Una cámara del tamaño de una caja de cerillos bajó cinco metros para descubrir vasijas, paredes pintadas con figuras y piezas de jade y concha. Se cree que se trata de la tumba de un importante gobernante maya.
Una cámara del tamaño de una caja de fósforos permitió revelar los misterios de la tumba de un gobernante maya, que en 1,500 años no había sido explorada y que permaneció intacta en la Acrópolis Sur de la Zona Arqueológica de Palenque, en Chiapas.
Paredes pintadas de rojo, 11 vasijas y nueve figuras humanas delineadas en negro, además de piezas de jade y concha fueron los objetos que la cámara, de poco más de 4x6 cm y apenas 94 gramos de peso, pudo captar después de bajar cinco metros por un orificio de 15x15 cm sobre el techo de la bóveda, para hacer la exploración de sondeo.
Esas características mostradas por la microcámara, reflejan que la cripta puede contener los restos de un sagrado gobernante de Palenque, incluso uno de los iniciadores de su dinastía, señaló la arqueóloga Martha Cuevas. La osamenta podría pertenecer a alguno de los siguientes "ajau" o señores: K’uk’ Bahlam I, el primer gobernante de la ciudad; otro cuyo nombre no ha sido traducido aunque algunos autores lo han llamado Ch’away; Butz’ Aj Sak Chiik; Ahkal Mo’ Naab’ I; K’an Joy Chitam I, o Ahkal Mo’ Naab’ II, éste último se entronizó en 565 d.C.
Esta exploración por sondeo es muy importante para la arqueología nacional y el Instituto Nacional de Antropología (INAH) ha publicado una galería con las imágenes que captó la sonda y una infografía muestra la pirámide y el lugar donde fue encontrada la tumba.
Han transcurrido doce años desde que los arqueólogos descubrieron esta cripta, en 1999. Y a diferencia de hallazgos similares en el sitio, como las tumbas de Pakal II y de la Reina Roja, que datan del siglo VII d.C., no contiene un sarcófago. Según los especialistas, es muy probable que los huesos fragmentados del personaje estén directamente sobre las lajas del piso.
El INAH, que dio a conocer la exploración, señala que la cripta pertenece a la época más temprana de Palenque, entre el 431 y el 550 d.C. Y aunque fue descubierta en 1999, los científicos no habían podido acceder a ella por el lugar tan complicado en el que se encuentra, dentro de la pirámide llamada Templo XX.
Palenque es una de las ciudades más notables del mundo maya y está enclavada en la selva tropical de Chiapas, donde abundan cascadas y ríos que complementan el hermosísimo escenario natural que rodea a la zona arqueológica. Se cree que Palenque fue fundada alrededor del año 100 a.C. y su desarrollo duró casi mil años, después de los cuales fue abandonada para siempre. Los edificios que hoy pueden apreciarse, en un entorno selvático magnífico, son del Período Clásico, es decir, de los años 400 a 700 d.C. Destacan El Palacio y el Templo de las Inscripciones.
Los hallazgos encontrados en este sitio confirman que los mayas tenían una organización social y religiosa compleja, así como admirables conocimientos arquitectónicos, astronómicos y matemáticos.
Además, los jeroglíficos de Palenque hablan de la historia militar de la ciudad, de las hazañas de sus gobernantes, de su calendario y sus rituales, aportando información invaluable sobre la cultura maya.
Este es un lugar mágico que no te puedes perder en tu visita a Chiapas. Aquí te dejamos algunas recomendaciones para que armes tus próximas vacaciones.
Con información de Reuters e INAH.






