Buscador
Ver revista digital
Arte y Artesanías

¿Listo para los picotazos? El trompo, el juguete mexicano de nuestra infancia

trompo

¿Sabes girar el trompo en la palma de tu mano? Recordamos este juguete antiguo y popular, arraigado a la infancia de los mexicanos.

El trompo es un tipo de peonza que mantiene en una punta su centro de gravedad y que se equilibra gracias a la velocidad con que gira. Durante siglos ha sido utilizado como juguete por los niños, existiendo una amplia gama de modelos, desde los que se giran con la mano, hasta aquellos que se hacen girar con ayuda de una cuerda delgada. Se desconoce dónde fue que surgió el trompo, pero se han encontrado ejemplares de peonzas que datan del año 4000 a.C. en las orillas del río Éufrates.

El efecto giroscópico de las peonzas es lo que permite que los trompos permanezcan sobre su punta cuando se ponen a girar, hasta que finalmente termina por adquirir una inclinación con respecto al eje de gravedad, lo que provoca su caída.

En el caso de México, los trompos son hechos artesanalmente con madera y una punta de metal. El objetivo de realizarse con un material resistente es que el trompo soporte los golpes de los trompos contrincantes. Sin embargo, el diseño del trompo varía de región a región, manteniendo como constante una forma cónica y variando su tamaño. Entre la características comunes se encuentra una hendidura o parte sobresaliente donde se ata el hilo.

trompo

La cuerda es el elemento que al desenredarse dará impulso e imprimirá la rotación para el efecto giroscópico. Entre más fuerte sea el jalón de la cuerda, más rápido girará el trompo. La mejor forma de enredar un trompo es atorando el hilo en la parte superior del juguete, pasar por la punta y luego recubrir con el hilo el cuerpo. Finalmente se toma el trompo con la punta hacia arriba y se lanza jalando el cordel.

El trompo, un juego de vida o muerte

En cuanto a la ornamentación, los trompos mexicanos se distinguen por su mezcla de colores y elementos de culturas indígenas. En la actualidad existen trompos clásicos de plástico con brillos, luces y dibujos.

Generalmente, os trompos se juegan haciéndolos golpear contra otros contrincantes (picotazos). Si el trompo enemigo se rompe o se cae, el atacante gana; de lo contrario tiene que volver a atacar. Otra de las formas de competir es a través de trucos, como sostenerlo sobre la mano o arrojarlo a alguna superficie en específico.

autor Filósofo por formación. Contempla el alma e imaginación de México.
Suscríbete al Newsletter

Recibe información sobre eventos, escapadas y los mejores lugares de México directo en tu correo.

Comentarios