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Un derroche de placer en Mazatlán

Mazatlán lo tiene todo: playa, aventura y un paraíso de sabores. Puedes encontrar desde platos típicos hasta novedosas creaciones de autor, todo elaborado con los frescos frutos del mar.

Foto: Fotolia
Gabriela Guerra Rey

Gabriela Guerra Rey

Todavía hoy, cuando cierro los ojos, puedo sentir tal estallido de sabores en las glándulas del recuerdo, casi me atrevo a asegurar que no hay mejor sitio en el mundo para comer que Mazatlán. A pesar del entusiasmo por el surf, el esnórquel, navegar hasta las islas…, aunque más de una promesa de aventura se nos alojaba entre las mochilas y el alma, al llegar descubrimos un universo que desbarató cualquier pronóstico de paraíso anterior: la gastronomía de Mazatlán.  La variedad es infinita, los mejores chefs la habitan, pero el sabor que se queda pegado al paladar es el del mar y el caudal de sus blancas playas. Mazatlán es la capital del camarón, y una selva de tesoros, donde pulpos, almejas, ostiones, carpachos y tiraditos son apenas complemento de lo que no te puedes perder. En la Fiera, inspirado en una mujer y ubicado en la zona tropical de la ciudad, se pregona la esencia: “todos somos fieras cuando se trata del instinto, la seguridad y el amor a la comida”. Los ostiones fritos con ensalada de hueva de pescado se acompañan de chiles serranos, y el pescado baqueta sellado descansa sobre la piel del humus hecho en casa. 

Herbey Morales Foto: Herbey Morales

A orillas del océano, en la Costa Marinera, degustamos los platos típicos: una mariscada de dioses y el dorado zarandeado. Me aflojé el vestido para que cupiera más, mientras Ernesto, capitán de meseros, regalaba de viva voz el antiquísimo Corrido a Mazatlán: “Aquí hasta un pobre se siente millonario; aquí la vida se pasa sin llorar”. En la noche nos espera el romántico Presidio (en el Centro Histórico), construido sobre una hacienda de siglo y medio. Allí, se presume, más de un gran amor ha nacido a la vera de los olores delicados del tuétano, los tacos de pato, la famosa chimichanga o la pesca al risotto. En las alturas del parque Machado se aposenta la Casa 46: robalo risolado, camarones confitados y un pulpo tatemado que deja los paladares abrevados de exquisitez. En Mazatlán la vida se va en un bocado y los sueños tras los deleites que se hunden en las atribuladas aguas del Pacífico. 

Herbey MoralesFoto: Herbey Morales

Imprescindibles de Mazatlán, Sinaloa

  • Surfear, ya que así como en otras ciudades la gente corre o practica futbol, en Mazatlán van a desestresarse en sus olas, haciendo surf es un acontecimiento obligado y excitante.
  • Ver un atardecer desde el Cerro El Crestón, donde se alza el faro de Mazatlán.
  • Practicar esnórquel en la Isla de los Venados.
  • Recorrer las nueve líneas de la tirolesa de Huana Coa. Es la aventura más buscada de Mazatlán.
  • Paseo en Rangers, Rhinos o Big Red por las principales atracciones citadinas.

Los editores recomiendan: Mazatlán: 22 cosas que hacer

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