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Historia

El verdadero origen del “fuero” en México

Fuero

La concepción de fuero surgió en el Segundo Imperio con una historia de amistad que conmovió a Benito Juárez.

Actualmente, el fuero es entendido como la imposibilidad de someter a servidores públicos a juicio. Sin embargo, a finales del Segundo Imperio tenía una concepción completamente distinta: la recompensa por cumplir la palabra de uno.

Los últimos días de Maximiliano

En el libro La otra historia de Méjico, Díaz y Madero, la espada y el espíritu, de Armando Fuentes Aguirre, Catón, se remonta al siglo XIX para contarnos las últimas batallas de Maximiliano de Habsburgo y el origen de la palabra “fuero”.

En marzo de 1867 Napoleón III se había retirado junto con sus tropas, por lo que Maximiliano de Habsburgo había perdido a la mayoría de su ejército, viéndose obligado a defender su imperio con apenas 9,000 hombres. Reunió a su armada y desde Querétaro comenzó a planificar una táctica ofensiva contra Benito Juárez. Sin embargo, Juárez contaba con cuatro veces esa cantidad de soldados, además de contar con el apoyo de norteamericanos fogueados en la Guerra de Secesión.

Después de casi tres meses de intensas batallas, Maximiliano fue traicionado por el coronel Miguel López del Ejército de la Emperatriz, cuyo resultado fue su derrota. El emperador había sido vencido en Querétaro. Maximiliano sería destronado y un mes después fusilado en el Cerro de las Campanas, Querétaro, junto a los generales Miguel Miramón y Tomás Mejía, con cuyas muertes se daría fin al Segundo Imperio mexicano.

Fusilamiento
Gobierno de México

“Fuero” una recompensa por cumplir la palabra

Uno de los condenados a sufrir el mismo destino que Maximiliano fue el general Severo del Castillo, jefe del Estado Mayor de Ejército Imperial. A la espera de su sentencia, la custodia del Castillo fue encomendada al coronel Carlos Fuero, quien había sido alumno del general cuando aún formaba parte de la academia militar.

La noche previa al fusilamiento, Severo del Castillo solicitó hablar con el coronel Fuero. Le solicitó que trajeran a un reverendo y a un licenciado para poder dejar su testamento en orden y poder confesarse antes de su muerte. Sin embargo, Fuero se negó a ello, argumentando que era más sencillo que él fuera por cuenta propia a buscarlos que traerlos hasta la celda. Fuero permitió la salida de su exgeneral de la celda y tomó su lugar dentro de ésta, posteriormente, le dijo a su superior, el general Sóstenes Rocha, que si Castillo no llegaba para la madrugada tomaría su lugar y lo fusilarían a él.

Al llegar la mañana, del Castillo regresaba a enfrentar su destino después de atender sus asuntos pendientes. Sóstenes Rocha, quien estaba conmovido por el valor de la palabra de estos hombres, corrió la historia hasta que llegó a oídos del mismísimo Benito Juárez, quien, orgulloso por el gesto de ambos soldados, le perdonó la vida.

En ese entonces, la palabra “fuero” fue acuñada para denominar el beneficio obtenido a cambio de empeñar la palabra.

Con información: VERSIÓN MEXICANA DEL ORIGEN DEL “FUERO”, crónica de Fernando Lizama-Murphy

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autor es un apasionado por la fotografía y un entusiasta de la aventura y la exploración.
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