PUBLICIDAD
Tapijulapa: Para los amantes de la naturaleza
PUBLICIDAD
Rankings
Newsletter de México Desconocido México Desconocido en Facebook México Desconocido en Twitter México Desconocido en Google+ México Desconocido en YouTube México Desconocido en Flipboard RSS de México Desconocido
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Fin de semana en Lagos de Moreno (Jalisco)

Por: Federico Vargas Somoza

La actual ciudad de Lagos de Moreno, en el estado de Jalisco, fue fundada el 31 de marzo de 1563 para brindar refugio a los españoles que viajaban de la ciudad de México hacia Zacatecas.

Al momento de su fundación recibió el nombre de Villa de Santa María de Lagos. Debido a causas políticas fue en tres ocasiones capital del estado –1829, 1831 y 1916– y su actual nombre se debe al héroe independentista Pedro Moreno.

VIERNES

18:00

A Lagos de Moreno se llega tras cruzar el famoso puente del río Lagos, el cual descansa sobre cuatro arcos de medio punto, en cuya parte superior se aprecian pilares en forma de agujas rematados con faroles. El puente se comenzó a construir en 1741, pero se terminó e inauguró en 1860, cuando el entonces presidente de la república, general Miguel Miramón, pasara por él. A la entrada aparece una inscripción labrada en cantera que dice: “Este puente se hizo en Lagos y se pasa por arriba”, pues, según reza la leyenda los viajeros seguían pasando por debajo para evitar pagar la cuota de peaje y porque no se sentían seguros de cruzarlo por arriba.

Tras detenerme a admirar esta magnífica obra hidráulica continúo hasta el Centro Histórico, donde se halla el Hotel Colonial sobre la calle de Hidalgo, en lo que fuera la casa del Conde Rul, considerada como una de las construcciones civiles más majestuosas de todo Lagos.

19:00

Tras caminar un poco en busca de un buen lugar para cenar, a pocos pasos del hotel se encuentra la Parroquia de la Asunción, prácticamente el símbolo de la ciudad y uno de los más notables ejemplos del barroco latinoamericano. Aunque tuvo su antecedente en dos modestos templos anteriores, el actual edificio data del siglo XVIII, con una estructura arquitectónica de cruz latina; en su magnífica fachada barroca sobresalen los relieves fitomorfos y los medallones, todos labrados en cantera rosa. Dos torres de tres cuerpos exhiben medallones en el primero por sus cuatro fuentes y ambas están rematadas en un capulín con linternilla; las dos portadas laterales también son espectaculares. Todo el conjunto parroquial está delimitado por un enorme atrio de finales del siglo XIX, mientras el enrejado se le atribuye al artista jaliscience Juan Nepomuceno Bautista.

En los alrededores se encuentra la Rinconada de la Merced, pequeña plaza de dos niveles que conjunta varios edificios entre los que destaca el Templo y Convento de La Merced, construido en 1685.

SABADO

8:00

Hay que comenzar temprano el día para aprovecharlo al máximo y me voy a desayunar al restaurante Los Azulejos, en la planta baja del Colonial. La primera parada es en la Plaza Constituyentes, llamada así en honor a Mariano Torres Aranda, Albino Aranda Gómez, Jesús Anaya Hermosillo y Espiridión Moreno Torres, cuyos bustos se ubican en cada una de las esquinas del lugar. En la contraesquina está la Rinconada de las Capuchinas, pequeña plaza rodeada de magníficos edificios, uno de ellos el templo y ex convento de Las Capuchinas. El primero lo edificó en 1743 el cura Diego José Cervantes, y en su fachada destacan esgrafiados mudéjares, mientras en el interior se observan las bóvedas con nervaduras, los retablos neoclásicos y algunas pinturas del siglo XIX.

El convento data de 1756 y en la fachada sobresalen numerosos contrafuertes, ventanas y puertas enmarcadas en cantera rosa. Hasta 1990 el edificio albergó a la escuela preparatoria y en la actualidad es sede de la Casa de la Cultura laguense.

10:00

Frente a la Casa de la Cultura se localiza la Antigua Escuela de Artes y Oficios, que tuvo su origen en 1834 a iniciativa del presbítero Miguel Leandro Guerra, quien dispuso que su herencia se invirtiera en promover la educación, por lo que se instaló la Escuela de primeras letras para niñas. El edificio posee una arquería de medio punto que circunda un patio interior. Frente a la Casa de la Cultura, pero sobre su costado poniente, se localiza el edificio de la biblioteca pública “María Soine de Helguera”.

12:00

Llegamos hasta el actual Palacio Municipal, localizado en lo que fueran las Casas consistoriales, antaño demolidas para construir el actual edificio de dos niveles con portada en esquina cubierta de cantera, frontón con el escudo nacional en altorrelieve y balcones de herrería. En los muros de la escalinata hay un mural pintado por Santiago Rosales en 1983, en el que se simboliza la lucha del pueblo laguense.

A pocos pasos del Palacio Municipal, antes El parian o mercado municipal “Juan Pablo Anaya”, se localiza la Plaza IV Centenario, construida en 1963 para conmemorar el cuarto centenario de la fundación de Lagos. Aquí se observa una escultura en honor al ilustre laguense Alfonso de Alba Martín.

Al norte de la plaza está el Santuario de Guadalupe, cuya construcción inició en 1825 y fue terminado hasta 1842. De fachada austera, con portón de estilo neoclásico, posee un nicho y al centro de la fachada una escultura de la Virgen de Guadalupe, así como un frontón de líneas mixtas y torres campanario de dos cuerpos con columnas compuestas.

