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La historia de Taxco

Por: México Desconocido

En tiempos prehispánicos existió al sur del actual poblado de Taxco un asentamiento indígena fundado por tlahuicas con el nombre de Tachco, cuyo significado en náhutal es "lugar del juego de pelota".

Con el descubrimiento de los ricos yacimientos minerales existentes en la región, ésta tuvo un atractivo especial para los españoles, sobre todo al enterarse de que los tlahuicas tributaban barras de oro y otros minerales preciosos a los aztecas, a los cuales estaban sometidos. Por 1522, Hernán Cortés reclama en su nombre una mina a la que llamó "el Socavón del Rey", hecho que dio por resultado el establecimiento de la población minera de Tetelcingo en las laderas del cerro de la Bermeja, que más tarde se convertiría en Taxco.

Llegaron a existir dos poblados: el indígena conocido como Taxco Viejo, y el español, llamado Taxco el Nuevo que es el que ahora conocemos. Su fundación acontece en el año de 1528, con el establecimiento del campamento minero, aunque la conquista militar sobre los indígenas de la región se efectúa en 1531 a manos de los capitanes Rodrigo de Castañeda y Miguel Díaz de Auz. Estos capitanes participaron en el desarrollo de la ciudad, pues al parecer fundaron los barrios de Tlachcotecapan y Acayotla, hoy de San Miguel y Guadalupe, con sus respectivos templos edificados por misioneros franciscanos. Otro personaje cuya actuación fue decisiva para la consolidación de la ciudad fue el rico minero don José de la Borda, quien con su poder económico contribuyó al crecimiento de Taxco, patrocinando obras públicas y construcciones religiosas. En 1580 la ciudad vio nacer al ilustre poeta y dramaturgo Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza, cuya fama literaria rebasó las fronteras mexicanos y le valió que en 1872 el Congreso del Estado decretara el nombre oficial de la ciudad como "Taxco de Alarcón".

Declarada Zona de Monumentos Históricos por decreto emitido en el Diario Oficial del 19 de marzo de 1990, encumbrada en la sierra guerrerense, se ha adaptado a las irregularidades del terreno mediante plazas, plazuelas y tortuosas calles, conformando un conjunto único con perspectivas de inmejorable belleza que se acercan mucho más a la escala humana que a la monumental.

El inmueble religioso de mayor importancia es el templo de Santa Prisca ubicado en el corazón de la ciudad, en el costado poniente de la plaza principal llamada Borda. Su construcción se debe a la petición que don José de la Borda hizo al Arzobispado de México para que se le permitiese edificar una iglesia en el mismo sitio en donde se encontraba la antigua parroquia de Taxco, con objeto de procurarle un templo a su hijo que estaba en vías de ordenarse sacerdote. La construcción se efectuó entre 1751 y 1758, con la supervisión de don Diego Durán. Dedicada a la inmaculada Concepción y bajo la tutela de Santa Prisca, la obra, tanto en su magnífica fachada como en sus bellos interiores, está considerada como una de las mejores y más extraordinarias muestras del estilo churrigueresco mexicano. En ella es posible admirar una rica ornamentación a base de retablos y pinturas, estas últimas provenientes del pincel de Miguel Cabrera.

Otras construcciones religiosas que existen en Taxco son el templo de San Bernardino levantado por los frailes dieguinos en 1595, en el barrio que lleva su nombre, con su sencilla y elegante fachada realizada al estilo neoclásico, muestra de las remodelaciones posteriores hechas a la estructura del recinto; también se encuentra el templo de la Santísima Trinidad, levantado en el siglo XVI y reconstruido en 1713 en un estilo barroco de influencia popular; el templo de San Nicolás, junto al actual parque Guerrero, también reconstruido en el siglo pasado; y finalmente las capillas de la Veracruz, de Guadalupe, de San Miguel, del Señor de Ojeda y de Chavarrieta, que le proporcionan un agradable y particular encanto a la ciudad.

Taxco conserva inmuebles que fueron destinados a casas habitación con un gran valor histórico y artístico, entre los que son dignos de mencionar la que perteneciera a don José de la Borda y que actualmente es el Palacio Municipal; fue construida en el siglo XVIII y se encuentra a un costado de la plaza Borda formando el conjunto principal del centro de la ciudad con el templo de Santa Prisca, así como la Casa del Balcón, así nombrada por el curioso balcón que la caracteriza. La casa del siglo XVIII que perteneció al conde de la Cadena, llamada Casa de las Lágrimas, a causa del mal trato que se le dio a los trabajadores que la construyeron. En la calle Pineda se encuentra la Casa de Humboldt, así llamada por haber servido de alojamiento a este ilustre personaje, aunque originalmente su nombre era el de Casa Villanueva, y que es un bello ejemplo en estilo barroco de la arquitectura civil del siglo XVIII.

Es recomendable visitar la Casa Grande en la plazuela de San Juan, en donde vivió el alcalde mayor de Taxco y el antiguo Ayuntamiento en la plaza de Carnicerías

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