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Tampico, una ciudad con historia

Tamaulipas
Tamaulipas Paseo canal de la Cortadura PJ_I_MG_0274
© Paulo Jiménez

La historia de uno de los puertos más bellos de México, el de Tampico. Tamaulipas cuenta con cenotes, zonas arqueológicas y playas espectaculares.

A pesar de ser uno de los estados territorialmente más grandes de la República, Tamaulipas suele permanecer en una especie de anonimato. Sin embargo, si nos tomamos la molestia de buscar un poco, encontraremos que tiene atractivos y bellezas para todo tipo de turismo: tanto el que gusta del lujo y atención de los hoteles, como de aquellos que aman la naturaleza y las sorpresas que ésta nos depara.

Aduana
Paulo Jiménez

Cómo llegar a Tampico

Saliendo de la capital del estado de Tamaulipas, Ciudad Victoria, tome la carretera 85 y después de 52 km llegarás a Guayalejo, donde te desviarás por la carretera federal núm. 247 en dirección a González y tras recorrer un total de 245 km, encontrarás la ciudad de Tampico, cuyo clima cálido, su altitud de 12 m y su gran puerto te darán la bienvenida. Además de encontrar todos los servicios y comodidades, cuenta con excelentes medios de comunicación.

La historia de Tampico

Con el actual, han existido a lo largo de la historia cinco Tampicos, todos estrechamente vinculados por los avatares de su evolución.

La época prehispánica

El Tampico indígena se ubicó probablemente en un lugar cercano a lo que es la actual Villa Cuauhtémoc (Pueblo Viejo), donde existía una zona arqueológica que desgraciadamente fue destruida por la voracidad de las compañías petroleras, al parecer aún no satisfecha.

A este lugar llegó fray Andrés de Olmos en 1532 para llevar a cabo su labor evangelizadora con los indígenas huastecos, los cuales fueron rápidamente cristianizados en su propia lengua.

Después de permanecer un tiempo en el lugar, fray Andrés obtuvo del segundo virrey de la Nueva España, don Luis de Velasco, un permiso para que:

“en el pueblo de Tampico, que es provincia de Pánuco, (…) una legua de la barra de mar, dos tiros de ballesta del río poco más o menos, se haga y funde una casa y monasterio de la Orden de San Francisco”.

Este decreto, fechado en México el 26 de abril de 1554, dio lugar al segundo Tampico.

plaza de Armas de Tampico
Paulo Jiménez

La Colonia

El Tampico colonial, llamado Villa de San Luis de Tampico en honor al virrey Velasco, se situó a un lado del poblado huasteco y es muy probable que sólo permaneciera allí hasta 1556. Sus fundadores, según un informe del capitán y alcalde mayor de la provincia de Pánuco en 1603, fueron Cristóbal Frías, Diego Ramírez, Gonzalo de Ávila y Domingo Hernández, todos españoles y vecinos de Pánuco.

La piratas y Tampico

El conocido como Tampico-Joya se situó en algún lugar cercano a lo que hoy se conoce como Tampico Alto (Veracruz), y fue el sitio que los habitantes originales de la Villa de San Luis escogieron para refugiarse de las incursiones y depredaciones de los piratas, que durante todo el siglo XVII asolaron los territorios españoles.

Su fundación se sitúa un poco después de 1648, fecha en el que el terrible Laurent de Graft, mejor conocido como Lorencillo, llevó a cabo un desastroso ataque. El nombre de Joya se debe a que el lugar se situaba en una de las muchas “joyas” u hondonadas cercanas al mar que existen en la zona.

En ese sitio permanecieron los pobladores hasta que, debido a las penurias físicas del lugar y otras calamidades, decidieron poner a votación ante fray Matías Terrón y el insigne colonizador del entonces territorio de Nuevo Santander, don José de Escandón, la permanencia en dicho sitio, el regreso a Pueblo Viejo establecerse en unas “lomas altas” llamadas ranchos o barrios. Ganó esta última proposición y así fue como nació el cuarto Tampico.

Paseo Canal de la Cortadura
Paulo Jiménez

Tampico Alto

La Villa de San Luis o Sal Salvador de Tampico, actual Tampico Alto, se fundó el 15 de enero de 1754; cuando desapareció el peligro de los piratas, por 1738, empezó a recobrarse y a tener nueva vida. Según los vecinos de Altamira, era necesaria una aduana “en el Alto del antiguo Tampico” ya que creían que ésa era “una posición, la más ventajosa así como para el tráfico mercantil como para la salubridad de los habitantes”, a sabiendas de que este hecho podía restarle población y riqueza a Pueblo Viejo.

El moderno

Tal situación provocó algunos problemas pero al final la suerte favoreció a los vecinos y autoridades de Altamira, surgió entonces el quinto Tampico, el moderno, fundado el 12 de abril de 1823 mediante un permiso concedido por el general Antonio López de Santa Anna a los vecinos de Altamira.

El trazo de la nueva ciudad quedó a cargo, a falta de un agrimensor de oficio, de don Antonio García Jiménez. Éste midió 30 varas desde la orilla de un barranco y puso un horcón a plomo desde el cual tiró la línea del recinto con rumbo este-oeste y sur-norte; quedó así formada una escuadra.

La Plaza Mayor

Después trazó la Plaza Mayor con 100 varas en cuadro, luego la destinada al muelle, con la misma dimensión y en seguida delineó 18 cuadras de 100 varas; de éstas asignó una para que en ella se asentaran la iglesia y el curato; en la Plaza Mayor destinó dos solares para las casas consistoriales.

Por último se numeraron los solares y quedó trazado el pueblo conforme al plano. El 30 de agosto de 1824 fueron elegidos el primer alcalde y el primer síndico y la ciudad comenzó su desarrollo hasta llegar a ver lo que conocemos hoy.

Tampico es uno de los puertos más importantes de nuestro país, y lo es no tan sólo por su intensa actividad comercial, su privilegiada situación geográfica y su pujante industria, sino por toda la historia que guarda, la cual todavía puede ser admirada en muchos de sus viejos edificios.

autor Conoce México, sus tradiciones y costumbres, pueblos mágicos, zonas arqueológicas, playas y hasta la comida mexicana.
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