Huauchinango

Acompañado por el Cerro de Zempoala, este Pueblo Mágico fue en tiempos prehispánicos tributario de Texcoco hasta la caída de Tenochtitlán. Está lleno de azaleas y si se camina por la Plaza de la Constitución huele a cacahuate tostado, ese que venden las mujeres de largas nahuas y blusas bordadas. Ríos y cascadas lo circundan, también presas donde todo cabe: mucha calma, árboles y nubes en el agua reflejadas.