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La aerostática en México

Conoce la historia de esta práctica que llegó a nuestro país a finales del siglo XVIII conquistando los corazones de los aventureros y llenando de color los cielos de toda la República Mexicana.

08-11-2012, 12:57:00 PM
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Conoce México, sus tradiciones y costumbres, pueblos mágicos, zonas arqueológicas, playas y hasta la comida mexicana.

De acuerdo con la tradición, los pioneros de este deporte se inspiraron en las ideas de genios como Arquímedes o Leonardo da Vinci, quienes sembraron los principios básicos de la aeronáutica a nivel mundial. Aunado a esto, en el siglo XVIII la ciencia reveló que existían gases más ligeros que el aire lo cual hacía posible el sueño de volar aprovechando la existencia de estos “nuevos” elementos químicos.

Ese descubrimiento, que avivó la imaginación de no pocos osados, permitió a los hermanos de origen francés Joseph y Etienne Montgolfier iniciar los primeros experimentos hacia 1782; a sus globos se les llamó montgolfieros. Un año después, un profesor y físico (también francés) de nombre Charles, construyó e infló un aeróstato con hidrógeno; finalmente, el 21 de noviembre de 1783 el marqués de Arlandes y Pilatre de Rozier realizó el primer viaje en globo volando alrededor de 8 km sobre la ciudad de París a una altura de 1,000 m durante 25 minutos.

En México los primeros vuelos fueron realizados por José María Alfaro en Xalapa, en 1784, y por Benito León Acosta, quien, en 1842 y con un globo de manufactura nacional, viajó de la ciudad de Guanajuato a Río Verde en San Luis Potosí. Otro fue Joaquín de la Cantoya y Rico, quien realizó un viaje en compañía de su caballo.

Benito León Acosta: con ganas de volar

La hazaña ejecutada por este guanajuatense el 26 de febrero de 1842, cuando se elevó en globo en su ciudad natal, a 60 años cumplidos del primer vuelo francés, fue en su momento un gran acontecimiento por lo que fue considerado como un verdadero héroe.

Nacido en 1819 en la capital de Guanajuato, Benito León Acosta asistió a las “funciones de vuelos aerostáticos” que personajes como Eugene Robertson o Adolpho Theodore, realizaron en diversas ciudades. Robertson efectuó su primera ascensión en México el 12 de febrero de 1835 en la plaza de toros de San Pablo, y es muy probable que el joven Benito la hubiera presenciado y que por ello incrementara su afición por el arte de volar.

La poca documentación existente sobre los inicios de este personaje nos habla de su gran empeño y afición por la aerostática. Alfonso Loya sitúa a Benito L. Acosta estudiando cuando a partir de la teoría construyó un globo que él mismo tripuló y voló “encaramándose al techo de Morelia”, y apunta también que esta hazaña fue posible gracias a los pecunios obtenidos en una colecta pública.

El político e historiador guanajuatense Fulgencio Vargas, en su libro Guanajuatenses de vida prócer y humilde, afirma que la primera ascensión aerostática de Benito L. Acosta fue el 3 de abril de 1842, en la misma plaza de toros de San Pablo, a la edad de 23 años, realizándola de manera exitosa, lo cual le mereció la felicitación del entonces presidente Santa Anna (de no muy gratos recuerdos para el país). A partir de este momento gozó de gran fama, abandonó sus estudios en el Colegio de Minería y el Ministerio de Relaciones y Gobernación le concedió el privilegio “por tres años para que sólo él pueda hacer ascensiones en la República, o cualquier otro con su permiso”.

El histórico vuelo de don Benito

Desde las primeras horas de la mañana se hallaban reunidos los habitantes de la ciudad en la explanada o plazoleta que existía junto al puente de San Juan, y que hoy forma parte de la gran plaza de la Presa de la Olla.

El globo se elevó en medio de los más estruendosos aplausos. El vuelo, aunque no concluyó en la meta planeada (Dolores Hidalgo), fue exitoso hasta Río Verde, en San Luis Potosí. Al día siguiente Don Benito regresó a la capital guanajuatense y fue colocada una placa conmemorativa en la casa donde nació, en la plaza llamada de Mejiamora.

Así fue como se dieron los primeros pasos de la aerostática nacional. ¡Quedan muchos capítulos por escribirse!

Te lo contamos en video

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