Síguenos

Suscríbete al Newsletter

Vive Experiencias Ecoturismo y aventura

Aventura ecoturística en la Sierra de Huimanguillo, Tabasco

Mientras ascendiamos, en cada curva del camino algo distinto nos sorprendía: infinidad de mariposas multicolores, una pared granítica de varias decenas de metros coronada de neblina, un tucán en vuelo sobre la verde espesura, coatíes que huyen a las partes elevadas de los árboles…

mm

Conoce México, sus tradiciones y costumbres, pueblos mágicos, zonas arqueológicas, playas y hasta la comida mexicana.


DIA 1. CERRO DE LAS FLORES Y “EL MIRADOR”

Muy temprano salí de Malpasito acompañado por Maurilio, quien junto con sus hermanos Leobardo y Guillermo serían los primeros guías en el recorrido de la zona. Conoceríamos los atractivos entre este punto y el ejido Francisco J. Múgica, como primera parte de la jornada por la Sierra de Huimanguillo, cordillera selvática en el estado de Tabasco. El calor se dejaba sentir mientras caminábamos por una zona de pastizales dedicados al pastoreo. Pero pronto la pendiente se hizo más pronunciada, el aire más fresco y la vegetación arbórea comenzó a aumentar. Siguiendo una brecha rojiza llegamos a la cascada más alta, la del Cerro de las Flores. Una caída de agua cubría de musgo una pared de roca casi vertical, de unos 80 m de altura. Gran parte del agua se evaporaba en el aire, y permanecimos ahí refrescándonos, cuando de pronto escuchamos un graznido. En el extremo contrario de la cañada vimos posarse a un águila blanca.

Después de comer en casa de Leobardo salimos a caballo rumbo al sitio conocido como “El Mirador”. Por el camino el nuevo guía, Juan Carlos, nos relató historias de caballos, las carreras y jaripeos que se organizan en las fiestas ejidales. Llegamos a nuestro destino, la vista es hermosa y amplia, numerosas colinas y montañas vestidas de verde se extienden hasta el horizonte, donde se puede ver la presa Peñitas, embalse del río Grijalva.

DIA 2. LAS CASCADAS “VELO DE NOVIA” Y “TUCANES”

Antonio Domínguez, indígena zoque de unos 50 años, sería nuestro guía hasta las cascadas cercanas al ejido Francisco J. Múgica. Subimos colina tras colina hasta llegar al lindero de la selva; en meses somos los primeros en pasar por ahí por lo que debimos reabrir el camino a machete. Bajamos por una inclinadísima ladera hasta el fondo de una barranca. El verde estaba por todos lados: lianas, palmas, grandes árboles, raíces retorcidas y plantas trepadoras formaban un mundo nuevo en el que nos fuimos adentrando. Al fondo, escuchábamos cada vez con mayor fuerza un rumor de agua. Con un último esfuerzo llegamos.

Tras una enorme cueva caía, blanquísima, la cascada “Velo de Novia”. Quedamos embelesados, sintiendo ese poder que en el curso de los siglos ha abierto esa profunda rajadura entre los cerros. Pronto desandamos el camino ladera arriba, para luego descender en dirección distinta y llegar a la “Cascada de los Tucanes”. Pero estas aves no se dejaban ver, debíamos haber venido más temprano. Aun así, el espectáculo de las gigantescas paredes y nichos rocosos, el agua rumorosa y la tranquilidad que se respiraba valían la pena. Al caer la tarde regresamos. En las afueras de Múgica conocí “Los Amantes”, una serie de resbaladillas y pozas naturales, divertidas y refrescantes.

DIA 3. MALPASITO

Salí a las cinco de la mañana, hora en que parte la única camioneta “pasajera”, para regresar al punto de partida y base de operaciones. Después de una hora, en medio de la neblina, la oscuridad y bajo enormes árboles, el día abre y bajo en el poblado Las Flores. Desde ahí caminé hasta Malpasito, donde conocí las ruinas del mismo nombre que la cultura zoque dejó tras de sí en las laderas cercanas. Las encuentro tan interesantes que merecen atención especial. Visité también varias cascadas y pequeñas pozas cercanas al poblado.

