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Las deidades del maíz en el mundo prehispánico

El maíz fue la base alimenticia de las culturas prehispánicas, por lo cual también fue tuvo sus propias divinidades. Te contamos su historia.

24-07-2019, 5:30:00 PM
Las deidades del maíz en el mundo prehispánico
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Filósofo por formación. Contempla el alma e imaginación de México.

Dentro del panteón prehispánico fueron varias las deidades asociadas a la agricultura y, por tanto, al maíz. Generalmente a estos dioses se les adoró en conjunto, ya que representaban distintas fases del proceso agrícola.

En el caso del mundo prehispánico el maíz jugaba un papel protagónico, ya que era el principal sustento alimenticio y económico de la región. De ello que el mundo ritual estuviera marcado por los tiempos de siembra y recolección del maíz. Sin embargo, las divinidades agrarias también extendían su dominio a otros vegetales y frutos oriundos.

En muchos casos los rituales tenían como objetivo asegurar el crecimiento de las mazorcas, por lo cual también existía un mitología extensa al respecto.

Algunas variedades de maíz mexicano.

Las deidades nahuas del maíz

La mayoría de los mitos nahuas del nacimiento del maíz relatan que fueron las hormigas quienes descubrieron el maíz oculto en una cerro, y que luego fueron los dioses quienes se lo regalaron a la humanidad.

Las historia de las plantas que alimentan a la humanidad son de gran relevancia en el mundo prehispánico, cronológicamente se sitúan antes de la cosmogónica. De acuerdo con las creencias nahuas, es con Cinteótl, hijo de Xochiquetzal y Pilzintecuhtli, que se origina el maíz y los primeros alimentos.

Las divinidades prehispánicas representaban distintos momentos del crecimiento del maíz.

Conforme al relato, era necesaria la muerte sacrificial de Cinteótl para que las plantas pudieran germinar. Cinteótl representa la semilla que debe ser enterrada para luego transformarse en planta.

Otra de las explicaciones del surgimiento de estos mitos, es la necesidad alimenticia del hombre mesoamericano. Según otra de las historias, es el dios filantrópico Quetzalcóatl quien golpeó las montañas para obtener el maíz y otros alimentos.

Dicho mito no es una contradicción del primero, por el contrario, puede ser considerado su continuación, ya que los alimentos que Quetzalcóatl logra extraer se corresponden con los originados por Cinteótl. Cronológicamente la odisea de Quetzalcóatl se sitúa en el momento de la creación del quinto sol; tiempo posterior a la creación primigenia donde tiene lugar el sacrificio de Cinteótl.

De acuerdo con Ángel María Garibay, Cinteótl se enterró así mismo en la tierra. De sus cabellos nació el algodón, de las orejas huauzontle, de la nariz la chía, de las uñas el maíz y del resto del cuerpo muchos otros frutos. Debido a su cara, Cinteótl también era conocido como Tlazopilli, que quiere decir “señor amado”.

Cinteótl, una deidad con diversas manifestaciones

Por otra parte, uno de los aspectos que más ambigüedad tienen es la sexualidad de Cinteótl. Algunas teorías afirman que a esta deidad se le representó tanto en su aspecto masculina como femenino, ya que representaba distintos momentos del crecimiento del maíz. Asimismo también se pudo tratar de un conjunto de diosas que representaban el ciclo del maíz. Sus nombres son:

  • Xilonen – Significa “la espiga del maíz”, representa el inicio del crecimiento de las mazorcas de maíz.
  • Llamatecihuatl – “La señora de la falda vieja”, representa lcuando la mazorca seca se encuentra cubierta por hojas.
  • Iztaccenteotl: “Diosa del maíz blanco”.
  • Tlatlauhquicenteotl: “Diosa del maíz rojo”
  • Xoxouhquicenteotl: “Diosa del maíz azul.

El dios maya del maíz

Del mismo modo que en el panteón náhuatl, Yum Ka’ax, la divinidad maya del maíz estaba indiferenciado de la agricultura. Se le representaba como un joven con la clásica deformación craneana y también era la deidad de los códices.

En la mitología, Yum Ka’ax tenía diversos enemigos, del mismo modo que las cosechas pueden peligrar por diversos factores. Debido a su juventud, requería la ayuda de otras deidades, tales como el dios Chaac de la lluvia. Sin embargo, su mejor aliado eran los seres humanos, quienes ofrecían tributos para garantizar su maduración.

Existía una amplia variedad de ofrendas a las divinidades del maíz, algunas incluían sacrificios humanos extremadamente crueles.

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