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Sin Nombre, el hotel boutique y restaurante saludable en Oaxaca que debes conocer

Hotel Sin Nombre
© cortesía Sin Nombre

Comida saludable, ingredientes orgánicos, comercio justo, preservación de saberes y hospitalidad oaxaqueña te esperan en Sin Nombre, hotel boutique y restaurante.

El centro de Oaxaca es el barrio en el que nació Sin Nombre, una propuesta de hospitalidad que incluye un hotel boutique y un restaurante de comida saludable con raíces tradicionales oaxaqueñas. El edificio en el que se alberga es en sí mismo una joya arquitectónica: una casa del siglo XVIII, y si a eso se suman las experiencias gastronómicas de un chef que crea alianzas por la conservación de la cultura sin dejar de innovar, el resultado es digno de vivirse.

cortesía Sin Nombre

Se ubica en el centro de la ciudad de Oaxaca, sobre la calle 20 de Noviembre, a un costado del zócalo.

“Como todo individuo, tenemos un sueño de poner nuestro propio restaurante y de hacer nuestra propia historia”.

Lee: El Mercado 20 de Noviembre, un templo de la comida oaxaqueña

Israel Loyola

Tiene 33 años y después de llevar el restaurante Jacinto 1930 en San Miguel de Allende, hace ocho meses en plena pandemia, decidió emprender. Como suele ocurrir, por lo que se unió con algunos socios y abrieron este concepto de hospitalidad en el que están apostando por la calidez, las alianzas con los productores locales (campesinos, cooperativas, cocineras tradicionales, músicos) y una comida saludable francamente mexicana. La socia principal de Israel y creadora del concepto de decoración es Elliott Bennett.

“Soy de Huajuapan el León, Oaxaca, de la región mixteca, donde mis padres tienen un restaurante de cocina tradicional. La cocina para mí es un oficio de familia, es un gusto que va más allá: es mi pasión. Y me anteceden en la gastronomía mis abuelos, mis padres. Soy el primer nieto que estudió para chef”.

Sin Nombre, restaurante

La propuesta gastronómica resulta audaz ya que no hay carnícos ni lácticos; sin embargo, el chef no la llama vegana sino comida saludable: granos, leguminosas, verduras, preparaciones ancestrales. La mezcla son delicias que abrirán el apetito de los paladares más exigentes, como el chile relleno de plátano macho o taquitos de setas. Sirven desayunos, comidas y cenas con todos los protocolos de salud (toma de temperatura, uso de cubrebocas, gel antibacterial, sana distancia).

Un ingrediente clave en el menú es el maíz, el cual consigue a través de comercio justo con campesinos que invierten tres meses en la cosecha y aseguran que no desaparezcan las especies de este grano indispensable para la dieta mexicana. Hay dos compañeros fieles del maíz: el chile y los frijoles y si eso le sumamos las hierbas, como el quintonil, los platillos se vuelven balanceados y muy sugerentes.

“La propuesta es una cocina saludable con bases tradicionales. Serían tres los conceptos de Sin Nombre: respeto, evolución y transformación”.

“Decir cocina vegana es más un estereotipo, porque en México siempre se ha comido así, por eso lo llamamos cocina saludable. Creo que todos tuvimos o tenemos una abuelita o una mamá que nos sirvió un plato sin cárnicos ni lácticos y que nos lo comíamos súper rico”.

Ingredientes de la tierra y comercio justo

La problemática del campo y los intermediarios son una de las causas de la migración del campo a la ciudad, de acuerdo con Israel, de ahí el gran valor de un lugar como Sin Nombre, donde todo lo que comerás vendrá de la tierra y habrá sido adquirido a campesinos en comercio justo, con la intención de que ellos puedan vivir de sus ingresos y que te alimentes con productos sanos de la tierra.

“Creo que esta pandemia y lo que está pasando en todo el mundo con el calentamiento global nos lleva a poner énfasis en los vegetales, tener por el producto, la tierra y a los que nos rodean”.

Se trata del principio básico de la revolución alimentaria y tener un espacio donde esta filosofía sea el eje resulta un gran acierto en medio de la crisis del calentamiento global.

 “Lo que nos toca a nosotros es hacer conciencia. Seguir enseñando lo que los grandes chefs como Alejandro Ruiz nos ha inculcado”.

Plataforma de alianzas

Además de ser una propuesta de comida saludable, en la que se apoya a los productores orgánicos, Sin Nombre es una plataforma para artistas que quieran mostrar su trabajo para que se generen diálogos con los visitantes.

En la búsqueda de actividades y expresiones que transformen la conciencia Israel se unió a Martina, una cocinera tradicional, y David, quien tiene un colectivo que se llama Caminito al Cielo, para que se realicen actividades y charlas para concientizar sobre los 40 tipos de maíz endémicos de Oaxaca.

Hotel boutique con reminiscencias de árabes, portuguesas y japonesas

Si bien el inmueble en el que se encuentra es una casa del siglo XVIII, la decoración tiene una fuerte influencia japonesa y marroquí: hay diversos espacios a los que se entra descalzo y que se disfruta de espacios amplios para relajarse. La restauración fue realizada por el arquitecto portugués Joao Boto Caeiro.

HS

En total, el hotel sólo tiene 22 habitaciones, de las cuales sólo 11 están restauradas. Un trabajo colectivo en el que hay mucho de artesanos oaxaqueños pero también decoradores y arquitectos de otras latitudes hacen que la experiencia del espacio sea memorable.

Nociones de sinergía, alianza, sostenibilidad, familia, arraigo y pertenencia están presentes durante la charla con Israel, un gran embajador de la gastronomía mexicana donde se pare. Vale la pena seguirle el rastro y venir a Sin Nombre.

autor Editora en jefe del sitio México Desconocido. Quiero contagiar mi pasión por México.
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