Proteína ‘inteligente’ de la UNAM, innovación para transformar la nutrición
Científicos de la UNAM desarrollaron una proteína inteligente con aminoácidos esenciales optimizados para enfrentar retos alimentarios.
La proteína inteligente que desarrolló la UNAM es una de las innovaciones más importantes para la nutrición del futuro. Este proyecto científico busca responder a un desafío cada vez más urgente, a saber, cómo nutrir adecuadamente a una población que envejece y que, en muchos casos, ya no puede procesar con facilidad las proteínas naturales.
Desde el Instituto de Fisiología Celular, un grupo de investigadores liderado por Gabriel del Río Guerra diseñaron una proteína creada con herramientas computacionales, pensada para contener la proporción óptima de aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita cada día.

¿Qué es una proteína ‘inteligente’?
La idea detrás de esta proteína es tan simple como revolucionaria, pues en la naturaleza no existe un alimento perfectamente diseñado para cubrir, por sí solo, las necesidades nutricionales humanas. Las plantas y los animales no evolucionaron para alimentarnos, sino para sobrevivir en sus propios entornos.
La proteína inteligente surge precisamente de esa reflexión. Gracias al conocimiento actual sobre nutrición, los científicos crearon una sustancia con la combinación exacta de aminoácidos esenciales, aquellos que el organismo no puede producir por sí mismo y que deben consumirse diariamente.
Uno de los principales objetivos de esta creación es apoyar a sectores de la población que tienen dificultades para aprovechar las proteínas tradicionales, como:
- adultos mayores
- personas con problemas metabólicos
- quienes no toleran ciertas fuentes animales o vegetales
- pacientes que requieren nutrición especializada
En estos casos, la proteína no solo debe ser completa, sino también fácil de digerir, agradable al gusto y producida de manera sostenible.
¿Cómo se desarrollo la proteína ‘inteligente’ de la UNAM?
Para desarrollarla, el equipo de la UNAM utilizó herramientas avanzadas de diseño computacional, que permiten construir una proteína desde su estructura más básica, ajustando cada componente hasta lograr un perfil nutricional ideal.

También recurrieron a un proceso llamado evolución dirigida, con el que identificaron células capaces de producir mayores cantidades de la proteína diseñada, un paso clave para pensar en su fabricación a escala.
Hoy en día existen suplementos derivados de la leche o del chícharo, pero, según los investigadores, no resuelven completamente el problema. Además, muchas de estas opciones:
- no tienen un perfil óptimo de aminoácidos
- se producen con altos costos ambientales
- resultan poco agradables para la mayoría de las personas
El reto no es solo nutrir, sino hacerlo de forma que sea viable y aceptable para la vida cotidiana. Esto abre la puerta a que una innovación nacida en la UNAM pueda convertirse en una herramienta global frente a los desafíos alimentarios del siglo XXI.
Alimentar el futuro de manera sostenible
La investigación no solo busca atender casos individuales de nutrición, sino también pensar en un panorama más amplio como es el abastecimiento de alimentos en un planeta donde la producción actual no garantiza sostenibilidad a largo plazo.
En ese sentido, esta proteína representa una nueva manera de imaginar la alimentación, no como repetición de lo conocido, sino como una oportunidad científica para construir alternativas responsables, nutritivas y accesibles.
Español (Original)
English
Français
Português
Deutsch
中文