PAG-000-MD-505
Suscripciones Media Kit
apple googleplay

Síguenos

Suscríbete al Newsletter

Conoce México Gastronomía

Chiles en nogada: conoce la historia de esta delicia

Se puede afirmar que los chiles en nogada son uno de los más representativos, bellos y sabrosos de la gastronomía mexicana. Conoce la historia de su creación.

10-06-2010, 5:45:01 PM
Chiles en nogada: conoce la historia de esta delicia

Los chiles en nogada son un platillo tradicional mexicano que han ganado gran popularidad a nivel nacional y mundial. No obstante, ¿sabes cuál es su origen? ¡Conócelo!

Conoce la historia de los chiles en nogada

Hay diferentes versiones acerca de la aparición de los chiles en nogada en la mesa mexicana. Sin embargo, se sabe que data de 1821, año en el cual Agustín de Iturbide firmó el Acta de Independencia de México y de los Tratados de Córdoba.

Algunos cuentan que fueron las madres agustinas del Convento de Santa Mónica en Puebla las que, al saber que don Agustín estaría en esa ciudad para celebrar su santo, el 28 de agosto, decidieron elaborar un platillo que recordara los colores de la bandera del Ejército Trigarante.

Por ello optaron por el verde, blanco y rojo. Además, siendo justamente el mes en el que en ese estado se cosechan las nueces de Castilla y las granadas, se les ocurrió, después de mucho pensar, hacer esta maravilla de platillo.

¡Manos a la obra!

Las madres tomaron unos chiles poblanos, los asaron, pelaron y los limpiaron muy bien por dentro. Luego procedieron a rellenarlos con un picadillo rico en ingredientes y sabores a base de carne de cerdo, jitomate, cebolla, ajo, frutas de la estación, nueces, almendras, piñones y diversas especias.

Ya solo faltaba preparar la salsa con la que iban a cubrirlos. Y qué mejor que hacer una muy original a base de nueces de Castilla frescas. Pusieron manos a la obra y lo primero que hicieron fue pelarlas perfectamente. De esa manera le quitaron hasta el último pellejito de la delgada piel que las cubre.

Posteriormente, molieron las nueces en el metate con queso fresco y un poco de azúcar. Una vez bien remolida, la mezclaron con leche, le añadieron un poco de vino jerez y quedó lista. Es decir, ni muy espesa ni muy aguada, con el punto perfecto para cubrir los chiles.

Ahora solo faltaba terminar el platillo. Así que capearon los chiles con huevo batido. Luego los frieron y los acomodaron en sendos platones. Por último, los bañaron con la salsa y adornaron con rojos granos de granada y hojas de perejil, para lograr así los colores de la bandera.

Otra versión que explica su origen

Por otro lado, el escritor Artemio del Valle Arizpe dice que en el regimiento de don Agustín se encontraban tres soldados que tenían novias en Puebla. Ellas quisieron recibirlos con un platillo especial que debía tener los colores de su uniforme, los de la bandera trigarante.

Por lo mismo, cada una buscó el ingrediente que llevara uno de los colores y no quisieron recurrir a ningún recetario. Le rezaron a la Virgen del Rosario y a San Pascual Bailón para que las iluminara. Luego se pusieron a cocinar y el resultado fue el que ya conocemos.

¿Cuál será la verdadera historia? Quién sabe, lo importante es que ha conservado la pureza de su receta y ya forma parte de nuestro patrimonio, conocido en todo el mundo.

Viridiana Mirón

Te recomendamos:

Comida mexicana, una tradición que nos identifica