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Historia

Alfredo Ballí, el siniestro doctor mexicano en quién se basó Hannibal Lecter

Nuevo León
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Tras muchos años de no dar pistas, al fin el autor de "El silencio de los inocentes" reconoció que un médico mexicano fue quien lo inspiró a crear a Hannibal Lecter.

Hannibal Lecter, tal vez el monstruo más espeluznante y tétricamente inteligente que Hollywood ha heredado a la memoria mundial, nació en México. Bueno, para ser más precisos, quien nació en México fue el doctor que inspiró al escritor Thomas Harris a concebir al psiquiatra Hannibal. Su nombre era Alfredo Ballí Treviño, un hombre culto, bien vestido y de exquisitos modales, oriundo de Monterrey.  

Las vidas del estadounidense Harris y el médico mexicano Ballí se cruzaron en 1963 dentro de la infame cárcel estatal de Topo Chico, ubicada en Nuevo León. Harris era un reportero de la revista de corte pulp, Argosy, quien había cruzado la frontera para entrevistar a un asesino, paisano suyo, llamado Dykes Askew Simmons, mientras que Ballí era quien atendía de sus males a los internos del penal. Pero el galeno guardaba un secreto.   

Alfredo Ballí.

Alfredo Ballí enseña a Thomas Harris a analizar al asesino Dykes Askew Simmons

Reportero y doctor pasaron varias semanas entablando apasionantes pláticas sobre la personalidad de Dykes, sus manías, gestos, historia, los defectos en su rostro que lo hacían afligirse (tenía una cicatriz por labio leporino), los traumas de la infancia que lo hacían actuar del modo en que lo hacía. Sin saberlo aún, Thomas estaba dando forma dentro de sí mismo a su futuro personaje, Clarice Starling, y todos esos días que escuchó a Alfredo le sirvieron para construir a Hannibal Lecter. 

Cuando las interesantes charlas entre Thomas y Ballí concluyeron, y el momento de volver a Estados Unidos para escribir la historia de Dykes Askew Simmons había llegado, alguien le reveló la verdad al escritor: el doctor Alfredo Ballí Treviño era un inteligente, seductor y malamente célebre asesino regiomontano. 

Alfredo Ballí Treviño, le contó aquella persona, había quitado la vida con pentotal sódico, luego descuartizado y empaquetado en una caja de cartón a un hombre, amante suyo, quien lo habría amenazado de dar a conocer su romance a la conservadora sociedad regia.

Dykes Askew Simmons, estadounidense preso por asesinar a una familia en Nuevo León y que tras su encarcelamiento fue analizado por Alfredo Ballí.

El crímen imperfecto del doctor Alfredo Ballí, el médico mexicano en quien se inspiró Hannibal Lecter

Con el sangriento paquete en sus manos, el médico subió a su auto para llevar los restos al Rancho La Noria, municipio de Guadalupe, pero su crimen no fue perfecto, o tal vez quería que lo descubrieran, no lo sabremos, el hecho fue que la caja fue descubierta por la policía. 

Lo capturaron condenándolo a la pena de muerte en 1961, de hecho fue el último mexicano en ser castigado con la ejecución. El caso se volvería famoso, no sólo por el homicidio de su amante, sino también porque la voz popular le empezó a atribuir la desaparición de algunas mujeres jóvenes del estado. Comenzaron a llamarlo “El hombre lobo de Nuevo León”, “El médico asesino”, “El Vampiro Ballí” y “El monstruo de la Talleres” (por la colonia en donde tenía su consultorio).

Ante el Ministerio Público, el doctor confesó —dicen las crónicas de la época que casi con orgullo— cómo asesinó y desmembró con minuciosidad quirúrgica a su novio Jesús Castillo, sin necesidad de recortar los huesos o hacer una carnicería imposible de empaquetar. Al final no le aplicaron la pena capital, pero fue enviado a Topop Chico con una cadena perpetua. 

El caso de Alfredo Ballí atrajo la atención de los neoleoneses.

Thomas Harris lanza “El silencio de los inocentes”, basándose en la vida de Alfredo Ballí

Con toda esta información, el reportero Thomas Harris terminó de ensamblar a su personaje ideal, Hannibal Lecter, protagonista principal de la novela The Silence of the Lambs (en español El silencio de los corderos que en la adaptación del título para Latinoamérica quedó como El silencio de los inocentes). 

Luego del éxito de su novela en 1988, le vino un segundo triunfo cuando su historia fue convertida en la famosa película que protagonizaron Judie Foster y Anthony Hopkins. El interés de los medios acerca de cómo se construyó tan perturbadora historia empezó a crecer, pero Thomas siempre guardó silencio al respecto o daba respuestas falsas.

Pero para 2013 el escritor, tal vez motivado por la celebración del 25 aniversario del nacimiento de la novela que le diera fama, se cansó de guardar el secreto y soltó que la inspiración la obtuvo de un médico mexicano a quien llamó “Dr. Salazar”, a fin de proteger su identidad. 

Motivado, por los festejos, Thomas decidió averiguar más sobre qué fue del doctor que lo inspiró para crear a Hannibal, así que contactó a un colega reportero en México, a quien sí le pasó el nombre real, para que éste lo buscara. Descubrió así que Ballí había fallecido sólo unos cuantos años atrás, en 2009. Murió dando consultas a personas pobres en el mismo consultorio de la colonia Talleres donde mató a su amante.  

Pero hubo un hallazgo más, resulta que en 2008 otro reportero entrevistó al doctor Ballí con motivo de ser el último mexicano condenado a pena de muerte, sin embargo cuando el periodista le preguntó sobre los delitos que lo llevaron a ser encarcelado en Topo Chico el médico se negó a hablar, dijo que no quería revivir su oscuro pasado. “Pagué lo que tenía que pagar. Ahora sólo espero el castigo divino”, contestó. 

El médico Alfredo Ballí Treviño murió sin saber que fue él quien inspiró la creación del doctor Hannibal Lecter.  

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autor Viajero que además de experiencias por la vida anda tras el click.
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