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Historia

El sorprendente origen circense de la colonia Roma de la Ciudad de México

El dueño del circo Orrin decidió invertir su fortuna en crear la colonia Roma, el primer asentamiento para la clase alta mexicana

24-02-2019, 12:52:08 PM
El sorprendente origen circense de la colonia Roma de la Ciudad de México
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Viajero que además de experiencias por la vida anda tras el click.

Incluso al dueño de uno de los circos más grandiosos, famosos y prósperos del mundo en 1900 le llegó el aburrimiento. Cuando esto le pasó decidió dejarlo todo e invertir su fortuna en un nuevo y lucrativo negocio: construir la colonia Roma, un asentamiento para la clase alta mexicana.

Aquel cirquero y posteriormente empresario inmobiliario se llamaba Walter Orrin, quien se convirtió en el principal accionista de la empresa Terrenos de la Calzada de Chapultepec S.A., la cual junto con la compañía Condesa S.A. le compraron al Banco Mutualista y de Ahorros una extensión considerable de los terreno de la ex hacienda de la Condesa, con la intención de crear en ellas las colonias más grandes y modernas de la capital.

No cabe duda que a Orrin la fortuna siempre le mostró su mejor sonrisa: por aquellos años la legislación para la construcción de fraccionamientos ordenaba que el gobierno del Distrito Federal les devolviese a las compañías fraccionadoras todo el dinero que habían invertido en las obras de urbanización de las colonias, así que con mucha confianza Orrin y asociados colocaban infraestructura de primera clase sabiendo que todo les sería regresado, se estaba gestando una de las operaciones inmobiliarias más lucrativas del porfiriato.  

Así empezaron los primeros esbozos, los trazos de lo que sería la colonia Roma: se diseñó con bulevares amplios tipo parisinos, camellones de doble hilera de árboles, como fue el caso de la Avenida Álvaro Obregón, seguramente habrán dado a los compradores una especie de manual de estilo de construcción, cada esquina se diseñó a 45 grados para el paso fácil de carruajes.  

Todo estaba listo, o casi, para la oficialización del nacimiento de la colonia Roma en 1903. Aquel año Porfirio Díaz dedicó un discurso sobre el acontecimiento:

“En los últimos meses se han aprobado los contratos celebrados por el ayuntamiento con algunas empresas particulares para la formación de las colonias llamadas Roma, Condesa y Nueva del Paseo cuyos terrenos están situados entre la capital y la ciudad de Tacubaya. Las condiciones estipuladas garantizan la urbanización completa de esas colonias, pues estarán dotadas de obras de saneamiento, alumbrado eléctrico, agua y pavimentación de primera clase”, había comentado el mandatario. 

Díaz estaba seguramente emocionado pues por primera vez había en México una colonia con la facilidad de compararse con cualquier localidad de Norteamérica o Europa.

No es claro en qué momento empezaron a nombrar las calles de este nuevo fraccionamiento de la ciudad, sin embargo se sabe que había una ordenanza de ya no nominar a ninguna nueva vialidad con números, por ser sumamente confuso para habitantes y visitantes. Esto habría motivado a Walter Orrin a llamarlas con nombres de ciudades por las que el Circo Orrin pasó y fue aplaudido. La colonia nunca paró su construcción, ni si quiera tras la Revolución, sin embargo su expansión, transformaciones y migraciones serán motivo de una segunda entrega.

Referencias: 

Historias de la Roma, microhistorias de la Ciudad de México