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10 cosas que hacer en Jala

Este pueblo mágico posee un misticismo tal que se le atribuyen súper poderes a su tierra donde nacen elotes gigantes. Aquí te decimos los atractivos turísticos de Jala, Nayarit.

Gabriela Guerra Rey

El misticismo de Jala, pueblo mágico al sur del estado de Nayarit, viene desde los más lejanos antepasados que, bendecidos por la diosa Tonantzín, hacían culto a su volcán de piedras, en cuyos arenales crece la maravilla: los elotes más grandes del mundo. Así, sus festividades y tradiciones son ancestrales, pero a la llegada de los españoles, coincidiendo la cosecha del maíz con la celebración de la virgen de Nuestra Señora de la Asunción, todo el jolgorio se convirtió en un solo festejo. Hoy encuentras un pueblo colonial, de grandes casonas, hermosos templos, empedrado en su totalidad, al que le crece un volcán a un lado, y una bella sierra montañosa al otro: la Sierra Madre Occidental. 

Así es que al pasar por Nayarit, aunque el estado tiene múltiples atractivos, la visita a Jala es obligada. Mucho hay que hacer por aquellos arenales donde sus pobladores siguen atados a las más remotas tradiciones:

1. Visitar el volcán el Ceboruco

A unos pocos kilómetros de Jala no solo se puede acceder, a pie, en bici de montaña o en coche a este volcán, sino que tiene el viajero la posibilidad de observar sus fumarolas activas en vivo y en directo. Todo en Jala gira alrededor de esta hermosa formación empedrada, desde la fertilidad de su suelo, hasta sus ritos y leyendas.  

2. Adentrarse en los misterios de la panadería Chávez

En esta panadería, que fácilmente puedes ubicar con solo preguntar por ella a cualquier poblador, se hacen panes tradicionales de México como la bizcotela y el pan picón, pero solo allí se hacen los rosquetes, una tradición familiar que ya va para la quinta generación. ¡Hay que probarlos! 

 Herbey Morales

3. Probar los elotes más grandes del mundo

Pecado sería pasar por Jala y no probar estos elotes que crecen en las milpas cuajadas de arenales del volcán. Las mazorcas llegan a medir más de cuarenta centímetros, son un poco más amarillos los granos y también más dulces. 

 Herbey Morales

4. Bañarse en la cascada El salto

Pasando por el poblado de Jomulco, se llega al camino del río, un kilómetro y medio después, en la temporada de lluvia, El Salto se llena de agua, cae por la piedra escarpada, y corre por un verde valle de hermosos parajes. Hay que darse una escapadita allí a desahogar los calores de la tarde un verano cualquiera. 

 Herbey Morales

5. Probar los productos típicos

Jamaica (endémica de la zona), cacahuatitos y cacahuata (también autóctonos), pinole, rosquetes, bizcotelas, encanelados, garapiñados, chile de Jaleña y gorditas de maíz son algunos productos que hay que probar por los lares jaleños. Las gorditas de maíz son quizá el postre más famoso, cuya receta misteriosa solo unas pocas mujeres la conservan aún. 

 Herbey Morales

6. Subir al Cerro de la Cruz

Llegando al templo El Santuario, a la derecha se alza el Cerro de la Cruz, desde el cual puede distinguirse la geografía completa de Jala y sus cercanas y verdes montañas. Cada 3 de mayo una antigua tradición lleva allí a los peregrinos por el Día de la Cruz. 

 Herbey Morales

7. Asistir al Festival del Elote más grande del mundo

Cada agosto desde hace varios siglos se celebran las festividades de la cosecha del maíz y de Nuestra Señora de la Asunción. Diez días en los cuales Jala tira la casa por la ventana, y entre sus calles empedradas se viven todas las diversiones imaginables y algunas impredecibles. Entre ellas, el concurso del elote más grande del mundo

 Herbey Morales

8. Visitar sus templos religiosos

Desde la Basílica Lateranense de Nuestra Señora de la Asunción, construida en el siglo XIX y considerada una joya arquitectónica de cantera rosa, verde y amarilla, hasta la antigua capilla de San Francisco, fundada por los frailes franciscanos en 1882, esta es una linda ciudad para chocar con el pasado histórico de México y sus santuarios religiosos. 

 Herbey Morales

9. Descubrir las artesanías típicas

Como muestra viviente de la cultura del maíz, la artesanía local reproduce imágenes de la virgen, flores de varias especies, muñecas con trajes típicos de cada región, y hasta composiciones de ranchos campesinos, todo en hojas de maíz pintadas con colorantes naturales. Las semillas son también un atractivo de la localidad, para pulseras y collares; además de sillas, cestos o chiquihuites de fibras elaborados en Jomulco.  

 Herbey Morales

10. Visitar el Valle de Piedra

Cuando el viajero apenas va camino a Jala, desde Tepic, media hora antes de su llegada (Carretera 15 Amatlán de Cañas- Uzeta), encuentra un gran valle de piedras negras, que allí dejó el volcán en su última erupción y que parece un océano de grandes ceborucos petrificados. El espectáculo es hermoso, y si llegas al Parador (mirador) de don Inés podrás apreciar una linda vista del volcán y hasta caminar entre las piedras. 

 Herbey Morales

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