Buscador
Ver revista digital
Arte y Artesanías

La leyenda del Popo y el Izta

popocatepetl-e-iztaccihuatl-2-grandes-maravillas-en-mexico

Te contamos la leyenda del Popo y el Izta, dos volcanes que embellecen una de las ciudades más grandes del mundo: CDMX.

¿Cuál es la leyenda del volcán Popocatépetl y el Iztaccíhualt?

Se trata de la vista que embellece a una de las ciudades más grandes del mundo: la Ciudad de México, con dos de los volcanes más altos del país: Iztaccíhuatl y Popocatépetl.

Según las antiguas tradiciones indígenas que fueron rescatadas en los textos de los frailes y religiosos del siglo XVI, podemos advertir una hermosa leyenda de amor entre dos jóvenes mexicas, personificados como el Popo y el Izta, quienes fueron inmortalizados en la imagen de los enormes volcanes.

Carlos Villa Roiz, escritor y periodista mexicano, narra en su libro sobre el Popocatépetl que en la infancia de los tiempos, cuando llegaron los aztecas al Valle de México, nació la gran Tenochtitlan y ahí la hermosa princesa Mixtli, hija de Tizoc (emperador de los mexicas).

Mixtli era una hermosa mujer pretendida por muchos hombres, entre ellos Axooxco, un hombre cruel y sanguinario que proclamaba la mano de la princesa.

Pero el corazón de la doncella pertenecía a un guerrero llamado Popoca, uno de los guerreros más apuestos del pueblo; ambos se profesaban un amor inmenso.

Como lo acordó con el padre de la princesa, Popoca salió a combatir para conquistar el título de Caballero Águila y así disputar la mano de Mixtli a Axooxco. Guardando en su corazón la promesa de que Mixtli esperaría por él.

Mientras Popoca se enfrentaba, Mixtli tuvi visiones de que su guerrero había perdido la batalla y había muerto durante el combate.

Mixtli, abatida por la tristeza de la muerte de su amado y pensando en la imposibilidad de su amor, se quita la vida sin saber que Popoca regresaría triunfante.

Popoca luchó por años y años con cientos de soldados. Tiempo después, Popoca regresó victorioso y encontró muerta a su amada. El victorioso guerrero ahora tenía triunfo, riqueza y poderío, pero no tenía el amor.

Entonces, el guerrero tomó el cuerpo de la princesa y mandó hacer una gran tumba sobre un enorme cúmulo ante el Sol, amontonando diez cerros y colocó sobre ellos el cuerpo recostado en la tumba.

Popoca le hizo una promesa para honrar su amor, tomó su antorcha humeante y le prometió que permanecería eternamente arrodillado junto a ella, a sus pies, velando así el sueño eterno de su amada, La Mujer Dormida.

La nieve los cubrió a ambos, convirtiéndolos así en dos enormes volcanes que permanecen juntos hasta el día de hoy y seguirán así hasta el fin del mundo.

La leyenda agrega que cada vez que el guerrero Popocatépetl recuerda a su amada princesa, su corazón, que guarda el fuego de su amor apasionado, tiembla y su antorcha echa humo. Es por eso que sigue aventando fumarolas.

La joven pareja quedo formalmente unida bajo la tutela de los dioses. Y ahora ellos, uno cerca del otro, como eternos enamorados, se cortejan conformando el marco perfecto para coronar a la gran Ciudad de México.

El significado ritual de los volcanes

Una de las mayores preocupaciones que tuvieron los mexicas fue el mantener en constante satisfacción a su dios principal Huitzilopochtli, capturando decenas de guerreros enemigos para después sacrificarlos en lo alto del llamado Templo Mayor de Tenochtlitlan.

De este modo ofrendaban así su sangre o, de ser necesario, entregaban su vida misma en el campo de batalla para con ello, poder acompañar al astro rey durante su trayecto del oriente al cenit, justo en el punto donde se desarrolla la máxima expresión solar del día.

autor Conoce México, sus tradiciones y costumbres, pueblos mágicos, zonas arqueológicas, playas y hasta la comida mexicana.
Suscríbete al Newsletter

Recibe infomación sobre eventos, escapadas y los mejores lugares de México directo en tu correo.

Comentarios