Suscríbete: Newsletter Revista
Suscríbete: Newsletter Revista

Yum Balam, paseo entre los manglares de Quintana Roo

¿Hay algo más en Quintana Roo además de Cancún y la Riviera Maya? La respuesta es: Sí, hay mucho más, pero sólo para los viajeros que aman la naturaleza.

Foto: Angélica Barrientos

Quintana Roo es el estado más joven de México y sus secretos aún no se han revelado del todo al viajero. Cada vez que las carreteras extienden su trazo gris sobre la selva, tenemos la posibilidad de maravillarnos con una nueva experiencia. Sin embargo, surge también el peligro de acabar con su delicado equilibrio.
 
Así es Yum Balam, un área natural protegida que abarca la esquina nororiental de la Península de Yucatán. Es decir, al norte de Cancún. Hasta hace un par de años era sólo el marco verde de una estrecha carretera que conectaba Cancún con la bella isla de Holbox. Sin embargo, la inauguración de una autopista de cuota ha abierto la opción de visitar los parajes que conforman esta bioreserva tan importante para toda la entidad.
 
Visitar Yum Balam es olvidarse de las comodidades típicas de los centros turísticos. Aquí hay que entrar con curiosidad y respeto por la naturaleza. Una intrincada red de ríos subterráneos que se alimenta de las abundantes lluvias provee de agua a gran parte del estado. Y en la selva de Yum Balam conviven aún una gran cantidad de mamíferos, como el puma y el mono araña; aves, como el flamenco y el halcón, y reptiles, además de manatíes, tiburón ballena, etc.
 
La mejor manera de explorar esta zona es con la ayuda de un guía de naturaleza. Son ellos quienes te indicarán cuando debes guardar silencio y caminar despacio para avistar algún animal o ave. Te señalarán en el camino las diversas especies de árboles que hay y para qué se usan: el chicle, el chacá, el ramón, palo de tinte, etc.  
 
Es de la mano de un guía que podrás conocer el místico paraje de “El Corchal”. Lleva tu cámara, ropa clara de algodón, repelente biodegradable y gorra para protegerte del sol. Para llegar ahí, deberás seguir un camino de terracería durante aproximadamente una hora y media desde Solferino, y luego caminar aproximadamente 30 minutos por una vereda.
 
Finalmente, llegarás a un pequeño muelle donde remarás en un kayak entre juncos. Luego te adentrarás en un jardín de corchos, árboles de raíces ligeras, que se adaptan lo mismo a terrenos pantanosos que a zonas inundadas. Al recorrer las aguas de este jardín acuático, bajo la protección de sus ramas, surge la inevitable sensación de estar viviendo un cuento de hadas.
 
Más adelante tus ojos se admirarán con un paisaje completamente distinto: el bosque de corchos se transforma en un apacible lago cubierto por nenúfares y sus tiernas flores blancas. Es muy probable que el asombro te obligue a guardar silencio. No es para menos: los paisajes son sencillamente increíbles.
 
Afortunadamente, los ejidatarios de la zona se han inclinado por el turismo de naturaleza, en lugar de la venta de sus terrenos o de la agricultura monocultivo. Es así como se garantiza la existencia de sitios tan mágicos como El Corchal.
 
Esta experiencia, que es apenas una pequeña parte de Yum Balam, es el complemento perfecto si vas de camino a Holbox. Quédate una noche -o dos- en Solferino para disfrutar de la selva en su mágico esplendor. Visita el árbol milenario y el orquidario, así como los restaurantes locales para convivir con la gente y escuchar sus historias. Y al anochecer no olvides mirar el cielo que, libre de luces de ciudad, nos muestra la vista más prístina de la Vía Láctea y alrededores. Quizá es el regalo más hermoso que Quintana Roo ha estado guardando, aunque sólo es para los viajeros que saben mirar.
 
Cómo llegar:
Desde Cancún toma la ruta 180 rumbo a Mérida y sigue las instrucciones que llevan a Solferino. O bien, desde Playa del Carmen puedes tomar la Autopista Nuevo Xcan – Playa del Carmen rumbo a Holbox.
 
Dónde quedarse:
Cupaima. Carretera El Ideal – Chiquilá km. 54. 77333 Unidad Lázaro Cardenas, Quintana Roo, México. 
https://www.facebook.com/cupaimabioculturanomada/
 

Los editores recomiendan: Cancún

Comparte tu experiencia

Te Recomendamos