Suscripciones Media Kit
apple googleplay

Síguenos

Suscríbete al Newsletter

Conoce México Cultura y artesanías

Tamuín, testimonio cultural de la Huasteca potosina

En la región oriental del septentrión mesoamericano floreció la cultura huasteca, una civilización cuyos orígenes se envuelven en el misterio; sus pobladores.

03-08-2010, 9:32:44 AM
mm

Conoce México, sus tradiciones y costumbres, pueblos mágicos, zonas arqueológicas, playas y hasta la comida mexicana.

En la región oriental del septentrión mesoamericano floreció la cultura huasteca, una civilización cuyos orígenes se envuelven en el misterio; sus pobladores, que se llamaban a sí mismos tenek, hablaban un idioma emparentado con la familia lingüística maya, lo que significa que en algún momento de su desarrollo histórico los huastecos formaron parte del tronco común de aquellos grupos que fundaron las formidables ciudades prehispánicas que aún se conservan en la península yucateca y en las selvas del Petén.

Como todos los pueblos que habitaron Mesoamérica, los huastecos fueron agricultores intensivos que evolucionaron de la etapa aldeana (800-100 a.C.) a las ciudades-estado del horizonte tardío (900-1521 d.C.), contemporáneas de los toltecas y de los aztecas; junto con estos últimos, los huastecos enfrentaron en su momento la conquista española.
Una de estas ciudades-estado fue Tamuín –nombre que toma de la cercana población indígena, actualmente la zona arqueológica más extensa y más visitada de la Huasteca potosina, localizada a una hora, en automóvil, de Ciudad Valles. La zona presenta enormes plataformas sobre las que se construyeron los principales edificios, alrededor de las características plazas ceremoniales mesoamericanas. Al sitio se le conoce también como “El Consuelo”, nombre de la ranchería a la que pertenecía originalmente la localidad; de ahí proviene la extraordinaria escultura conocida como el “Adolescente huasteco”, considerada una de las mejores obras del arte precolombino; se trata de la elegante representación de un joven desnudo, con la típica deformación craneana que identifica a los hombres del pueblo huasteco. La figura, identificada como el dios del maíz, luce extrañas decoraciones en sus extremidades y carga en su espalda a un individuo pequeño.Hasta el momento sólo se ha explorado parte de la plataforma sur, la que se eleva aproximadamente unos 5 metros sobre el nivel del terreno.

 La estructura, de planta rectangular, muestra al oriente una amplia escalinata de acceso, limitada por alfardas que conducían a una habitación, de la cual sólo quedan los cimientos de los muros, que seguramente fueron construidos con madera y paja, por lo que no quedaron mayores restos de él. En la plaza, frente a la gran plataforma, se encuentran varias construcciones de menor tamaño, una de las cuales constituye el atractivo principal de la zona. Se trata de un basamento de planta cuadrangular de un solo cuerpo, el cual sustentaba un templo-habitación del que aún quedan restos de sus muros; su escalinata con alfardas se orienta hacia el este; frente a dichas escalinatas corre una angosta y alargada plataforma que une al edificio con dos altares, uno ubicado en la parte central de dicha plataforma y el otro en su extremo oriental.

La silueta de los altares se relaciona con la forma de los braseros del Posclásico tardío (1250-1521 d.C.) conformados por dos conos truncados que se unen en su parte más angosta. Los edificios, y particularmente la plataforma de los altares, fueron cubiertos con un aplanado de estuco muy fino; ahí se descubrió que en la cara lateral de la plataforma alargada se desarrolló, mediante diseños pintados con un rojo oscuro sobre el aplanado blanco, un elegante friso en el que se observa una procesión de personajes ricamente ataviados, considerados como imágenes de las principales deidades del mundo huasteco, o bien sus personificadores, es decir los sacerdotes en actitud de realizar los ritos propiciatorios, algunos de los cuales llevan en sus manos las cabezas decapitadas de las víctimas. Este testimonio pictórico es sin duda una de las expresiones plásticas más significativas del pueblo tenek que alguna vez dominó el territorio potosino.

Fuente: Tips de Aeroméxico No. 27 San Luis Potosí / primavera 2003

Recomendaciones

También te podría interesar

Comentarios

Lo último

Ciudad de México
Santiago Arau, el rockstar de los drones

Santiago Arau Pontones es un fotógrafo mexicano que ha conquistado la técnica de fotografía de drone. ¡Conócelo!

Ciudad de México
Aquí puedes aprender juego de pelota en la CDMX

En este espacio puedes aprender el juego de pelota en la CDMX, un espacio en Azcapozalco en donde además se dan clases de herbolaria, danza prehispánica y

México
Vuelo nocturno en globo por Nuevo León

Este vuelo nocturno en globo ocurre a las afueras de Santiago, Nuevo León. Es el espectáculo perfecto para los amantes de la noche y las alturas.

Guacamole
México
Guacamole, una salsa de origen prehispánico que nos encanta

El guacamole es una de las salsas más representativas y tradicionales de la cocina mexicana. Conoce más de esta delicia y cómo prepararla.