Al salir del santuario, un poco hacia el norte y justo a espaldas de la Parroquia de la Asunción está el teatro “José Rosas Moreno”, el cual se comenzó a construir en 1857 y se inauguró en 1907 con la presentación de la ópera Aída, de Giussepe Verdi.

14:00

Tanto caminar despierta el apetito, así que me dirijo hasta Mi Pueblito Grill, sobre la calle de Hidalgo, donde me deleito con el exquisito sazón que caracteriza a este restaurante. Casi enfrente se localiza la Casa Montecristo, considerada como una de las construcciones civiles más importantes de toda la ciudad por su belleza arquitectónica. Destacan los motivos muy al estilo art nouveau en las balaustradas de los balcones y los remates de puertas y ventanas.

16:00

Al salir de la Casa Montecristo tomo la calle Agustín Rivera para subir al Templo del Calvario, que llama la atención porque se ve desde el momento mismo en que se arriba a la ciudad. Ubicado en lo alto del cerro La Calavera, su frontispicio es una copia de la Basílica de San Pedro, en Roma.

El interior posee un extraordinario trabajo en las bóvedas en base de ladrillos, la cúpula octogonal tiene una linternilla y descansa sobre un tambor con ventanas con vitrales. Llama la atención el trabajo de los confesionarios, el púlpito y el piso, todos elaborados con madera de mezquite. Este conjunto religioso fue inaugurado en 1885.

Tras tan extenuante recorrido bajamos del cerro y nos vamos a la zona del río Lagos pasando por el Templo del Refugio, erigido a partir de 1833. Cuenta una leyenda que don José María Reyes –recolector de limosnas del Convento de Guadalupe, en Zacatecas– era un fiel devoto de la Virgen del Refugio, de la que llevaba consigo una imagen pintada al óleo que un día se le extravió, de modo que prometió construirle un templo en el mismo lugar donde la encontrara. Dice la leyenda que la imagen apareció enrollada en la rama de un mezquite en la huerta de su padre. Después de visitar el templo camino hasta el Paseo de la Ribera para llegar a la Calzada Pedro Moreno, donde abundan los juegos mecánicos. La calzada está rematada por un monumento en bronce dedicado a Pedro Moreno y erigido en 1951.

18:00

A pocos pasos de la calzada Pedro Moreno, hacia el norte, se llega a la quinta Rincón Gallardo, pequeña mansión que llama la atención porque sobresale sobre la acera. Es de una sola planta con terraza limitada por una balaustrada y columnas de estilo jónico; sus ventanales y puerta tienen molduras en cantera adornadas con motivos fitomorfos y querubines. La construcción se ubica hacia mediados del siglo XIX y pertenece a una de las familias de más arraigo en la región de los Altos de Jalisco.

Contigua a la quinta se encuentra la Parroquia de Nuestra Señora de la Luz, construcción iniciada en 1868 y dedicada en el año de 1913. Su portada y torres están labradas en cantera y presentan columnas toscazas, la fachada es de tres cuerpos con un remate mistilíneo con reloj y ventanas con un dintel triangular. Las torres son de dos cuerpos y la cúpula es una réplica fiel del templo del Sagrado Corazón de Montmatre, en París, Francia.

En el interior las pechinas de la cúpula presentan pinturas con motivos de la vida de la Virgen de la Luz. El altar no tiene un estilo arquitectónico definido, pero destacan sus colum-na motuladas. La parroquia cuenta con dos capillas laterales, una de ellas dedicada a San Nicolás de Bari, la otra da culto a la Virgen de Guadalupe, cubierta por una pequeña cúpula.

DOMINGO

8:00

Después del desayuno me dirijo hacia la jardinada Plaza de San Felipe, que reúne a uno de los barrios de mayor tradición en la ciudad. En este lugar destaca una escultura del doctor Mariano Azuela, narrador y escritor, iniciador de la Novela de la Revolución Mexicana, nacido en Lagos, en el número 668 de la calle Herminio Larios, a unos cuantos pasos de la Plaza de San Felipe.

Frente a la escultura está el templo de San Felipe de Jesús, que ha sufrido numerosas modificaciones y en la actualidad conserva un estilo gótico con una sola torre rematada en forma piramidal. En su interior aparecen capiteles jónicos y la imagen de la Virgen del Carmen. A un costado del templo está el hospital y antiguo asilo Rafael Larios.

Para terminar la visita a esta hermosa ciudad decido visitar algunas de las haciendas de la periferia, la primera es la Hacienda Sepúlveda, construida hacia finales del siglo XVII y que debe su nombre al primero de sus dueños, don Juan de Sepúlveda, a quien la Real Audiencia de la Nueva Galicia le otorgó una encomienda de tierras de 171 ha que más tarde se transformarían en la próspera hacienda. Como ésta se encontraba en la ruta del Camino Real a Zacatecas, hay quienes aseguran que don Miguel Hidalgo y algunos otros insurgentes se reunieron aquí a planear los últimos detalles para la lucha.

Tras recorrerla visito algunas otras más, como Las Cajas –actualmente un hotel, la de Labor de Padilla y la de San Rafael –también convertida en hotel-, las cuales hablan de la pujanza económica alcanzada por la ciudad en la época virreinal.

14:00

Después de recorrer el lado campirano emprendo el regreso satisfecho de haber visitado una ciudad encantadora que conserva la magnificencia de su pasado colonial y se levanta orgullosa ante un futuro promisorio, notable ejemplo de nuestra tierra mexicana.

Compartir

ComScore
IASA Comunicación