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Zona arqueológica de Xochicalco

Por: Edgar Tavares L

Población surgida en una agitada época que siguió a la caída de grandes ciudades como Teotihuacan, Monte Albán, Palenque y Tikal

Xochicalco, "la casa de las flores", se localiza sobre una serie de colinas naturales rodeadas por un hermoso valle, en el estado de Morelos, cuya vista disfrutan todos sus visitantes. Desde lo alto, se pueden apreciar las tres grandes plataformas terraceadas que contuvieron a la ciudad en su época de esplendor. Cada una de ellas cumplía con una misión específica. La más baja está circundada por fosos y muestra el camino de acceso y de entrada a la población flanqueada por dos bastiones. Esto nos habla de una ciudad fortificada; el camino se encuentra empedrado con grandes losas, y enmarcado con muros de poca altura que daban a las áreas residenciales.

En la plataforma intermedia se distinguen espacios interesantes como el Mercado, una plaza de 40 x 70 metros. Detrás de ella se localiza otra que contiene una escalinata de 30 metros de anchura, que conduce a la llamada Plaza de la Estela de los Dos Glifos, nombre dado por la estela ubicada al centro del lugar sobre un pedestal de forma cuadrangular, que sugiere haber sido el centro cívico y ceremonial de la comunidad.

Acompañan a estos dos lugares las estructuras del Juego de Pelota, el Palacio, cuartos residenciales, cocinas, talleres y bodegas, junto con un temazcal. En el último nivel están los mejores inmuebles del sitio, y con una superficie de 13,000 m, la plaza principal. Al centro de ella destacan dos pirámides, la primera se conoce como de la Serpiente Emplumada y es sencillamente extraordinaria. Muestra en su talud y tableros de las cuatro fachadas, soberbios alto relieves esculpidos con representaciones de ocho enormes serpientes emplumadas (símbolo de Quetzalcóatl), acompañadas de caracoles, glifos calendáricos, topónimos y personajes mayas sentados.

En el costado izquierdo de su escalinata, vale la pena admirar una fabulosa serpiente que enmarca un relieve de gran calidad artística. La segunda pirámide es la de los Gemelos, similar en forma y tamaño, pero carente de relieves o elementos decorativos; sólo muestra algunas evidencias de haber contenido pintura mural en sus taludes. Por su parte, el llamado Observatorio es un espacio abovedado con un pequeño tiro de forma circular ubicado al centro; se cree que por ese hoyo los sacerdotes estudiaban las estrellas, o bien lo tenían como un lugar ceremonial. Los rayos del sol penetran dicha oquedad el día 14 de mayo, iluminando su interior.

Valores universales

Por ser un ejemplo completo de asentamiento urbano fortificado de la etapa Epiclásica de Mesoamérica, y presentar un excelente estado de preservación, Xochicalco logró pasar el examen del icomos, organismo internacional que también reconoció la forma excepcional en que se fusionaron ahí diversos elementos culturales del Altiplano, costa del Golfo de México y la península de Yucatán, creando un nuevo y distinguido estilo. Su arquitectura y arte decorativo así lo demuestran.

Xochicalco es también un claro ejemplo de población surgida en una agitada época (650-900 d.C.) que siguió a la caída de grandes ciudades como Teotihuacan, Monte Albán, Palenque y Tikal. Gracias a este fenómeno se tuvo un considerable movimiento de población que permitió establecer nuevas relaciones entre las diferentes regiones mesoamericanas y desarrollar sociedades expansionistas sin alcanzar el grado de las ya señaladas. En este marco, la infraestructura militar de las nuevas poblaciones representaba un punto crucial, así, surgieron sitios amurallados, con fosos, bastiones y ciudadelas. Fundada en la segunda mitad del siglo VII, levantó un gran número de impresionantes estructuras públicas, civiles y religiosas en un tiempo muy corto, que hoy muchos siglos después podemos seguir admirando.

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