Paleta Payaso: la historia de un dulce que ha robado sonrisas a generaciones de mexicanos
Degustada por millones de mexicanos, la Paleta Payaso es uno de esos dulces que han impactado en la imaginación de nuestra sociedad.
En la extensa historia de la confitería mexicana, hay ciertas golosinas que rebasan la mera anécdota. Se vuelven parte de nuestro imaginario popular y se les tiene cariño. Dentro del extenso catálogo de dulces que tienen esta alta estima, hay uno que se ha vuelto un auténtico icono. Se trata de la Paleta Payaso de la empresa Ricolino. Con décadas de historia, su chocolatoso y rico sabor ha brindado momentos de dicha a generaciones de mexicanos.

Orígenes
El origen de la Paleta Payaso es intrínseco al de la empresa Ricolino. Su historia se remonta al año de 1970, cuando Bimbo se encontraba en pleno crecimiento. La conocida panificadora, al buscar más oportunidades de negocio, decidió abrir nuevas marcas y extender la variedad de sus productos. De dicha acción nacieron las papas fritas Barcel y la confitera Ricolino.
Es así que para iniciar operaciones, en la pequeña fabrica de la empresa Ricolino ubicada en la colonia Guerrero, en la Ciudad de México, empezaron a crearse nuevos dulces. Uno de ellos fue precisamente la paleta que nos ocupa. Sin embargo, su aspecto y sus ingredientes eran muy distintos a los que conocemos. Estaba hecha a base de hojuelas de maíz, cubierta con chocolate y decorada con gomitas rojas que simulaban un rostro. En lugar de una golosina suave, era una golosina crujiente.
Si bien fue recibida con éxito, realmente esta primera versión de la paleta duró por breve tiempo. A los pocos meses, la receta cambió por completo. Se decidió usar malvavisco como sustituto de la base de hojuelas. Con ello nació la Paleta Payaso que todos conocemos, con su carita de gomitas.

El impacto de la Paleta Payaso
Desde aquél momento, la Paleta Payaso se volvió todo un éxito comercial en México. En cada tiendita de abarrotes y supermercado del país, el dulce es ampliamente solicitado. Casi de forma inmediata se volvió un clásico de fiestas infantiles, celebraciones de cumpleaños y por supuesto, el Día del Niño. A lo largo de los años no ha tenido grandes cambios, salvo la coloración de las gomitas azules, las cuales en algún momento fueron verdes.
El encanto de esta golosina es, precisamente, la carita de gomitas que la decoran. Representan el rostro del payasito que da nombre a la paleta; al abrir su empaque de papel celofán, su sonrisa nos da la bienvenida. Por si esto fuera poco, es muy conocido que la verdadera sorpresa es adivinar como vendrá la carita de dulces gratinados. En ocasiones los ojos o la sonrisa están chuecos, e inclusive todas las gomas vienen revueltas. Otras veces, hay sonrisitas de más o tres ojos. El azar de la producción en línea ha proporcionado, accidentalmente, una forma de entretenerse con este dulce.

Un dulce muy mexicano
Por todo lo anterior, la Paleta Payaso se ha vuelto parte de la cultura popular y la idiosincrasia de México. Su imperfección y accidentados acomodos reflejan muchas situaciones que se viven en nuestra sociedad. Por ello no ha sido ninguna sorpresa que en la era del internet ya ha protagonizado infinidad de memes y stickers. En la actualidad, se produce exclusivamente en nuestro país e inclusive es solicitada en establecimientos comerciales de Estados Unidos, donde numerosos compatriotas viven y laboran.

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