DIA 4. CERROS “LA PAVA” Y “DE LAS FLORES”

Guadalupe Cruz Rosas nos condujo al cerro “La Pava”, cuya cima rocosa tiene desde lo lejos el aspecto de un ave de corral. Salimos de Villa de Guadalupe con las imponentes paredes y elevaciones arboladas del “Cerro de las Flores” ante nosotros. Este nombre se debe a que en primavera sus laderas se llenan de orquídeas moradas y otras flores. Desayunamos a la orilla de un arroyo que lo separa de “La Pava”. Pronto nos encontramos con la presencia de un grupo de monos araña, que aúllan en las copas de los árboles, siempre permanecen unos metros delante de nosotros. Por fin llegamos a la cima y pudimos ver de cerca las enormes rocas que forman la silueta que da nombre al cerro: “La Pava”. Decidimos descender hacia el mirador. Por el camino, Guadalupe nos presentó la vegetación del lugar y sus usos: el bejuco de agua, del cual se puede beber; los coyolitos, frutos que producen pegamento natural; el chichón de zapallo y el cacaté, cuyos frutos son comestibles; el cachimbo, árbol del que se fabrican las marimbas. Cuando caía la tarde, de regreso a Malpasito por lo que será una gran autopista cercana a la zona, me pregunto: qué le espera a esta joya tan intensa de vida natural, formada de agua y de selva.

EL PROYECTO AGUASELVA

La conciencia de tener una biodiversidad importante, frágil y en muchos casos exclusiva de esta zona, ha llevado a entidades gubernamentales, a algunos propietarios y habitantes de la Sierra de Huimanguillo, a buscar formas alternativas de aprovechamiento y explotación de sus recursos, que permitan asegurar su perpetuidad.

La belleza de este entorno único les sugirió la idea de un proyecto ecoturístico bautizado como Aguaselva, que destaca por su ubicación en una de las zonas más lluviosas del país (más de 3 500 mm de precipitación anual). Esta cadena montañosa –que comprende 33 000 ha y forma una transición entre los lomeríos de la costa y las montañas de los Chimalapas–, se encuentra forrada de una densa vegetación selvática y es cruzada por numerosos arroyos y ríos, transformados en maravillosas cascadas cuando sus cauces llegan a los riscos y paredes de roca sedimentaria.

Pero no es lo único. En la zona también existe un sitio arqueológico zoque, petroglifos, fauna variada y la oportunidad de realizar emocionantes caminatas y cabalgatas. Para facilitar la estancia de visitantes, algunos pobladores de los distintos ejidos se han capacitado como guías, y existen modestas pero cómodas facilidades de hospedaje. Pero lo mejor está al aire libre, esperando ser descubierto por aquellos que saben aprovechar los atractivos entornos naturales.

Recomendaciones

También te podría interesar

Comentarios

Lo último

Los mejores lugares en la CDMX para probar ponche.
Ciudad de México
Dónde probar el mejor ponche con piquete en la CDMX

Te decimos dónde puedes probar la bebida de temporada por excelencia en la CDMX: el ponche con piquete. ¿Se te antoja?

Mercados de México
México
Mercados tradicionales para comprar adornos de Navidad

En diciembre los mercados tradicionales en todo México se transforman para ofrecer los adornos de Navidad. Te dejamos la lista alguno de ellos, para que tengas la Navidad más feliz de todas.

El significado de las piñatas
México
El significado de las piñatas y su origen

¡Ya le diste uno, ya le diste dos, ya le diste tres! Conoce el origen y significado de las piñatas: una tradición mexicana que llegó de China.

cómo hacer un nacimiento navideño, paso a paso.
México
Cómo hacer un nacimiento navideño, paso a paso

El nacimiento navideño es un elemento clave para festejar la Navidad. Si quieres poner el tuyo pero no sabes por dónde empezar, te recomendamos seguir estos pasos.