viento que proviene del Océano Pacífico, y se nutre de un manantial.

Y hablar de sus habitantes merece espacio por separado. Los "forasteros" se reconocen de inmediato, aunque no importa cómo  luces o de dónde vienes, igualmente eres bienvenido. Los todosanteños podrían presumir de su carácter dadivoso, pero no lo hacen. Ellos simplemente invitan a sentarse en una silla, o aún mejor en una mecedora, junto al marco de las puertas, para disfrutar  de la tarde con una buena conversación y una deliciosa bebida. Así es su vida cotidiana. Aunque el sitio de reunión vespertina y dominical por excelencia se localiza en la Plaza Principal, corazón de Todos Santos, flanqueada por los principales monumentos históricos: la Misión de Nuestra Señora del Pilar y el Teatro General Manuel Márquez de León.

Antes de partir, otra estrofa de la canción arrebata la concentración: "You can check out any time you like, but you can never leave". Aunque esta vez no sólo se piensa en el hotel, sino en el pueblo completo. Y puedas o no, simplemente no querrás irte nunca de aquí.

La casa de la cultura

El oriundo de Todos Santos es poseedor de historias y por ende platicador, y el profesor Néstor Agúndez no es la excepción. Él está a cargo de la casa de la cultura que lleva su nombre y es en verdad un portador de la sapiencia e historia de su región. Nos recibió con una explicación excepcional y abundante información; ahora sabemos, por ejemplo, que los primeros murales pintados en la península se encuentran en este sitio, realizados en 1933.

Entre las salas se halla la de fotografía con imágenes de los albores del siglo XX en Todos Santos. Otro espacio está dedicado a la pintura contemporánea local. En otra habitación pueden observarse herramientas de piedra de los antiguos pobladores de la región. La sala de historia dedica su espacio a personajes de los siglos XIX y XX, importantes en el desarrollo de Todos Santos.

En el exterior del patio hay una muestra de las habitaciones tradicionales de la tierra sudcaliforniana y un bonito jardín de cactáceas.

Mucho por disfrutar

Aquí encontrará festivales culturales, turismo rural e histórico, observación de flora y fauna, caminatas y recorridos, clases de cocina y surf, pesca deportiva y hasta observación nocturna de la bóveda celeste. En temporada, es posible visitar un campamento de conservación y protección de tortugas marinas.

Próximo al poblado se divisa la Sierra de la Laguna, catalogada como Reserva de la Biosfera, ideal para realizar caminatas de mediano a gran esfuerzo, observación de flora y fauna que incluye especies endémicas. Las travesías en mula a la usanza regional se realizan también en esta área natural protegida.

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