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Fin de semana en Linares (Nuevo León)

Es la segunda ciudad más importante de Nuevo León y un gran lugar para pasar un fin de semana. Aquí te decimos cómo aprovecharlo.

Linares fue fundada en 1772 por don Sebastián Villegas Cumplido como Villa de San Felipe de Linares en homenaje a Felipe V y en 1777 fue elevada a la categoría de ciudad. Se convirtió en centro estratégico de producción, acopio y tránsito de mercancías, así como en el primer lugar productor de caña de azúcar del norte de México.

Hoy Linares es la segunda ciudad en importancia del estado de Nuevo León y el municipio tiene grandes atractivos no sólo por sus vestigios prehispánicos y coloniales, también por sus espectaculares paisajes y la calidez de su gente.

SÁBADO

9:00

Salimos de Monterrey por la carretera número 85 que va a Ciudad Victoria rumbo a Linares, aproximadamente a unos 130 km. Poco después se encuentra la desviación hacia la cascada de Cola de Caballo, cuya visita bien vale la pena para apreciar una caída de agua de 25 m de altura rodeada de imponente vegetación, además de que cuenta con infraestructura y servicios básicos que hacen más cómodo el recorrido.

11:00

Al continuar nuestro camino aparece a un costado de la carretera el hermoso pueblo colonial de Santiago y nuestra decisión es unánime, bien vale la pena hacer un breve recorrido en este pequeño rincón neoleonés. Primero sorprende la exuberancia de los árboles que inundan el lugar; la

Ex villa de santiago tiene una bella plaza central con una fuente y quiosco; al frente está la parroquia de Santiago Apóstol que se construyó en 1745 en la loma: La Mesa, con material de sillar de agua, las dos torres son posteriores –siglo XIX– y las fiestas de Santiago Apóstol se celebran cada 25 de julio.

Por último, y antes de abandonar el pueblo, visitamos la antigua Fábrica de Hilados el Porvenir, cuya antigua casona data de 1871. Regresamos a la carretera 85 y al salir del pueblo, a los costados del camino, están las conservas de naranja y calabaza, las empanadas o turcos, los piloncillos con nuez en el molino blanco y los dulces de leche.

13:30

Finalmente llegamos a Linares y lo primero que nos llama la atención es el

Templo de la Misericordia, del siglo XVII y el más antiguo. Tiene una fachada de dos cuerpos con frisos de abundante ornamentación, cariátides y nichos, y como muchos edificios de la región sirvió en innumerables ocasiones de refugio y cuartel ante las embestidas de los apaches que continuaron hasta principios del siglo XX.

Alrededor de la plaza principal está el Palacio Municipal, construido en el siglo XIX; la Catedral, edificada un siglo antes, posee una fachada de dos cuerpos, así como una alta torre de tres secciones. También se puede visitar el Casino de Linares, un bello edificio de estilo neoclásico francés con sobrios ornatos.

En el primer cuadro es también interesante el Centro Cultural, que alberga el Teatro de la Ciudad, donde se realizan exposiciones plásticas y conciertos de música clásica y tradicional. Cabe mencionar que todos los jueves y domingos a partir de las 17:00 horas en el quiosco de la plaza principal hay presentaciones de la banda municipal.

Antes de comer compramos unos tradicionales dulces de leche de cabra quemada, las famosas glorias. Hay que preguntar por los fabricantes originales, La Guadalupana, que son sin duda los mejores. Por algo a Linares se le conoce como La Celaya del norte.

16:00

A menos de tres km del centro de Linares, hacia la salida a Galeana, está la principal área verde para esparcimiento de la ciudad, el Parque El Nogalar, bellos espacios que incluyen albercas y el Museo Geológico “Doctor Peter Meyburg”, en cuya sala de paleontología se encuentran interesantes restos fósiles de mamut y otros animales del periodo pleistoceno rescatados en excavaciones de los municipios de Mina y Aramberri en Nuevo León.

17:00

Continuando la carretera hacia Galeana, a menos de diez minutos están los balnearios de San Ignacio, con aguas termales, y más adelante el Parque Natural Ojo de Agua en Vista Hermosa, lugar que cuenta con infraestructura básica y servicios. Por la misma carretera y después de recorrer una veintena de km se va presentando ante nosotros el imponente Cañón de Santa Rosa, con picachos y bosques con formidables formaciones geológicas, perfecto lugar para emprender caminatas y expediciones de aventura.

Más adelante, al angostarse el cañón, en la región conocida como Los Altares, está lo que queda de un espectacular mural, el Flechador del Sol, de más de 650 m2 de tallado, justo al pie de la carretera y realizado en 1961 por el artista neoleonés Federico Cantú, y que se vino abajo el 25 de junio del 2002 al despeñarse la laja donde fue tallado. Hoy sólo queda un pequeño fragmento del mural, de quizá 20% del tamaño original, por lo que vale la pena llegar a Iturbide, a sólo diez km, donde hay fotografías y alguna pintura del mural original.

DOMINGO

8:00

Para desayunar nada mejor que una tradicional machaca con huevo en el restaurante del Hotel Hacienda Real.

9:00

Después del desayuno nos dirigimos al oriente de la ciudad por la carretera a Cerro Prieto. 12 km está la Ex Hacienda de Guadalupe, construida en 1667 en estilo colonial y que fuera posesión de los jesuitas hasta 1769. En 1981 fue adquirida por la Universidad Autónoma de Nuevo León para crear la Unidad Linares con la Facultad de Ciencias de la Tierra, donde se exhiben restos fósiles de enorme interés. Los docentes de la citada Facultad siempre están en la mejor disposición para orientar y acompañar a los visitantes.

11:00

A menos de dos km se encuentra el antiguo acueducto que fue parte de la hacienda y más adelante la presa de Cerro Prieto, que puede ser circundada por una buena carretera. El lugar cuenta con instalaciones de palapas y asadores. Se pueden pescar pargos y mojarras que los lugareños preparan al gusto, y la presa es ideal para pasar unas horas al sol y remojarse en sus cristalinas aguas.

16:00

Por la tarde regresamos a Linares para visitar los petroglifos –reunidos por el historiador Pablo Salce Arredondo en el Barrio de Villaseca, famoso por sus ancestrales fiestas de finales de julio y agosto Algunos glifos son soles, otros tienen contornos humanos y diversos símbolos o signos cronológicos, cronográficos y numerales.

17:00

Del barrio de Villaseca vamos a la Plaza Central de Linares, donde a un costado de la botica instalada en una interesante casona donde vivió el cronista de Linares –el historiador Salce Arredondo– está el Museo de Linares, mansión del siglo XVIII que se remonta a los orígenes de la Villa de San Felipe de Linares. Aquí recorremos la historia de la región a partir de una sala de exposición permanente que muestra desde los orígenes y primeros pobladores hasta el siglo XX.

En la planta baja del museo se presentan exposiciones temporales y se encuentra el auditorio, donde se realizan múltiples conferencias, proyecciones y ciclos de cine.

Después de esta visita unas últimas glorias y nuestra carne seca para llevar. Este pequeño rincón del noreste neoleonés lo atrapará y quedará invitado a regresar por su apacible belleza y por los lugareños, que son magníficos anfitriones, siempre francos y dispuestos a ayudar al visitante.

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