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Plaza en Guadalajara. / María de Lourdes Alonso -
Vista del interior del patio del Palacio Legislativo. / María de Lourdes Alonso -
Exterior del Teatro Degollado. / María de Lourdes Alonso -
Edificio en Guadalajara. / María de Lourdes Alonso -
Exterior del Palacio de Gobierno. / María de Lourdes Alonso -
Vista general del Monumento Los Arcos. / María de Lourdes Alonso -
Mural pintado por José Clemente Orozco en el Palacio de Gobierno. / María de Lourdes Alonso -
Interior de las criptas del Panteón de Belén. / María de Lourdes Alonso -
Fuente de la Minerva. / María de Lourdes Alonso -
Detalle del reloj y remate de la fachada del Palacio de Gobierno. / María de Lourdes Alonso
Guadalajara: la orgullosa "Perla de Occidente"
Capital del estado de Jalisco, Guadalajara es una ciudad elegante y, al mismo tiempo, fiestera, pues no faltan los mariachis, la charrería, los bares de ambiente animado y, por supuesto, el tequila, producido al noroeste de la ciudad. Se trata, además, de la segunda urbe más poblada de México, pues supera los 4 millones de habitantes en la zona metropolitana. Su Centro Histórico ostenta hermosos edificios religiosos y civiles, como la Catedral, el Teatro Degollado, o el Instituto Cultural Cabañas, cuyos interiores están decorados con invaluables murales de José Clemente Orozco, por lo que fue designado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1997.
Las zonas que rodean el Centro Histórico son igualmente interesantes. Al norte se encuentra Zapopan, un municipio conurbado que ofrece modernos museos, restaurantes y hoteles, además de zonas boscosas y uno de los centros de peregrinaje religioso más notables del país: la Basílica de Zapopan. Al este se halla Tlaquepaque; es famoso por sus trabajos en cerámica y su gastronomía típica; además, en su quiosco central nunca faltan los mariachis. Tonalá está en la zona sureste y constituye el lugar ideal para adquirir artesanías de excelente calidad.
Los alrededores de Guadalajara no son menos sorprendentes. En un día se puede visitar la Laguna de Chapala, o el pueblo de Tequila, cuyas antiguas instalaciones industriales y su Paisaje Agavero también fueron designados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2006.
Catedral. Ubicada en el corazón de la ciudad, en pleno Zócalo, su construcción inició en el siglo XVI, con un marcado estilo gótico y originales torres amarillas. Sobresale la pintura de Bartolomé Esteban Murillo en la sacristía.
Teatro Degollado. Unas cuadras al este de la Catedral verás este recinto, sobre cuyo pórtico están las figuras de Apolo y las Nueve Musas. Su interior es impresionante, por su tamaño, iluminación, y por el fresco que decora su bóveda principal.
Instituto Cultural Cabañas. El este del Centro Histórico, cruzando la Calzada Independencia, se encuentra este edificio, mejor conocido como Hospicio Cabañas, porque en un principio tuvo la función de dar hogar a los niños abandonados. En su interior conserva murales del gran pintor mexicano José Clemente Orozco.
Plazas y mercados. En el Centro Histórico abundan las plazas; de hecho, la Catedral está rodeada por plazas en sus cuatro puntos. Recorrerlas implica experimentar la vitalidad de la ciudad y sus habitantes; un buen ejemplo de ello es la enorme Plaza Tapatía, de camino al Hospicio Cabañas.
Palacio de Gobierno. Este importante edificio, ubicado en el Zócalo, es una bella muestra de arquitectura barroca novohispana; también tiene valiosos murales de José Clemente Orozco.
Las zonas conurbadas de Tlaquepaque, Zapopan y Tonalá conservan una personalidad especial; en ellas encontrarás bares, restaurantes, plazas, mercados y museos.
La birria es uno de los platillos jaliscienses más conocidos en el país. Se prepara con carne de chivo (de preferencia cocinada bajo tierra) y se sirve en plato sopero con su caldo. Es tradicional de Tlaquepaque, aunque la puedes comer en todos los barrios de la ciudad.
También característico de la región y preparado con carne, pero de cerdo, es el pozole. Lleva maíz pozolero y gran cantidad de guarniciones, como rábano y orégano. Otros platos de mucho arraigo son el pollo a la valentina (con salsa de jitomate bien condimentada), y las tortas ahogadas, que se mojan en salsa, pero el pan no se aguada del todo, pues se trata de un bolillo especial de la zona, llamado birote salado.
En Guadalajara abundan los postres típicos. Uno de los más tradicionales es la jericalla, que se elabora con azúcar, huevo, leche y canela (parecido a un flan, pero más consistente y más dorado). Se dice que la inventaron las cuidadoras del Hospicio Cabañas para nutrir a los niños a su cargo.
Feria Patronal de San Pedro. Es tradicional de Tlaquepaque. Se realiza en junio y combina actividades religiosas con una de las exposiciones artesanales más valiosas del país. Durante el evento se otorga el Premio Nacional de Cerámica. Se celebra el 29 de junio.
Encuentro Internacional del Mariachi y la Charrería. Se lleva a cabo en septiembre, y reúne a mariachis y charros de todo el país ¡y de todo el mundo!, dispuestos a mostrar lo mejor de su profesión. Finales de agosto, principios de septiembre.
Fiestas de octubre. Estas fiestas, celebradas cada otoño, tienen el típico sabor de las ferias regionales, pues incluyen espectáculos, palenques, coronación de princesas, así como algunos eventos de corte folclórico.
Feria Internacional del Libro (FIL). De todas las ferias del libro del país, ésta es la más grande: su programa incluye alrededor de 50 eventos diarios, entre premios, conferencias, presentaciones y eventos internacionales. Se realiza en noviembre. Del 27 de noviembre al 5 de diciembre.






